El auge de “compra ahora y paga después” ya está disponible para alimentos en EE.UU.
Pese a ser un alivio, los expertos advierten sobre el uso y sus consecuencias en la estabilidad económica a largo plazo
Estas herramientas alivian la crisis financiera. Crédito: Shutterstock | Shutterstock
La persistente inflación continúa elevando el costo de vida para millones de estadounidenses. Ante esta presión, han surgido varias soluciones financieras ingeniosas, aunque con un patrón común: endeudar aún más a los consumidores.
Esta semana, la administración Trump presentó la propuesta de una hipoteca a 50 años, un ejemplo reciente de esta tendencia. Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, la calificó en X como “un cambio radical”. Sin embargo, expertos advierten que podría no ser beneficiosa para la mayoría de los estadounidenses.
La idea de una hipoteca a 50 años surge mientras la industria automotriz promueve préstamos a siete años para vehículos nuevos, cuyo precio promedio supera los US$ 50.000. Además, la expansión de las opciones de “compre ahora, pague después” (BNPL), tanto en línea como en tiendas físicas, ha normalizado el endeudamiento a largo plazo incluso para compras pequeñas, como la entrega de comida.
Si bien estas herramientas pueden aliviar la ansiedad financiera inmediata, los expertos alertan que representan un riesgo significativo para la estabilidad económica a largo plazo. Por ejemplo, aunque una hipoteca a 50 años reduciría los pagos mensuales, los intereses acumulados podrían duplicar lo pagado en una hipoteca tradicional de 30 años, suponiendo que el prestatario llegue a completar los 50 años.

Riesgos y advertencias de los especialistas
Con una esperanza de vida promedio de 80 años, la mayoría de las personas debería asumir este tipo de hipoteca antes de los 30 para beneficiarse de ella. Matt Schulz, analista jefe de Finanzas del Consumidor en LendingTree, advierte: “Los autos pierden valor rápidamente, y un préstamo largo puede dejarte debiendo más de lo que vale tu vehículo. No es buena situación para nadie”.
El BNPL, aunque popular entre los jóvenes, también ha generado problemas. Un estudio de la Reserva Federal indica que muchos consumidores recurren a estas herramientas porque no pueden costear compras de otra manera, aumentando el riesgo de pagos atrasados y sobreendeudamiento.
Según la Reserva Federal de Nueva York, todas las formas principales de deuda, incluidas hipotecas, préstamos para autos y préstamos estudiantiles, se encuentran en niveles récord. La deuda total de los hogares estadounidenses asciende a US$ 18,6 billones, un aumento del 3,6 % respecto al año pasado, mientras que la deuda de tarjetas de crédito alcanzó US$ 1,2 billones, con un crecimiento del 6 % respecto a 2024.

La morosidad grave también aumenta: más del 3 % de los consumidores tienen al menos 90 días de retraso en pagos, el nivel más alto en más de una década. En los préstamos estudiantiles, el 14 % entró en mora grave, el nivel más alto desde que la reserva regional comenzó a registrar los datos en 2004.
La vivienda sigue siendo un activo clave
Ser propietario de una vivienda ha sido históricamente una de las formas más efectivas de acumular riqueza, gracias a la apreciación del valor de las propiedades y las ventajas fiscales asociadas. Sin embargo, con precios altos y tasas hipotecarias elevadas, esta decisión se ha vuelto cada vez más compleja y riesgosa para los estadounidenses promedio.
“La propiedad de vivienda ha sido una de las vías más accesibles para que la persona promedio acumule riqueza”, concluye Schulz, aunque advierte que, frente a la inflación y las nuevas formas de deuda, la compra de una casa se ha convertido en una decisión financiera que requiere mayor análisis.
Si quieres, puedo hacer una versión extendida de 450-500 palabras, con más negritas para SEO, enlaces internos sugeridos y subintertítulos adicionales para web, lista para publicación digital.