De la Hoya, Khan y el nieto de Alí se pronuncian sobre la nueva Ley del Boxeo en el Senado de Estados Unidos
Óscar De la Hoya rechazó las modificaciones a la Ley de Revitalización del Boxeo que impulsa el Senado de los Estados Unidos
Óscar de la Hoya participó en la comparecencia sobre los cambios a la Ley de Mejoramiento del Boxeo. Crédito: John Locher | AP
El miembro del Salón de la Fama del Boxeo Óscar de la Hoya y Nico Alí Walsh, nieto del legendario Mohamed Alí y aspirante al título mundial de peso mediano, encabezaron las discusiones a favor y en contra de las modificaciones a la Ley de Revitalización del Boxeo Estadounidense Muhammad Ali.
En una reunión que se realizó durante una audiencia del Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado en Washington D. C. y donde el senador estadounidense Ted Cruz actuó como árbitro el miércoles entre las figuras clave del boxeo estadounidense que se han enfrascado en verter sus opiniones respecto al beneficio o no de modificar esta ley.
En dicha audiencia también tuvieron participación directa Timothy Shipman, presidente de la Asociación de Comisiones de Boxeo y director ejecutivo de la Comisión Atlética de Florida, y Nick Khan, ejecutivo de TKO Group/Zuffa Boxing.
La audiencia fue titulada como “Regresen a sus esquinas: ¿Han llegado las leyes federales de boxeo al final del camino o se han quedado atrás?” , donde De la Hoya, Nico Walsh Ali y los demás personajes anteriormente citados, tuvieron una participación directa en la discusión, donde también se resaltó la presencia Nick Khan, ejecutivo de TKO Group/Zuffa Boxing que encabeza las mejoras legislativas bipartidistas respaldadas por TKO en torno a las regulaciones federales del boxeo.
Hace cuatro meses, el Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó, por 30 votos a favor y 4 en contra, una ley para modificar la legislación y crear un nuevo sistema de boxeo profesional, centralizado y alternativo, bajo la denominación de Organizaciones Unificadas de Boxeo (UNO).
Después, el 24 de marzo, la Cámara de Representantes aprobó la ley por votación a viva voz, lo que la acercó un paso más a su promulgación por el presidente Donald Trump, en donde el nuevo proyecto de ley conserva la Ley de Reforma del Boxeo Muhammad Ali, que fue codificada en el año 2000, y mejora la Ley de Seguridad del Boxeo Profesional de 1996 mediante la adición de disposiciones complementaria.
Pero cuando se pensaba que todo sería coser y tejer con las propuestas de cambios, la citada legislación ha encontrado reacciones de ambos lados entre los principales actores de los deportes de combate, ya que algunos se han mostrado a favor debido a las nuevas oportunidades que presenta con sus mejoras, mientras que otros se han opuesto por temor al control del mercado, a las negociaciones unilaterales y a la disminución de la remuneración de los luchadores.
De la Hoya se opone a las mejoras
El miembro del Salón de la Fama, Óscar de La Hoya, fue el primero en dar su discurso en el podio, mostrando su rechazo a los cambios y mejoras en la legislación: “Me importa mucho el boxeo y, más importante aún, los boxeadores que suben al ring y arriesgan sus vidas para nuestro entretenimiento.
Estoy aquí porque creo firmemente que los cambios propuestos nos llevan en la dirección equivocada”, dijo De La Hoya. “Este cambio de principio de la enmienda propuesta permite que un promotor cree una entidad que funcione como promotor y órgano rector a la vez, un llamado UBO (Oficial Registrado de la Unión)”.
Esto refleja el modelo actual de MMA y crea un sistema cerrado que controla las clasificaciones, los títulos y el acceso a las oportunidades. Bajo esta estructura, siempre que el UBO cumpla con sus propias normas internas, no infringiría la Ley de Reforma del Boxeo Muhammad Ali. Mientras tanto, los promotores tradicionales como yo seguiríamos obligados a cumplir con los requisitos de divulgación financiera y presentación de informes completos.
En otras palabras, un sistema opera con transparencia y rendición de cuentas, mientras que el UBO no. Esto representa un cambio fundamental en la distribución del poder que, de revertirse, priorizaría las ganancias corporativas sobre los boxeadores.
Debemos tener claro quién se beneficia de esto. Estos cambios coinciden directamente con lo que Zuffa Boxing y su directiva en TKO Group Holdings ya han manifestado que pretenden implementar en el boxeo: un modelo similar al de la UFC. Y ya sabemos cómo funciona ese modelo, y no beneficia a los boxeadores.
Khan rebatió a De la Hoya
Enfrente de la exposición de De la Hoya, tomó la palabra Khan, quien rebatió las declaraciones de De La Hoya con argumentos sobre los beneficios que se introducirán, entre ellos: un salario mínimo de 200 dólares por asalto para los boxeadores; un seguro obligatorio contra lesiones de 50.000 dólares por combate sin coste alguno para el boxeador, que comienza en cuanto empieza el campamento de entrenamiento; un límite de seis años en los contratos de promoción, lo que lo hace comparable a los contratos de novato en la NFL y las Grandes Ligas de Béisbol; y protocolos médicos estandarizados para todos los boxeadores centrados en pruebas cerebrales y cardíacas anuales.
«La Ley de Revitalización del Boxeo Muhammad Ali se basa en una premisa simple: dar a los boxeadores la libertad de elegir un mejor sistema», dijo Khan. «La ley, tal como está actualmente, se mantendría vigente. El sistema, tal como está actualmente, se mantendría vigente. Esta es una opción de “o”. Crear el marco para las organizaciones de base que puedan hacer lo que hacen los grandes deportes: promover la competencia, desarrollar el talento y hacer cumplir estándares consistentes bajo un mismo techo. Para los boxeadores, este proyecto de ley brinda protecciones concretas que se necesitan desde hace mucho tiempo».
El turno de Alí Walsh
Ali Walsh añadió que la Ley Ali se basa en el principio de que quienes controlan a los boxeadores no deberían controlar también todo el mercado del que dependen, y agregó que la competencia entre múltiples promotores por los boxeadores crea poder de negociación y un valor de mercado justo.
«Esa separación existe para prevenir conflictos de intereses y explotación», dijo Ali Walsh. «La nueva Ley de Revitalización del Boxeo Muhammad Ali socavaría ese principio. Al permitir que una sola entidad opere en la promoción, la gestión y la organización de combates, elimina la independencia. Cuando eso sucede, peleas contra quien te dicen que pelees, o no peleas en absoluto. En ese punto, desaparece la verdadera libertad de elección y, con ella, la negociación».
Ted Cruz a favor de los cambios
Después de que De La Hoya, Khan, Ali Walsh y Shipman pronunciaran sus discursos, Cruz intervino con sus propias declaraciones, antes de pasar a una sesión de casi 45 minutos en la que formuló diversas preguntas al cuarteto junto con sus colegas del Senado.
“Hay audiencias que a veces se diseñan para enfatizar un punto, y hay audiencias en las que buscamos genuinamente la opinión de expertos, y yo clasificaría esta audiencia en la segunda categoría”, dijo Cruz. “Este proyecto de ley fue aprobado por abrumadora mayoría en la Cámara de Representantes, y es inusual que un proyecto de ley reciba un apoyo bipartidista tan amplio, tanto de la extrema izquierda como de la extrema derecha. Todos se unieron porque creo que existe la percepción generalizada de que hay un problema, y un problema que el Congreso podría abordar de manera beneficiosa”.
“Espero que la versión del proyecto de ley que debata el Senado sea diferente de la que aprobó la Cámara de Representantes. Mi objetivo es lograr un beneficio mutuo: un triunfo para el deporte, para los luchadores, para los aficionados y para todos los involucrados. Si lo conseguimos, habrá sido un buen día de trabajo”.
Seguir leyendo:
– Dana White ataca sin contemplación a Mauricio Sulaimán y a varios representantes del boxeo
– Óscar de la Hoya apuesta todas sus fichas por Ryan García
– Terence Crawford y su miedo de terminar como Muhammad Ali