General Motors se despide de Apple CarPlay y Android Auto
La empresa apuesta por una nueva plataforma desarrollada junto a Google, buscando un mayor control sobre la experiencia del usuario
General Motors prepara un cambio importante con sus baterías. Crédito: General Motors. Crédito: Cortesía
La industria automotriz ha vivido durante años una estrecha relación con los teléfonos inteligentes. Pero General Motors (GM) ha decidido cambiar las reglas del juego.
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La compañía estadounidense dejará de ofrecer compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto en sus futuros vehículos eléctricos, apostando por un sistema propio desarrollado junto a Google.
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El movimiento, que ya había sido anticipado en 2023, se hará efectivo a partir de los modelos eléctricos que lleguen después de 2026. Esto significa que los actuales vehículos de Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC seguirán ofreciendo las populares aplicaciones de conectividad, pero su continuidad tiene los días contados.
Una estrategia centrada en el control del software
El objetivo de GM es claro: quiere que los conductores utilicen su propia interfaz integrada, una plataforma impulsada por Google que promete una experiencia más fluida, segura y personalizada. Desde la compañía aseguran que el cambio responde a motivos de seguridad y funcionalidad, tras recibir quejas sobre fallos en la conexión con CarPlay y Android Auto.
“Buscamos ofrecer una experiencia sin interrupciones, totalmente integrada con el vehículo, y no dependiente de factores externos”, habría explicado un portavoz de la empresa. La firma afirma que su nuevo sistema permitirá una integración más completa con las funciones del vehículo, incluyendo el sistema de asistencia a la conducción SuperCruise, los controles de climatización, navegación y entretenimiento.
Además, esta decisión ofrece a GM una ventaja económica: al controlar el ecosistema digital, la compañía puede obtener ingresos adicionales mediante suscripciones y servicios conectados. En palabras de analistas del sector, esta medida no solo busca independencia tecnológica, sino también “una nueva fuente de rentabilidad en un mercado donde el hardware ya no es suficiente”.
La alianza con Google, clave en la nueva era digital de GM
General Motors ha fortalecido su colaboración con Google para el desarrollo de la nueva interfaz, que incluirá Google Maps, Google Assistant y acceso a una selección de aplicaciones verificadas directamente desde el sistema del vehículo.
De esta forma, los usuarios ya no necesitarán conectar su smartphone para acceder a funciones de navegación o música, ya que todo estará integrado de fábrica. Sin embargo, esta comodidad llega con una contrapartida: muchas aplicaciones y servicios adicionales requerirán pagos o suscripciones, lo que genera debate entre los consumidores.
Algunos propietarios han mostrado su inconformidad, considerando que esta medida limita la libertad de elección. “CarPlay y Android Auto eran opciones abiertas, que se adaptaban a cualquier usuario. Ahora GM quiere que usemos solo lo que ellos ofrecen”, escribió un usuario en un foro de Cadillac.
Lo que gana y lo que arriesga GM
La eliminación de CarPlay y Android Auto no está exenta de riesgos. Ambas plataformas son utilizadas por millones de conductores que valoran la posibilidad de integrar su teléfono de manera directa con el vehículo. Con esta decisión, GM apuesta por una experiencia más controlada, pero podría alejar a clientes fieles a los ecosistemas de Apple y Android.

Varios expertos advierten que esta estrategia podría repetirse en otras marcas, especialmente si el modelo de negocio demuestra ser rentable. Sin embargo, no todos los fabricantes están dispuestos a seguir el mismo camino. Ford, por ejemplo, ha confirmado que mantendrá Apple CarPlay y Android Auto en sus vehículos, destacando que “los conductores deben tener la libertad de elegir cómo conectarse”.
En el sector del lujo, compañías como Aston Martin han reforzado su colaboración con Apple y Google para integrar mejor las funciones móviles, mejorando la calidad de la conectividad sin renunciar a su propio sistema operativo.
Un paso hacia la era del automóvil conectado
General Motors no solo busca redefinir la interacción entre conductor y vehículo, sino también crear un ecosistema digital que convierta al auto en una extensión del hogar o la oficina. Con su nuevo sistema, la compañía pretende anticiparse a una generación que dependerá cada vez menos del teléfono móvil y más de los servicios en la nube.
El cambio también responde a una visión de largo plazo en la que los autos eléctricos, autónomos y conectados compartirán información en tiempo real con las infraestructuras y con otros vehículos. Para GM, el control del software es tan importante como el diseño o el motor.
Aun así, el movimiento plantea una pregunta inevitable: ¿Aceptarán los conductores perder la compatibilidad con sus apps favoritas a cambio de una experiencia “más integrada”? El tiempo lo dirá, pero lo cierto es que General Motors ha dado un paso arriesgado que podría marcar tendencia en la industria automotriz mundial.
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