La realidad sobre saunas y baños fríos: ¿métodos de curación o mitos?
El llamado es a encontrar actividades placenteras, destacando que la clave para una buena salud puede estar más en el disfrute que en la temperatura
2172452897 Crédito: Mr. Tempter | Shutterstock
Son significativas la diferencias que existen en las narrativas actuales donde, por una parte, en las redes sociales se promueven saunas y baños fríos como curas milagrosas, mientras que los expertos advierten que la evidencia científica sobre sus beneficios es limitada.
Los influencers enarbolan bondades como que refuerzan el sistema inmunitario, queman grasa y solucionan todo, desde dolores articulares hasta el bajo estado de ánimo, pero que la ciencia lo rebate, los expertos, aclarando que hay más matices.
“Mucha gente confía ciegamente en la exposición al calor y al frío, pero aún no tenemos pruebas suficientes para afirmar que sea categóricamente beneficiosa”, afirma a la BBC Heather Massey, profesora asociada de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), especializada en entornos extremos y fisiología.
La experta explica que los cuerpos son “increíblemente” capaces de mantener estable la temperatura corporal, normalmente entre 36,5 °C y 37 °C., por lo cual calentar o enfriar el cuerpo crea un pequeño estrés que puede desencadenar respuestas adaptativas o protectoras.
Beneficios del sauna
“Cuando te sientas en un sauna y sudas, puedes sentirte más suelto, más libre, con un poco más de movilidad, y tus dolores y molestias pueden desaparecer un poco por sí solos”, explica Massey al podcast What’s Up Docs de la BBC.
“Así que definitivamente hay algún beneficio al usar el sauna, pero la pregunta es si se trata de un beneficio para la salud a largo plazo o más bien algo psicológico”, agrega.
Investigaciones recientes sobre los efectos del uso de saunas y jacuzzis mostraron cambios en la insulina y la presión arterial. En ese sentido, investigadores señalan que explorar si calentar el cuerpo podría ayudar a las personas que viven con enfermedades crónicas. Mientras, instan a la cautela con las afirmaciones contundentes sobre la salud, ya que la evidencia científica sólida aún es limitada.
Baños fríos
El evidente el auge de la natación en agua fría y su popularidad como una actividad no solo física, sino también social. La natación en agua fría suele practicarse al aire libre y en compañía.
La explicación del impacto fisiológico inmediato del agua fría en el cuerpo se debate entre si los beneficios provienen de la temperatura o de la experiencia social compartida.
“No sabemos si el beneficio reside en el agua fría en sí o en estar con un grupo de personas divertidas y hacer algo desafiante juntos”, reflexiona el doctor Chris van Tulleken, presentador del podcast What’s Up Docs.
Riesgo asociados del uso excesivo de ambos
El uso excesivo de saunas y baños fríos conlleva riesgos para la salud, principalmente por estrés térmico extremo en ambos casos.
Riesgos de saunas:
- La exposición prolongada al calor intenso causa deshidratación severa por sudoración excesiva, desequilibrios electrolíticos y golpe de calor, con síntomas como mareos, náuseas y desmayos.
- Problemas cardiovasculares aumentan, ya que el corazón trabaja más bajo altas temperaturas, lo que es riesgoso para personas con hipertensión, enfermedades cardíacas o recién infartadas; también se reportan casos raros de infertilidad por sobrecalentamiento testicular o alteraciones hormonales.
- Otros efectos incluyen lesiones musculares por estiramientos inadecuados y contraindicaciones para embarazadas, glaucomatosos o quienes consumen alcohol.
Riesgos de baños fríos:
- Aunque menos detallados en las fuentes, los inmersiones repetidas o prolongadas en agua helada provocan shock cardiovascular por vasoconstricción súbita, elevando la frecuencia cardíaca y la presión arterial, con riesgos de arritmias o hipotermia en sensibles.
- Pueden causar estrés respiratorio inicial (hiperventilación) y problemas circulatorios, especialmente si se alternan sin pausas adecuadas con saunas.
- Personas con afecciones cardíacas o Raynaud deben evitarlos para prevenir vasoconstricción extrema o paros.
Recomendaciones generales: limita sesiones de sauna a 10-15 minutos, 1-3 veces por semana, hidrátate bien y consulta a un médico si tienes condiciones preexistentes. Para baños fríos, empieza gradual y no excedas 2-3 minutos.
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