Las 5 promesas de Elon Musk para 2025 que no se cumplieron
Crecimiento, robotaxis, camiones eléctricos y robots humanoides formaron parte de un relato que, una vez más, no resistió el paso del tiempo
Interior del gran Tesla Model X. Crédito: Tesla. Crédito: Cortesía
El cierre de 2025 deja una sensación familiar alrededor de Tesla: una compañía que sigue siendo gigantesca en valor bursátil y relevancia mediática, pero que vuelve a quedarse corta frente a las expectativas que su propio CEO se encargó de inflar.
Lee también: El BMW iX3 también se fabricará en México desde 2027
Elon Musk pasó buena parte de finales de 2024 y comienzos de 2025 dibujando un futuro inmediato dominado por la marca, con avances tecnológicos que prometían redefinir la industria del transporte y la automatización.
Puedes leer: Honda Fit 2026: cambios profundos para un solo mercado
Ahora que el año está terminado, ese futuro ya no es una hipótesis. Los números, los productos y los plazos están sobre la mesa, y el contraste entre lo prometido y lo entregado vuelve a ser evidente. Tesla sigue siendo un actor central del mercado, pero varias de las predicciones más ambiciosas de Musk para 2025 no llegaron a materializarse, ni siquiera de forma parcial.
Estas son las cinco promesas que, a falta de semanas para que termine el año, pueden darse por incumplidas.
1. El crecimiento que nunca llegó
Durante la llamada de resultados de finales de 2024, Musk se mostró especialmente confiado: “Preveo un crecimiento del 20-30% en 2025”. La afirmación fue celebrada por inversores y analistas, pero el desenlace fue muy distinto.
Tesla cerrará 2025 con alrededor de 1,64 millones de vehículos entregados, lo que representa una caída cercana al 8% frente al año anterior. No solo no hubo crecimiento, sino que la marca retrocedió mientras el mercado global de autos eléctricos avanzó cerca de un 25%. El contexto competitivo cambió rápido, y los fabricantes chinos aprovecharon el espacio que Tesla dejó libre.

2. Robotaxis: la promesa que sigue en pausa
Otra de las frases que más titulares generó fue: “Podrás irte a dormir en tu coche y despertar en tu destino este mismo año”. Musk aseguró que antes de finalizar 2025, la mitad de la población de Estados Unidos tendría acceso a servicios de transporte autónomo operados por Tesla.
La realidad fue bastante menos espectacular. El proyecto Cybercab continúa en fase de pruebas piloto limitadas en Austin, con supervisión humana y algunos incidentes que obligaron a extremar precauciones. No existe un despliegue comercial real y Tesla ya ha confirmado que la producción no comenzará antes de abril de 2026. A finales de 2025, el volante sigue siendo obligatorio.
3. Tesla Semi, otro año más de espera
Presentado originalmente en 2017, el Tesla Semi volvió a aparecer en la lista de grandes promesas para 2025. Musk afirmó que la producción en masa del camión eléctrico arrancaría este año, marcando un antes y un después en la logística pesada.
Sin embargo, el plan volvió a retrasarse. Tesla confirmó que el Semi no llegará a producción a gran escala hasta 2026. Mientras tanto, fabricantes como Mercedes-Benz y Volvo ya tienen camiones eléctricos operando de forma regular en rutas comerciales, ganando experiencia y contratos reales.

4. El ejército de robots que no apareció
Quizás una de las predicciones más llamativas fue la relacionada con Optimus. Musk llegó a afirmar que miles de robots humanoides estarían trabajando en las fábricas de Tesla antes de que terminara 2025, con una producción estimada de hasta 10,000 unidades.
Hoy, la situación es muy distinta. Apenas existen unos pocos prototipos realizando tareas simples y repetitivas en la planta de Fremont. El proyecto avanza, pero está lejos de convertirse en el pilar productivo que Musk sugirió para justificar el futuro de la compañía.
5. La demostración “alucinante” que nunca ocurrió
Para completar la lista, Musk prometió una demostración tecnológica a mitad de año que iba a ser, según sus propias palabras, “alucinante”. El evento jamás se realizó.
En su lugar, 2025 estuvo marcado por cancelaciones de suministros vinculados a las baterías 4680 y nuevos retrasos en el esperado modelo de $25,000 dólares. La gran sorpresa nunca llegó, y el silencio terminó siendo más elocuente que cualquier presentación.
A estas alturas, el incumplimiento de plazos y promesas forma parte del ADN mediático de Tesla. Elon Musk sigue marcando la agenda con visiones de futuro que capturan atención e inversión, pero el cierre de 2025 vuelve a demostrar que entre el discurso y la realidad existe una brecha difícil de ignorar.
Seguir leyendo:
El Toyota Urban Cruiser EV, listo para llegar en 2026
BYD toma la delantera y supera a Tesla en autos eléctricos
Cuatro estrellas no es fracasar: la visión de Mitsubishi