“Antisemitismo no tiene cabida en este mundo”; EE.UU. condena el atentado en Sídney
La administración estadounidense "condena enérgicamente el atentado terrorista perpetrado en Australia contra una celebración judía" tras el tiroteo mortal
La policía forense trabaja cerca del lugar del tiroteo ocurrido en la playa Bondi de Sídney. Crédito: Mark Baker | AP
La Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos, entre otras instituciones gubernamentales, condenaron de manera contundente el tiroteo mortal ocurrido en la playa de Bondi, en Sídney, durante una celebración judía de Hanukkah, un ataque que dejó al menos 16 personas muertas y decenas de heridos, y que las autoridades australianas ya investigan como un acto terrorista con motivaciones antisemitas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó lo ocurrido como “un ataque puramente antisemita” y se sumó a la ola de repudio internacional que provocó el atentado, considerado el más letal en Australia desde 1996, en un país conocido por sus estrictas leyes de control de armas.
Durante un acto navideño en la Casa Blanca, Trump expresó su consternación por los hechos y ofreció condolencias a las familias de las víctimas. “Fue horrible, un ataque puramente antisemita. Hoy podemos decir en voz alta que celebramos Hanukkah”, afirmó el mandatario, quien también recordó a las víctimas de otro tiroteo reciente en la Universidad de Brown. “Presento mis respetos a las familias”, añadió.
Las autoridades australianas informaron que el ataque ocurrió la tarde del domingo durante el evento “Hanukkah junto al mar”, al que asistían cerca de mil personas. Dos hombres armados abrieron fuego contra la multitud, provocando escenas de pánico y caos en una de las playas más emblemáticas de Sídney.
Condena internacional y alarma por el auge del odio
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, también condenó enérgicamente el atentado y subrayó que “el antisemitismo no tiene cabida en este mundo”. A través de un mensaje en la red social X, Rubio expresó que Estados Unidos condena el ataque terrorista dirigido contra una celebración judía y aseguró que las oraciones de su país están con las víctimas, la comunidad judía y el pueblo australiano.
Por su parte, la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, envió condolencias a los familiares de los fallecidos y a la comunidad judía, mientras que la administración Trump se refirió al tiroteo como un acto de terrorismo.
En Australia, el primer ministro Anthony Albanese calificó el atentado como un acto de “maldad, antisemitismo y terrorismo” que ha golpeado el corazón del país. “No hay lugar para esta violencia de odio en nuestra nación. Que quede claro: la erradicaremos”, declaró en conferencia de prensa.

La policía de Nueva Gales del Sur detalló que 29 personas fueron trasladadas a hospitales cercanos, mientras que uno de los sospechosos murió en el lugar y el segundo permanece en estado crítico. Testigos relataron que los disparos se prolongaron durante varios minutos y que había personas heridas en el suelo. Videos difundidos por medios locales muestran a los atacantes disparando con fusiles de asalto y a un civil forcejeando con uno de ellos para intentar detener el ataque, un acto que fue elogiado por las autoridades.
Entre las víctimas mortales se encuentra el rabino Eli Schlanger, de 41 años, una figura reconocida de la comunidad judía local. También se confirmó la muerte de un ciudadano francés. La policía informó además del hallazgo de un vehículo con explosivos improvisados, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado.
El atentado ha reavivado la preocupación por el aumento de actos antisemitas en Australia y en otros países occidentales, en un contexto de mayor tensión internacional. La comunidad judía local reclama ahora mayor protección, mientras la investigación continúa y el país permanece conmocionado por uno de los episodios más trágicos de su historia reciente.
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