Vacuna contra la enfermedad de Lyme muestra una eficacia superior al 70%
Al vacunarse, el cuerpo genera anticuerpos que las garrapatas ingieren al alimentarse, impidiendo que la bacteria entre en el torrente sanguíneo
La garrapata es agente transmisora de la enfermedad de Lyme. Crédito: Elena Shishkina | Shutterstock
Pfizer y Valneva anunciaron que su vacuna contra la enfermedad de Lyme, compuesta por seis cepas, demuestra una eficacia del 70% al 73% en prevenirla en personas a partir de cinco años. Sin embargo, no se alcanzó el objetivo estadístico principal debido a un menor número de casos de Lyme durante el ensayo.
La vacuna, desarrollada en áreas con alta incidencia de la enfermedad en EE.UU., Canadá y Europa, ha mostrado resultados alentadores. Pfizer ha afirmado que la reducción en las infecciones es clínicamente significativa y se proyecta su presentación para aprobación regulatoria, lo que marcaría el regreso de la primera vacuna disponible para humanos contra Lyme en más de 20 años.
Con aproximadamente 476,000 diagnósticos anuales en EE.UU., la enfermedad de Lyme es la más común transmitida por vectores en el hemisferio norte. Es crucial abordar esta problemática, ya que no detectarla puede ocasionar serias complicaciones de salud a largo plazo.
Funcionamiento de la nueva vacuna
Conocida como PF-07307405 (LB6V), la vacuna es multivalente y actúa sobre la proteína OspA de la bacteria Borrelia burgdorferi. Al vacunarse, el cuerpo genera anticuerpos que las garrapatas ingieren al alimentarse, impidiendo que la bacteria entre en el torrente sanguíneo.

No obstante, la historia de la vacuna LYMERix, retirada del mercado debido a preocupaciones sobre efectos adversos en 2002, puede influir en la percepción pública de la nueva opción. La creciente desconfianza hacia las vacunas, exacerbada por movimientos antivacunas, podría presentar retos adicionales en su aceptación.
Síntomas de la enfermedad de Lyme
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, fatiga y una erupción cutánea llamada eritema migratorio. Si no se trata, la infección puede extenderse a las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.
Etapa temprana localizada
- Aparecen días o semanas después de la picadura e incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares y articulares y rigidez en el cuello.
- El síntoma más característico es el eritema migrans, un sarpullido rojo en forma de “ojo de buey” que se expande y no pica ni duele, presente en hasta el 80% de los casos.
Etapa temprana diseminada
- Si no se trata, la infección se extiende y puede causar sarpullidos adicionales, parálisis facial, dolores intensos en articulaciones grandes como las rodillas, palpitaciones cardíacas y problemas neurológicos como entumecimiento o hormigueo.
Etapa tardía
- Meses o años después, surgen artritis crónica con hinchazón, dolor intermitente en tendones y huesos, inflamación cerebral o espinal y problemas de memoria o visión.
Afectación por grupos de edad y condiciones de salud
La enfermedad de Lyme, causada por la bacteria Borrelia burgdorferi y transmitida por garrapatas, afecta de manera variable según la edad y las condiciones de salud preexistentes, con riesgos mayores de complicaciones en grupos vulnerables.
Niños. Los niños, especialmente los más pequeños, suelen presentar artritis aguda con un solo episodio, mientras que en adolescentes puede volverse más crónica y recurrente. Son más susceptibles a síntomas graves como fatiga y dolor articular si no se trata tempranamente. En esta etapa, el sistema inmunológico infantil responde bien a antibióticos, pero el retraso en el diagnóstico puede llevar a problemas neurológicos o cardíacos.
Adultos mayores. Los adultos mayores enfrentan síntomas más intensos, como artritis severa, fatiga crónica y “niebla mental” (dificultades cognitivas), debido a un sistema inmunológico debilitado. Tienen mayor riesgo de diseminación tardía con dolor articular prolongado y complicaciones cardíacas.
Adultos jóvenes y de mediana edad. En hombres adultos, más activos al aire libre, es común la diseminación temprana con erupciones múltiples, parálisis facial o carditis de Lyme. Las mujeres pueden experimentar síntomas similares, pero con menor incidencia general.
Condiciones preexistentes. Personas con inmunosupresión o enfermedades crónicas (como artritis reumatoide o VIH) desarrollan complicaciones graves más rápido, incluyendo meningitis, problemas neurológicos persistentes y síndrome post-Lyme con fatiga e insomnio. El riesgo aumenta por la interacción con condiciones subyacentes.
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