window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Cómo limpiar tu mando y evitar que se ensucie otra vez: hábitos simples para sesiones largas

Las largas sesiones de juego y hábitos de limpieza poco estrictos puede generar que se acumule suciedad en la superfie del mando de tu consola

Con estos trucos de limpieza podrás mantener tu mando en optimas condiciones en todo momento

Con estos trucos de limpieza podrás mantener tu mando en optimas condiciones en todo momento Crédito: Shutterstock

Tu mando no se ensucia solo, tu eres el responsable en gran medida. Para entender esto debes comprender que aunque pueda pasar desapercibido para ti, tus manos son una fábrica de grasa natural, sudor y micro-restos que, con el tiempo, se convierten en una capa pegajosa perfecta para atrapar polvo. Y si encima juegas maratones, comes algo “rápido” y vuelves a agarrar el control, el resultado suele ser: botones con tacto raro, sticks con mugre en el aro y un mando que ya no se ve ni se siente como nuevo.

El “misterio” de por qué tu mando se ensucia tanto

Piensa en el mando como en una superficie de alto tráfico que lo sujetas fuerte, lo giras, lo aprietas, lo apoyas en el sofá, lo dejas cerca del teclado o de la mesa donde cayó una miga hace dos días. No importa si eres cuidadoso, hay zonas donde la suciedad se acumula sí o sí, como la costura (ese pequeño gap donde se juntan las dos carcasas), los sticks (especialmente el borde donde rozan con el plástico) y los puertos (carga, audífonos, expansión).

La parte cruel es que casi siempre comienza como una mayor brillantez en la zona de agarre, un par de puntitos en el D-pad. Luego se vuelve rutina: juegas, sudas un poco, lo vuelves a dejar, y esa mezcla se compacta como si el mando estuviera envejeciendo, cuando en realidad solo está acumulando capas de suciedad.

Limpieza rápida sin abrir el mando y dañarlo

Antes de entrar en modo “quirófano”, hay un paso que no es negociable y es apagar todo y desconectarlo. Hay dos cosas que vale aplicar a cualquier mando y es que no viertas líquidos directamente y no lo sumerjas; y al final, que quede completamente seco antes de usarlo.

Pagos para limpiar tu control:

  • Paño suave sin pelusa (microfibra).
  • Un poco de agua (mejor si es poca; esto no es lavar platos).
  • Alcohol isopropílico de al menos 70% para mugre terca (How-To Geek lo recomienda así; y Nintendo habla de desinfectante con “about 70% alcohol”, aplicado al paño).
  • Hisopos (Q-tips) para rincones.
  • Una hoja de papel doblada o palillo de madera para la costura.

El ritmo es simple:

  • Primera pasada: paño apenas húmedo con agua y limpias todo lo “obvio” (grasa superficial).
  • Sticks: mueve el stick hacia un lado y limpia el aro/base donde asoma; ahí vive el anillo de mugre más común.
  • La costura: dobla una hoja de papel hasta que quede firme y pásala por la ranura; vas a ver cómo sale la suciedad acumulada.
  • Si algo no sale: alcohol en el hisopo o en el paño, y a frotar suave; el alcohol ayuda a despegar mugre y se evapora rápido.
  • Puertos: aquí no se improvisa; How-To Geek sugiere limpiar solo la entrada con un hisopo con alcohol, sin meterlo profundo para no dañar pines.

Un dato importante que advierten los expertos es que los limpiadores agresivos pueden arruinar el acabado del plástico, y recomienda evitar aire comprimido porque el golpe de aire puede dañar componentes internos. O sea: menos fuerza, menos química agresiva, más paciencia.

Cómo evitar que se vuelva a ensuciar en dos días

La limpieza “pro” sirve, pero el truco real está en el mantenimiento mínimo, casi aburrido pues consiste en una pasada rápida del paño de microfibra después de jugar y manos lavadas antes de una sesión larga. How-To Geek lo plantea sin rodeos: limpiar regularmente los rincones evita tener que hacer una limpieza profunda, y también recomienda no comer mientras juegas, sobre todo snacks de dedos (chips y similares).

Si usas Switch/Joy-Con, hay una guía oficial que incluso separa “limpiar” de “desinfectar”: para limpiar, paño suave humedecido con agua y bien escurrido; para desinfectar, desinfectante de consumo con alrededor de 70% alcohol aplicado ligeramente al paño. Y de nuevo: nada de líquidos directo al producto, nada de sumergir, y secado total antes de volver a jugar.

Sigue leyendo:
Xbox Ally X: ¿vale la pena comprar una consola por $1,000 dólares?
El fin del formato físico en Xbox es oficial: el dato de ventas de 2025 que lo cambia todo
Samsung presenta consola plegable para competir con la Nintendo Switch

En esta nota

Consolas de videojuegos
Contenido Patrocinado