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Pediatras alertan sobre el impacto del miedo constante en el cerebro infantil

Especialistas advierten sobre estrés tóxico, ausentismo escolar y familias que evitan atención médica por temor a redadas migratorias en EE.UU.

Tres niños de espalda con mochilas caminando hacia la entrada de una escuela en Estados Unidos

Especialistas alertan sobre el impacto emocional que el miedo y la incertidumbre pueden generar en estudiantes en edad escolar. Crédito: Imagen creada con AI / Georgina Elustondo | Impremedia

Una niña de siete años pide un silbato con insistencia, no quiere salir sin él. Desconcertada, su madre pregunta para qué lo quería y por qué la urgencia de un objeto tan insignificante. Ella responde con total naturalidad: “Para soplar si ICE está cerca”.

La escena, relatada a La Opinión por profesionales de la organización Mamás Con Poder no ocurrió en una zona de guerra, sino en una ciudad estadounidense. Y, según médicos, terapeutas y madres que trabajan en escuelas y centros de cuidado infantil, no es un caso aislado.

Aulas con hasta 30% de ausentismo, niños que piden silbatos “por si ICE está cerca”, familias que evitan llevar a sus hijos al médico, contextos domésticos con mayores niveles de discusión y hasta violencia doméstica. Está pasando en distintas ciudades de Estados Unidos y los expertos advierten sobre un aumento del “estrés tóxico” con efectos a largo plazo en la salud infantil.

U.S. Immigration and Customs Enforcement agents transfer an immigrant after an early morning raid in Duarte, Calif., Monday, June 6, 2022. This weekend, the Biden administration said it would suspend an order prioritizing the arrest and deportation of immigrants considered a threat to public safety and national security in order to comply with a ruling earlier in June 2022 from a Texas judge. (AP Photo/Damian Dovarganes)
El trauma invisible: la organización Mamás con Poder advierten que es fundamental entender cómo las redadas de ICE están marcando a una generación de niños.
Crédito: Damian Dovarganes | AP

Niños con niveles de estrés tóxico por miedo al ICE

En distintos estados del país, profesionales de la salud y la educación están documentando un patrón preocupante: niños que faltan a la escuela por miedo, padres que evitan hospitales, aulas semivacías y síntomas físicos vinculados a ansiedad prolongada.

“La separación familiar y la detención son experiencias infantiles adversas con efectos duraderos en la salud física y mental”, advirtió la pediatra Gabriela Maradiaga Panayotti durante un encuentro comunitario organizado por Moms Rising Together.

Puedes ver: Vivir con miedo al ICE: qué le pasa al cuerpo y a la mente (y cómo manejarlo)

Aulas vacías y ansiedad creciente

En algunas escuelas, la asistencia cayó drásticamente durante operativos migratorios activos. Una pediatra relató que en Durham, Carolina del Norte, el ausentismo alcanzó el 30% en determinados días.

Madres en Minneapolis describieron salones donde solo nueve o diez estudiantes asistían a clases cuando normalmente hay más de veinte. Y los niños que sí van no siempre están tranquilos. Docentes reportan que algunos se sobresaltan cuando alguien golpea la puerta del aula y otros entran en pánico si sus padres llegan tarde a recogerlos.

“Los niños prosperan en relaciones seguras, estables y enriquecedoras. Cuando esas rutinas se ven amenazadas, el cuerpo infantil entra en estado de alerta constante”, explica Panayotti.

Puedes ver: ¿Hay nacionalidades más controladas por las autoridades migratorias de EEUU?

El “estrés tóxico” y sus consecuencias

Los especialistas advierten que la exposición prolongada al miedo puede generar lo que se conoce como “toxic stress”. La pediatra Panayotti precisa que “se trata de un fenómeno fisiológico que altera la arquitectura cerebral de los jóvenes”.

Es que el estrés tóxico no es una metáfora. Es una respuesta biológica que puede alterar el desarrollo cerebral, afectar el aprendizaje y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas en la adultez, como trastornos cardiovasculares, problemas autoinmunes y depresión.

socialización entre niños
Las actividades fuera de la escuela o extracurriculares pueden ayudar a los niños a socializar y hacer amigos, aliviando el estrés que generan los momentos difíciles.
Crédito: Studio Romantic | Shutterstock

Los síntomas ya están apareciendo en consultas médicas: dolores de cabeza recurrentes, malestares estomacales, ataques de ansiedad y conductas de autolesión. Una terapeuta infantil en Minneapolis relató que recientemente tres adolescentes expresaron pensamientos suicidas en medio de este clima de temor.

Expertos de Unicef también han elevado su preocupación por el tema: “Los efectos pueden ser duraderos. El estrés tóxico influye a menudo en el aprendizaje, el comportamiento y la salud del niño o niña mucho después de la infancia”, destaca la doctora Lisa Damour, psicóloga experta en adolescentes, autora de libros de éxito.

“Estar constantemente en alerta máxima puede afectar nuestro cerebro y cuerpo y provocar cambios neurológicos y físicos duraderos. Los niños pueden tener dificultades para controlar la ira y la ansiedad y problemas para sentirse seguridad en sus relaciones personales. Es más: el estrés tóxico también puede afectar al funcionamiento del sistema inmunitario y provocar una inflamación persistente en el organismo. Y, con el tiempo, puede contribuir a enfermedades cardiacas e hipertensión crónica”, apunta la doctora Damour.

Puedes ver: El síntoma que muchos ignoran y que preocupa a los médicos en Estados Unidos

Miedo incluso al cuidado médico

El impacto no se limita a las escuelas. Profesionales de la salud aseguran que algunas familias están evitando citas médicas por temor a salir de sus casas. En un caso, padres dudaron en llevar a su hijo a quimioterapia por miedo a ser detenidos en el trayecto.

“Ninguna familia debería verse obligada a renunciar a la atención médica por miedo a ser detenida”, sostuvo la pediatra. Hemos visto incluso madres con recién nacidos que manifestaron temor a abandonar el hospital tras el parto”, agrega la especialista.

Comunidades que intentan amortiguar el golpe

Ante este escenario, algunas comunidades están organizándose. Padres coordinan transporte para que maestros no utilicen transporte público por temor. Iglesias llevan servicios religiosos a domicilios. Redes vecinales distribuyen alimentos y apoyo económico a familias afectadas.

Los especialistas coinciden en que incluso una sola relación adulta estable puede amortiguar el impacto del estrés en un niño. Mantener rutinas, explicar con honestidad adaptada a la edad y limitar la exposición a noticias alarmantes son algunas recomendaciones básicas.

Niño observando por una ventana con lluvia, reflejando preocupación y tristeza en un entorno escolar
Especialistas advierten que el miedo prolongado puede afectar el bienestar emocional y el desarrollo infantil.
Crédito: Imagen creada con AI / Georgina Elustondo | Impremedia

Un impacto que puede durar décadas

Hoy, uno de cada cuatro niños en Estados Unidos tiene al menos un padre inmigrante. El temor constante, dicen expertos, puede dejar huellas que persistan mucho después de que los titulares cambien.

Mientras el debate político continúa en Washington, pediatras y terapeutas advierten que el costo humano ya se está pagando en silencio, en aulas más vacías, en noches sin dormir y en niños que aprenden demasiado pronto lo que significa vivir con miedo.

Cómo ayudar a un niño que atraviesa situaciones de estrés tóxico

Según la doctora Damour, “la mejor manera de brindar ayuda como adultos es dando acompañamiento emocional. Es importante ponerse en su lugar e imaginar la situación por la que están pasando. Empatizar con lo que están sufriendo y ofrecerles consuelo físico o emocional, o desempeñar alguna otra función tranquilizadora o protectora”.

El consuelo físico y emocional de un adulto afectuoso puede ser un factor poderoso para reducir las consecuencias del estrés tóxico.

Puedes ver más información sobre estrés tóxico en la infancia en la National Library of Medicine.

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