Estudio revela un factor clave para mantener el corazón joven y más saludable
Este avance tecnológico tiene el potencial de cambiar la forma en que se aborda la salud cardíaca
Sensación de bienestar. Crédito: PeopleImages | Shutterstock
Una investigación coordinada por la Escuela de Estudios Avanzados Sant’Anna de Pisa revela que la preservación de la inervación vagal cardíaca bilateral es esencial para mantener un corazón sano y joven.
Publicado en Science Translational Medicine, el estudio establece que el nervio vago cardíaco derecho tiene un papel protector crucial en la salud cardíaca, siendo un factor antienvejecimiento que mejora la longevidad del corazón sin depender de la frecuencia cardíaca.
El estudio es producto de un enfoque interdisciplinario, combinando medicina experimental y bioingeniería. Bajo la dirección del profesor Vincenzo Lionetti en TrancriLab, se llevó a cabo en Pisa con financiación de la Unión Europea y colaboración de varias instituciones de prestigio. La investigación involucró el desarrollo de un conducto nervioso bioabsorbible, facilitando la regeneración del nervio vago.
Implicaciones para la cirugía cardíaca
Según el profesor Lionetti, la restauración de la conexión con el nervio vago puede ralentizar el envejecimiento del corazón.
La investigación abre nuevos horizontes en la cirugía cardiotorácica y de trasplantes, sugiriendo que la restauración de la inervación vagal en procedimientos quirúrgicos podría revolucionar el tratamiento de complicaciones asociadas con el envejecimiento cardíaco prematuro.
Avances en neuroprótesis
La bioingeniería ha sido clave en este avance. Eugenio Redolfi Riva, coautor de la patente de la neuroprótesis, destacó el desarrollo de un conducto implantable que favorece la regeneración del nervio vago.
Este avance tecnológico tiene el potencial de cambiar la forma en que se aborda la salud cardíaca, ofreciendo nuevas estrategias para la prevención y el manejo de enfermedades cardíacas relacionadas con el envejecimiento.
Beneficiarios de la cirugía
Los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica, donde existe disfunción vagal y desequilibrio autonómico, se benefician notablemente de intervenciones que modulan la inervación vagal cardíaca, ya que estas mejoran la variabilidad de la frecuencia cardíaca y la sensibilidad barorrefleja.
Aquellos con síncope vasovagal recurrente también obtienen ventajas de la denervación vagal selectiva, guiada por estimulación de alta frecuencia, lo que reduce episodios mediante la ablación de plexos ganglionares. Además, individuos con fibrilación auricular paroxística vagal o problemas de aptitud cardiorrespiratoria post-entrenamiento muestran mejoras en la regulación autónoma no invasiva vía estimulación vagal transcutánea.
Condiciones asociadas. Pacientes con depresión resistente, epilepsia o recuperación post-accidente cerebrovascular isquémico responden bien, ya que la estimulación vagal potencia la rehabilitación motora y el estado de ánimo. En casos de dolor crónico, disautonomía o trastornos como POTS y fibromialgia, la neuroestimulación del nervio vago alivia síntomas al regular el tono parasimpático.
Beneficios cardiovasculares. La inervación vagal cardíaca favorece la ralentización de la frecuencia cardíaca, reduce la presión arterial y mejora la salud cardiovascular en personas con tono vagal bajo. Esto es clave para quienes presentan ansiedad crónica o estrés postraumático con impacto cardíaco.
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