Trump fue advertido de que intervenir militarmente en Irán tendría consecuencias económicas devastadoras
La directora de Inteligencia Nacional confirmó que el mandatario recibió informes detallados sobre el impacto potencial en los precios del petróleo y el gas
De izquierda a derecha, el director del FBI, Kash Patel, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, y el director de la CIA, John Ratcliffe, comparecen ante el Comité Selecto Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes. Crédito: Tom Brenner | AP
En una jornada de alta tensión política en Washington, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, reveló ante el Congreso que el presidente Donald Trump fue plenamente advertido sobre las devastadoras consecuencias económicas que tendría una intervención militar contra Irán. El testimonio surge en un momento crítico, mientras la administración enfrenta cuestionamientos sobre la justificación real de la guerra y la estabilidad de los mercados globales.
Durante su comparecencia ante la Cámara de Representantes, Gabbard confirmó, a preguntas del demócrata Josh Gottheimer, que el mandatario recibió informes detallados sobre el impacto potencial en los precios del petróleo y el gas, así como en las cadenas de suministro mundiales, antes de autorizar la ofensiva conjunta con Israel.
“Esas son las evaluaciones de la comunidad de inteligencia, y esas evaluaciones fueron proporcionadas”, afirmó la funcionaria, asegurando que ella misma estuvo presente en dichas reuniones.
Contradicciones y acusaciones de perjurio
A pesar de su confirmación sobre los riesgos económicos, el testimonio de Gabbard ha desatado una tormenta de críticas por aparentes contradicciones respecto a la “amenaza nuclear” de Teherán. Mientras que en sus declaraciones preparadas por escrito Gabbard afirmó que la “Operación Martillo de Medianoche” de junio de 2025 había “aniquilado” el programa de enriquecimiento iraní, en su discurso oral omitió convenientemente estas frases, justificándose en que “el tiempo se estaba agotando”.
Esta discrepancia no pasó desapercibida para figuras como el analista Lawrence O’Donnell, de MS NOW, quien calificó la actitud de la directora como un acto de “perjurio”.
Gabbard también expuso una clara división en las metas bélicas de los aliados. Mientras que el gobierno israelí se ha centrado en “neutralizar a la cúpula iraní”, incluyendo al Líder Supremo, la misión de Estados Unidos, según la directora, es de carácter técnico-militar: destruir la Armada de la Guardia Revolucionaria y las capacidades de producción de misiles balísticos para evitar el minado de rutas marítimas esenciales.
La audiencia también estuvo marcada por tensiones dentro del aparato de seguridad nacional. Gabbard reconoció preocupación por la reciente renuncia de Joe Kent, quien dejó su cargo tras desacuerdos sobre la intervención en Irán. Posteriormente, se informó que el FBI investiga al exfuncionario por presuntas filtraciones de información clasificada.
Críticas públicas y debate político
El testimonio de Gabbard también generó reacciones en el ámbito mediático. El presentador Lawrence O’Donnell criticó algunas de sus declaraciones, particularmente su postura sobre quién determina la existencia de una “amenaza inminente”.
Durante una audiencia en el Senado, Gabbard sostuvo que corresponde al presidente definir ese criterio, lo que fue cuestionado por legisladores como Jon Ossoff. El conductor televisivo calificó esa afirmación como problemática e incluso la señaló como potencialmente engañosa.
El debate ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre las justificaciones de la intervención militar y las evaluaciones de inteligencia utilizadas por la administración Trump.
Mientras algunos funcionarios sostienen que las acciones respondieron a riesgos reales, críticos argumentan que no existía una amenaza inminente que justificara la escalada.
La controversia refleja las divisiones políticas en Washington en torno a la política exterior hacia Irán y el papel de la inteligencia en la toma de decisiones militares.
En la sesión también estuvieron presentes el director del FBI, Kash Patel, y el director de la CIA, John Ratcliffe, en lo que constituye una de las revisiones más exhaustivas a la política exterior de la administración Trump hasta la fecha, en un contexto donde el precio del barril de crudo sigue siendo la principal preocupación de los hogares estadounidenses.
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