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Casa Blanca descarta urgencia para un nuevo pacto con Irán

Mientras tanto, Trump ha intensificado sus críticas hacia aliados europeos y la OTAN, acusándolos de no contribuir lo suficiente a la contención de Irán

Trump descarta urgencia para un nuevo pacto con Irán; le dice a Fox News que pueden llamar a EE.UU. si quieren negociar

La Casa Blanca canceló recientemente el viaje de sus enviados Jared Kushner (izquierda) y Steve Witkoff a Islamabad, Pakistán. Crédito: Jacquelyn Martin/ Pool | AP

El presidente Donald Trump afirmó que no existe urgencia para alcanzar un nuevo acuerdo con Irán, al asegurar que la estrategia de presión económica impulsada por su administración ha debilitado significativamente al gobierno de Teherán y su capacidad operativa.

En una entrevista con Fox News, el mandatario sostuvo que “el tiempo juega a favor” de Estados Unidos, al tiempo que reiteró que su prioridad es impedir que Irán desarrolle armas nucleares. “No se puede permitir bajo ninguna circunstancia. Sería una amenaza para Israel, Europa y Estados Unidos”, declaró.

Trump también dejó abierta la posibilidad de retomar el diálogo, aunque sin mostrar prisa. “Si quieren hablar, pueden llamarnos”, dijo, al referirse a los canales indirectos que han operado a través de países intermediarios como Pakistán.

Conversaciones estancadas y tensiones en aumento

El endurecimiento del discurso ocurre en un momento de estancamiento diplomático. La Casa Blanca canceló recientemente el viaje de sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Pakistán, donde se esperaba avanzar en contactos indirectos con representantes iraníes.

Por su parte, el canciller iraní Abbas Araghchi sostuvo reuniones con autoridades paquistaníes, aunque sin la presencia estadounidense. Teherán ha insistido en que cualquier negociación debe realizarse de forma indirecta, reflejando la desconfianza tras episodios previos de diálogo fallido.

El contexto está marcado por un frágil alto el fuego en la región, mientras persisten tensiones en torno al estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el tránsito de petróleo a nivel global. La interrupción parcial del comercio marítimo ha elevado los precios energéticos y afectado cadenas de suministro internacionales.

En las últimas semanas, incidentes en la zona, incluidos ataques a embarcaciones y operaciones militares han mantenido la incertidumbre, pese a los esfuerzos diplomáticos de mediación impulsados por Islamabad.

Presión internacional y divisiones internas en Teherán

A la par del estancamiento externo, reportes apuntan a tensiones dentro del liderazgo iraní sobre el rumbo de las concesiones nucleares. Figuras de línea dura como Saeed Jalili podrían asumir un papel más relevante, lo que indicaría una postura más rígida frente a Washington.

Analistas señalan que estas divisiones reflejan presiones internas derivadas de la crisis económica, el impacto de las sanciones y el desgaste político del régimen. Aun así, el gobierno iraní ha reiterado su disposición a continuar el diálogo bajo ciertas condiciones.

Mientras tanto, Trump ha intensificado sus críticas hacia aliados europeos y la OTAN, acusándolos de no contribuir lo suficiente a la contención de Irán, pese al gasto estadounidense en defensa internacional.

El conflicto también ha dejado un saldo humano considerable en la región, con miles de víctimas en Irán, Líbano e Israel, además de bajas entre fuerzas militares y personal internacional. Aunque algunos acuerdos de cese al fuego han sido extendidos temporalmente, la situación sigue siendo volátil.

En este escenario, la estrategia de Washington parece apostar por prolongar la presión económica y diplomática, mientras condiciona cualquier negociación a concesiones sustanciales por parte de Teherán. Por ahora, la posibilidad de un nuevo acuerdo nuclear permanece incierta, en medio de un equilibrio frágil entre la contención y la escalada.

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