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Ecuador y la “nueva fase” contra el narcotráfico: claves del plan con EE. UU. y el Escudo de las Américas

La política de mano dura del presidente Daniel Noboa inicialmente redujo las tasas de homicidios, pero la violencia se ha vuelto a disparar

Ecuador cerró el primer trimestre de 2026 con 1,857 asesinatos, es decir 5 diarios.

Ecuador cerró el primer trimestre de 2026 con 1,857 asesinatos, es decir 5 diarios. Crédito: Cesar Munoz | AP

La llamada “nueva fase” de la guerra contra las drogas en Ecuador, impulsada por el presidente Daniel Noboa, combina una intensificación de la fuerza militar con una creciente cooperación internacional.

En el centro de esta estrategia se encuentra la coalición “Escudo de las Américas”, promovida por el gobierno de Donald Trump, que busca articular esfuerzos regionales para “erradicar a los carteles criminales”. Sin embargo, analistas advierten que esta mezcla de bombardeos y coordinación internacional plantea dudas sobre su efectividad real.

De acuerdo a InSight Crime, a dos años de haber declarado la “guerra” al crimen organizado, Noboa sostiene que el país entra en una etapa distinta. Esta incluye medidas ya conocidas, como toques de queda y detenciones masiva, junto con nuevas acciones, entre ellas bombardeos aéreos en zonas fronterizas y operaciones conjuntas con Estados Unidos y Europa.

Uno de los episodios más controvertidos ocurrió en la provincia de Sucumbíos, donde fuerzas ecuatorianas realizaron un bombardeo contra un supuesto campamento criminal vinculado a alias “Mono Tole”. No obstante, habitantes locales afirmaron que el ataque alcanzó una finca lechera, según reportó The New York Times.

Este hecho ilustra los riesgos de una estrategia que prioriza el uso de la fuerza en territorios remotos, con impactos en los centros urbanos donde se concentra la violencia.

Según datos periodísticos, pese a la captura de líderes de bandas como Los Tiguerones o los Chone Killers, Ecuador registró en 2025 una tasa de homicidios de 50 por cada 100,000 habitantes, consolidándose como el país más violento de América Latina por segundo año consecutivo.

La coalición “Escudo de las Américas” representa el componente más novedoso de esta etapa. Presentada como una alianza militar regional, busca coordinar inteligencia, operaciones y recursos frente al narcotráfico. Sin embargo, su énfasis en acciones militares recuerda estrategias previas en América Latina que han tenido resultados limitados o contraproducentes.

Aunque el modelo de mano dura mantiene respaldo ciudadano, influido por el caso de Nayib Bukele, expertos advierten que Ecuador enfrenta organizaciones con mayor poder económico y armamentístico. Así, la “nueva fase” oscila entre la repetición de políticas fallidas y la promesa de una cooperación internacional más sofisticada, cuyo impacto aún está por verse.

El panorama del crimen organizado en Ecuador durante 2025 consolidó una tendencia de violencia sin precedentes, cerrando el año como el más violento en la historia del país con más de 9,000 homicidios intencionales. La estructura criminal se caracterizó por la disputa territorial entre mega-bandas por el control de las rutas de narcotráfico.

Ecuador cerró el primer trimestre de 2026 con 1,857 asesinatos, una cifra que, aunque representa una disminución frente al mismo periodo de 2025, confirma la persistencia de niveles elevados de violencia en el país en un contexto marcado por la disputa entre organizaciones criminales, la adaptación de las economías ilícitas y la atomización de bandas tras captura de cabecillas.

Esta fragmentación, impulsada por la presión estatal y la disputa territorial, disparó la violencia, situando al país entre los más peligrosos de Latinoamérica en 2025.

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