El fenómeno del Halftime Show: 6 claves para entender su poder cultural y comercial
Bad Bunny, ganador del Grammy, aterrizará en el medio tiempo del Super Bowl para entonar sus canciones más famosas. El show será el 8 de febrero
Bad Bunny, de 30 años, se encuentra en el punto más alto de su carrera musical. Crédito: Godofredo A. Vásquez | AP
Cuando Bad Bunny suba al escenario este 8 de febrero, no será solo un intermedio musical: será el protagonista del espectáculo televisivo más masivo del año, un ritual cultural donde el deporte y la música colisionan ante más de 100 millones de espectadores. Pero este fenómeno no siempre tuvo la relevancia actual. Estos seis datos explican su evolución.
1. El punto de inflexión: Michael Jackson (1993)
Antes de 1993, el medio tiempo era sinónimo de pausa: momento para ir al baño o servir más comida. Michael Jackson cambió esa dinámica para siempre. Su presentación marcó la primera vez en la historia que los ratings televisivos subieron durante el intermedio en lugar de caer.
La NFL comprendió entonces que tenía una mina de oro en sus manos.
2. Un espectáculo digno de premios
La calidad del Halftime Show traspasó lo deportivo para convertirse en televisión de alto nivel. En 2022, el histórico show de hip-hop protagonizado por Dr. Dre, Snoop Dogg, Eminem, Mary J. Blige y Kendrick Lamar hizo historia al ganar un Primetime Emmy Award por “Outstanding Variety Special (Live)”.
3. El récord de audiencia: Rihanna (2023)
Rihanna demostró el poder de este escenario cuando, tras cinco años sin presentaciones en vivo, reunió a 121 millones de espectadores en 2023. Una cifra, según la NFL, que superó la audiencia del partido mismo (115.1 millones), batiendo el récord que Katy Perry mantenía desde 2015.
4. Los humildes (y extraños) comienzos
Hubo una época en que la NFL consideraba suficiente entretenimiento un imitador de Elvis llamado Elvis Presto realizando trucos de cartas en un espectáculo estilo Vegas.
Este desconcertante número, presentado como “el truco de cartas más grande del mundo”, aceleró la decisión de contratar artistas de renombre y producir espectáculos serios.
5. Artistas que actúan gratis
Un detalle que sorprende: los artistas no reciben pago por su presentación. La NFL cubre los costos de producción —que pueden alcanzar decenas de millones— pero no hay cheque para el intérprete.
La compensación es la exposición masiva: tras el show de 2020, las ventas y streams de Shakira y Jennifer López se dispararon. Es publicidad que ningún dinero puede comprar: más de 100 millones de personas viéndote simultáneamente en todo el mundo.
6. Ingeniería escénica extrema
Cuando The Rolling Stones actuaron en 2006, desplegaron el escenario más grande en la historia del Halftime Show. Diseñado para imitar su icónico logo de lengua, fue construido con 28 piezas separadas y requirió un equipo de 600 voluntarios para ensamblarlo en menos de cinco minutos.
El Halftime Show del Super Bowl trasciende su origen como relleno para convertirse en un evento cultural donde se escriben capítulos de la historia del entretenimiento. Es el escenario donde una carrera puede relanzarse, un legado consolidarse y donde, a veces, el espectáculo supera al juego que lo contiene.
Seguir leyendo: