ICE deportó a inmigrante mexicano que vivió 30 años en Florida por un supuesto crimen
El hombre mexicano estuvo detenido en el condado de St. Jones, antes de ser trasladado a una sede de ICE y posteriormente deportado a su país natal

ICE realiza podrá deportar a inmigrantes a 6 horas de su arresto. Crédito: Alex Brandon | AP
El 29 de mayo, tras haber trabajado más de diez horas, y luego de estar por más de 30 años en Estados Unidos, el inmigrante mexicano, Juan Aguilar de 49 años de edad, fue deportado a Michoacán, México, por funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Aguilar tiene una acusación de violar una ley migratoria estatal en Florida, pese a que la norma se encontraba bloqueada por una orden federal, lo que generó una polémica entre defensores de derechos humanos y expertos judiciales.
El hombre mexicano terminó esposado por funcionarios de ICE, no tuvo acceso a defensa y terminó fuera de suelo norteamericano, país en el que nacieron 3 de sus 5 hijos. Aguilar afirmó que nunca entendió los motivos que llevaron a esta situación.

El mexicano conducía de regreso a su casa, ubicada en un suburbio de Jacksonville, Florida, cuando rozó otro vehículo. Sin embargo, para la mujer que manejaba significó perder un concierto de música country y terminar sin vida en territorio estadounidense.
La situación llevó a que las autoridades del condado de St. Johns, lo arrestaron bajo la ley SB4-C una medida estatal impulsada por el gobernador Ron DeSantis que criminaliza la entrada o reingreso a Florida de personas indocumentadas. El problema: esa regla ya había sido suspendida en abril por una jueza federal.
“Aguilar fue arrestado, enjuiciado, condenado y entregado a inmigración en menos de tres días”, de acuerdo con The Marshall Project, de acuerdo con información de Univisión.
“No me dieron oportunidad de defenderme. Simplemente, le dio la razón a esa persona y a mí me culpó”, declaró Aguilar a dicha organización, asegurando que el policía ni siquiera escuchó su versión del accidente.
Irregularidades en el proceso
Si bien Aguilar pidió un abogado, a este no se le asignó ninguno, por el contrario, el fiscal le ofreció un acuerdo de culpabilidad que el mexicano aceptó de inmediato, creyendo que no tenía más opción. En ese momento, el defensor público no intervino y el juez aprobó el acuerdo.
Tras aceptar el cuerdo, Aguilar pasó un día más en la cárcel antes de ser transferido al ICE, donde estuvo 7 días detenidos y, de acuerdo con el mexicano, diariamente le presentaban papeles en inglés bajo amenaza de deportación, los cuales firmó sin saber qué era.
Actualmente, Aguilar vive en la comunidad de Pilares, en Michoacán, mientras intenta obtener ayuda legal para regresar a Estados Unidos. Tres de sus cinco hijos son ciudadanos estadounidenses y no los pudo ver desde hace más de un mes.
Brandon Garrett, profesor de derecho en la Universidad de Duke, calificó lo ocurrido como una violación al debido proceso. “Es sumamente preocupante que se lo haya procesado por un crimen inconstitucional”, afirmó.