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DHS evalúa comprar avión de lujo de $70 millones para deportar inmigrantes

ICE pidió aval para adquirir un Boeing 737 Max 8 con misión dual: deportaciones y viajes oficiales

El avión que pretende comprar ICE ha sido usaod por Kristi Noem y su equipo cercano.

El avión que pretende comprar ICE ha sido usaod por Kristi Noem y su equipo cercano. Crédito: Ross D. Franklin | AP

El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) analiza la compra de un avión de lujo valorado en $70 millones que sería utilizado para vuelos de deportación y traslados de altos funcionarios. La solicitud fue presentada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ante la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB), instancia encargada de autorizar el gasto federal.

La aeronave en cuestión es un Boeing 737 Max 8 que actualmente opera bajo un esquema de arrendamiento. De acuerdo con NBC News, el avión ha sido utilizado en los últimos meses para viajes oficiales, incluidos trayectos realizados por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y su equipo cercano.

Una “misión dual” bajo escrutinio

Según la justificación enviada a la OMB, el avión cumpliría una doble función: apoyar vuelos de deportación de ICE y servir para desplazamientos de nivel ministerial. Un portavoz del DHS aseguró que la adquisición permitiría reducir costos frente al uso de aeronaves militares, estimando un ahorro de hasta 40% en determinadas operaciones.

Como parte de las adecuaciones, al menos uno de los compartimentos interiores —originalmente diseñado como dormitorio— estaría siendo modificado para incorporar más asientos y adaptarse a las necesidades operativas. Sin embargo, el diseño del avión, pensado para transportar entre 14 y 18 pasajeros en configuración ejecutiva, ha generado cuestionamientos dentro de la propia agencia.

Funcionarios consultados por el medio citado señalaron que la capacidad del jet contrasta con la logística habitual de los vuelos de deportación, que suelen trasladar entre 50 y 100 detenidos, además de personal médico y agentes de seguridad. Algunas aeronaves utilizadas en estos operativos cuentan incluso con dispositivos de sujeción metálicos para personas consideradas de alto riesgo, un equipamiento que dista del confort asociado a un avión corporativo.

Debate interno y decisión pendiente

La propuesta ha provocado dudas entre ciertos sectores del DHS, donde algunos consideran poco realista emplear un avión de alta gama para misiones de deportación masiva. Aun así, la dirección del departamento sostiene que la compra forma parte de un plan más amplio para dotar a ICE de flota propia y reducir la dependencia de vuelos chárter privados.

En ese contexto, ICE ya ha incorporado cinco aviones 737 en versiones no ejecutivas y planea ampliar el número a ocho, según informaron fuentes oficiales. La eventual adquisición del modelo de lujo sería un complemento estratégico, aunque su uso específico sigue siendo motivo de debate. Por ahora, la OMB no ha emitido una aprobación definitiva.

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