Represión informativa en Venezuela tras la captura de Maduro: 14 periodistas detenidos
Los periodistas fueron detenidos durante la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, denunció el Sindicato de Trabajadores de la Prensa
De acuerdo con el gremio, once de los afectados pertenecen a medios y agencias internacionales y uno a medios nacionales. Crédito: Rodrigo Abd/Archivo | AP
El Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP) denunció que al menos 14 periodistas y trabajadores de medios de comunicación fueron detenidos este 5 de enero en distintos puntos de Caracas. El hecho ocurre tan solo dos días después de operativo militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, y el día de la juramentación como presidenta encargada de Delcy Rodríguez.
De acuerdo con el gremio, once de los afectados pertenecen a medios y agencias internacionales y uno a medios nacionales. Cuatro periodistas fueron liberados horas después, mientras que otros diez continúan detenidos, algunos sin información oficial sobre su paradero.
Las detenciones ocurrieron durante la cobertura de la instalación del nuevo período de sesiones de la Asamblea Nacional y la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela.
Prohibiciones y revisiones ilegales en el Palacio Legislativo
Durante la jornada, a los periodistas se les prohibió transmitir en vivo, grabar videos o tomar fotografías dentro del Palacio Federal Legislativo. Al menos tres comunicadores fueron detenidos por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y trasladados al comando de la Guardia ubicado dentro del recinto parlamentario.
Según el SNTP, como parte del procedimiento los funcionarios revisaron los teléfonos celulares de los periodistas, exigieron las claves de acceso y accedieron a fotografías, contactos, conversaciones privadas, notas de voz, correos electrónicos, cuentas de Instagram y archivos almacenados en la nube.
En el caso del periodista Daniel Álvarez, reportero del canal venezolano Televen, perdió la custodia de su teléfono durante un período en el que los funcionarios salieron del lugar donde lo mantenían retenido antes de liberarlo.
“El acceso forzado a dispositivos personales vulnera la privacidad y el secreto profesional de las fuentes, y constituye un patrón de criminalización del ejercicio periodístico”, advirtió el sindicato.
Un clima de tensión tras la captura de Maduro
Las detenciones se produjeron en un contexto de profunda crisis política y social, dos días después de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el 3 de enero, durante una operación militar de Estados Unidos denominada Resolución Absoluta.
Maduro y Flores fueron arrestados en Caracas y trasladados fuera del país. Actualmente, se encuentran bajo custodia en Estados Unidos, donde enfrentan cargos por narcotráfico, corrupción y violaciones de derechos humanos.
Este 5 de enero, en medio de ese escenario, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de Venezuela ante la Asamblea Nacional.
El llamado del gremio periodístico
En un comunicado difundido minutos antes de las detenciones, el SNTP alertó que el país atraviesa una “profunda crisis política, institucional y social” y advirtió que no es posible avanzar hacia una transición democrática mientras persistan la persecución, la censura y las detenciones arbitrarias.
“La libertad de expresión, el derecho de acceso a la información y el derecho al trabajo no son concesiones del poder político, sino derechos humanos fundamentales”, subrayó el gremio, al recordar que estos están consagrados en la Constitución venezolana y en tratados internacionales suscritos por el Estado.
El SNTP reiteró su exigencia de liberación inmediata de los periodistas que permanecen detenidos y denunció que la prisión de comunicadores “constituye una grave violación a la libertad de prensa y una práctica orientada a intimidar, silenciar y generar autocensura”.
Censura estructural y bloqueo de medios
A esta situación se suma, según el sindicato, el bloqueo de más de 60 medios de comunicación en internet, lo que calificó como una forma de “censura estructural” que limita el pluralismo informativo y restringe deliberadamente el acceso de la ciudadanía a fuentes diversas.
Las detenciones del 5 de enero refuerzan, de acuerdo con organizaciones gremiales y de derechos humanos, un patrón de persecución contra la prensa que se intensifica en momentos de crisis política y disputas por el poder.
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