Estudio revela el incremento de alergias alimentarias en niños
Las alergias alimentarias son multifactoriales, influenciadas por la genética, el entorno y otros factores
Niña con alergia que se manifiesta en su piel. Crédito: New Africa | Shutterstock
Un nuevo estudio indica que hasta 1 de cada 20 niños presenta alergias alimentarias a la edad de seis años, reflejando una prevalencia del 5% en Estados Unidos. Este análisis revisó 190 estudios que abarcan más de 2,7 millones de niños en 40 países.
La investigación, publicada en JAMA Pediatrics, identificó factores de riesgo mayores y menores relacionados con las alergias alimentarias
Entre los factores de riesgo significativos incluyó: condiciones alérgicas previas como asma y eczema; uso de antibióticos en el primer mes de vida; historia familiar de alergias alimentarias; introducción tardía de alimentos como huevo, pescado y maní; e Identidad racial y antecedentes migratorios de padres.
Mientras que entre los factores de riesgo menores están: género masculino; nacimiento por cesárea; ser primogénito; y variaciones genéticas relacionadas con la barrera cutánea.
Revelaciones destacadas
La Dra. Tara Narula, corresponsal médica principal de ABC News, enfatiza que las alergias alimentarias son multifactoriales, influenciadas por la genética, el entorno y otros factores. Aunque se han establecido correlaciones, no se ha comprobado un vínculo de causa y efecto directo.
No obstante, los expertos advierten sobre las limitaciones de la investigación, ya que la mayoría de los datos provienen de países de altos ingresos, y no todos los estudios confirmaron las alergias mediante pruebas adecuadas.
Se destaca que la introducción temprana de alimentos potencialmente alergénicos entre los 4 y 6 meses puede ser crucial para prevenir el desarrollo de alergias alimentarias.
Síntomas de alergias en niños
Los síntomas más comunes de las alergias alimentarias en niños incluyen reacciones en la piel, problemas digestivos y respiratorios, que suelen aparecer minutos u horas después de consumir el alimento desencadenante.
Síntomas en la piel. Estos son los más frecuentes y suelen manifestarse como urticaria (ronchas rojas con picazón), sarpullidos, hinchazón en labios, lengua o cara, y eczema. En bebés, pueden frotarse los ojos o mostrar irritabilidad extrema.
Síntomas digestivos. Incluyen náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y calambres, a menudo confundidos con intoxicaciones leves. En casos como FPIES (común en bebés), hay vómitos severos y letargo horas después.4
Síntomas respiratorios y graves. Aparecen estornudos, congestión nasal, tos, sibilancias, opresión en la garganta o dificultad para respirar. Los más serios involucran anafilaxia: mareos, pulso débil, desmayos o hinchazón que afecta la respiración, requiriendo atención inmediata.
Cómo diagnosticar una alergia correctamente
El diagnóstico correcto de una alergia alimentaria en un niño requiere una evaluación médica profesional, comenzando por una historia clínica detallada. Ninguna prueba aislada confirma el diagnóstico por sí sola.
Historia clínica. El primer paso es recopilar información precisa sobre los síntomas, el tiempo transcurrido tras ingerir el alimento sospechoso, su gravedad y duración. El pediatra realiza un examen físico y pregunta por la dieta del niño para identificar patrones, como reacciones a leche, huevo o nueces comunes en infantes.
Pruebas iniciales. Se usan pruebas cutáneas (prick test), donde se aplican gotas de alérgenos en la piel del antebrazo o espalda y se observa enrojecimiento o hinchazón tras 20 minutos. También se mide IgE específica en sangre para detectar anticuerpos contra alimentos sospechosos, aunque resultados positivos necesitan correlacionarse con la clínica.
Prueba de confirmación. La prueba de provocación oral controlada (reto) es el estándar de oro: se elimina el alimento sospechoso y luego se reintroduce bajo supervisión médica para observar reacciones. En casos claros con historia sugestiva, prick positivo e IgE alta, puede omitirse, pero siempre en entornos hospitalarios por riesgo de anafilaxia.
Consideraciones especiales. Consulta siempre a un alergólogo pediátrico; evita autodiagnósticos o eliminaciones dietéticas prolongadas sin guía, ya que pueden causar deficiencias nutricionales. Síntomas como urticaria o hinchazón son más evidentes, pero eczemas requieren pruebas.
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