Pescados de consumo generalizado representan importante riesgo para la salud
Se insta al público a optar por una dieta equilibrada y a ser cauteloso en la elección de mariscos con niveles elevados de estas sustancias
Variedad de pescados bajo posible exposición a riesgo de contaminación con PFAS. Crédito: Klara Bakalarova | Shutterstock
Un estudio reciente de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong (CityUHK), publicado en Science, ha encontrado que pescados de consumo generalizado, tales como el salmón, pez espada, atún y bacalao, están contaminados con PFAS (sustancias perfluoroalquilo y polifluoroalquilo).
Estas sustancias químicas, a menudo referidas como “sustancias químicas para siempre”, plantean riesgos significativos para la salud humana.
Los investigadores analizaron datos de 3000 sitios globales durante dos décadas y examinaron los niveles de PFAS en 212 especies de peces marinos.
Los resultados revelaron que el pescado presenta niveles de PFAS incluso en regiones con contaminación ambiental baja. Los niveles medios globales de PFAS en pescado entre 2010 y 2021 fueron de 0.34 ng/g, con cifras considerablemente más altas en Asia.
Consecuencias para la salud
Kenneth Mei Yee Leung, autor del estudio, advirtió sobre los riesgos específicos para ciertos grupos, como personas mayores, mujeres embarazadas y niños pequeños, que son más susceptibles a los efectos adversos de los PFAS.
Se instó al público a optar por una dieta equilibrada y a ser cauteloso en la elección de mariscos con niveles elevados de estas sustancias.
La exposición prolongada a PFAS se asocia con diversos problemas de salud. Estos químicos persistentes se acumulan en el cuerpo y pueden afectar múltiples sistemas orgánicos.
Riesgos oncológicos. Ciertos PFAS, como el PFOA, aumentan el riesgo de cáncer de riñón y testículo con exposición crónica. También se vinculan a otros tipos de cáncer en investigaciones epidemiológicas.
Efectos inmunológicos. Los PFAS debilitan el sistema inmunológico, reduciendo la respuesta a vacunas y la capacidad para combatir infecciones. Esto es especialmente notable en niños.
Daños hepáticos y renales. Provocan alteraciones en enzimas hepáticas, elevación de colesterol y daño renal. Estudios muestran impactos en la función de hígado y riñones tras acumulación prolongada.
Problemas endocrinos y reproductivos. Interfieren con hormonas tiroideas, fertilidad y desarrollo fetal, causando bajo peso al nacer, parto prematuro y retrasos en el crecimiento infantil. También elevan riesgos de preeclampsia en embarazadas.
Regulación y seguridad alimentaria
Este estudio enfatiza la necesidad de una revisión de las regulaciones sobre la importación de pescado y la seguridad alimentaria ante el aumento de la contaminación por PFAS.
La información presentada está destinada a informar al consumidor y a las entidades reguladoras sobre la urgentísima necesidad de abordar la problemática del consumo de pescado contaminado.
Niveles de PFAS
Se han encontrado diferencias claras en los niveles de PFAS entre distintos tipos de pescado y también entre partes del mismo pez. Estas diferencias dependen tanto de la especie como del hábitat y del tejido analizado (músculo vs. vísceras).
Factores que explican las diferencias:
- Especie de pez: diferentes especies acumulan PFAS de forma distinta, incluso viviendo en la misma masa de agua. Algunas especies del mismo río pueden mostrar niveles medios totales de PFAS varias veces mayores que otras.
- Lugar y tipo de agua: los niveles en pescado reflejan la contaminación del agua; peces de ríos o zonas cercanas a focos industriales o militares suelen tener concentraciones más altas.
- Parte del pez: los filetes (músculo) suelen tener niveles más bajos que el pescado entero o los órganos (hígado, vísceras), donde se acumulan más PFAS.
Niveles en filetes frente a pescado entero:
- Un estudio en varias especies halló que el pescado entero tenía concentraciones totales de PFAS de 2 a 3 veces superiores a las del filete.
- En filetes, los niveles medios totales de PFAS podían variar, por ejemplo, entre valores alrededor de 5,6 y casi 20 ng/g según la especie analizada, mostrando diferencias notables entre tipos de peces.
Diferencias entre especies de consumo habitual:
- En evaluaciones europeas, la categoría “carne de pescado” se identifica como uno de los mayores contribuyentes a la exposición dietética a PFOS, PFOA, PFNA y PFHxS, pero con grandes variaciones entre especies y países.
- Dentro de estudios de vigilancia, se observa que un porcentaje importante del pescado analizado contiene alguno de estos cuatro PFAS (PFOS, PFOA, PFNA, PFHxS), aunque no todas las especies ni muestras superan los límites regulatorios.
Implicaciones para el consumo:
- Debido a estas diferencias, algunas autoridades emiten recomendaciones específicas por especie, tamaño y origen del pescado, ajustando cuántas raciones por semana se consideran seguras.
- En general, se aconseja: variar especies, alternar con otras fuentes de proteína, respetar avisos locales de consumo y limitar el consumo de pescado de aguas con avisos de alta contaminación por PFAS.
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