Choques por gasolina, vivienda y seguros marcan el debate en California rumbo al próximo gobernador
Los ocho candidatos protagonizaron un debate en el que la salud, la educación y la economía fueron los temas centrales
Como se esperaba, las acusaciones, interrupciones y propuestas descalificadas se robaron la noche. Crédito: Jae C. Hong | AP
El debate por la gubernatura de California se convirtió en un enfrentamiento tenso y desordenado desde sus primeros minutos, con ataques personales, interrupciones constantes y profundas diferencias sobre temas clave como el precio de la gasolina, la crisis de vivienda, los seguros y la atención médica.
Durante la primera media hora, los moderadores tuvieron dificultades para mantener el orden entre los ocho aspirantes, en un escenario que reflejó la polarización política del estado.
Incluso, la demócrata Katie Porter arremetió contra sus rivales políticos, a quienes calificó como “peores que sus hijos adolescentes”.
Crisis de seguros
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando Katie Porter calificó el Plan FAIR como una “enorme carga financiera”, en referencia a la propuesta del republicano Chad Bianco, sheriff del condado de Riverside.
Porter propuso que el estado respalde a las aseguradoras para abaratar el reaseguro y atraerlas de vuelta al mercado: “Existen maneras de utilizar los fondos del estado… para contratar pólizas más asequibles”.
Sin embargo, el intercambio reflejó un problema mayor: California enfrenta una crisis de seguros vinculada a incendios forestales y riesgos climáticos, que ha llevado a varias compañías a abandonar el estado.
Vivienda, la promesa más ambiciosa
Dado que California enfrenta uno de los déficits habitacionales más profundos de Estados Unidos, con millones de viviendas faltantes y precios en constante aumento, el debate abrió la puerta a propuestas para atender esta crisis.
Quien tomó ventaja en este tema fue el superintendente estatal de Instrucción Pública, Tony Thurmond, quien prometió construir millones de viviendas en terrenos públicos: “Construiremos 2 millones de viviendas… y 2 millones 300,000 para 2030”.
Afirmó que ser propietario de una vivienda es “el sueño americano” y que trabajaría para otorgar subvenciones de ayuda para el pago inicial a quienes deseen comprar una casa.
Por su parte, Porter insistió en acelerar permisos y reducir costos, mientras que Antonio Villaraigosa planteó un programa de apoyo de $25,000 millones de dólares para compradores primerizos.
Economía y Trump en la sombra
El tema energético también generó confrontaciones. El empresario demócrata Tom Steyer atribuyó los altos precios del combustible al contexto internacional y al presidente Donald Trump.
“Esa guerra ha disparado los precios… y el costo para las compañías petroleras no ha aumentado ni un céntimo”, afirmó.
Steyer incluso planteó que California debería tener la capacidad de subcontratar el refinado de petróleo para reducir la dependencia de las refinerías locales.
En contraste, el alcalde de San José, Matt Mahan, propuso suspender el impuesto estatal a la gasolina, calificándolo como “el impuesto más regresivo de California”.
Sin embargo, Xavier Becerra advirtió que eliminar ese gravamen pondría en riesgo la financiación de infraestructura: “De alguna manera hay que financiarlo todo”.
Por su parte, el republicano Steve Hilton, favorito de Donald Trump, se mantuvo firme en la idea de reducir ese impuesto a la mitad. También señaló que buscaría impulsar la producción de petróleo en California.
Salud y política nacional
La atención médica también derivó en ataques políticos. Becerra, exsecretario federal de Salud, afirmó: “Necesitamos a alguien que luche contra Donald Trump, no que esté de acuerdo con él”.
En respuesta, Hilton señaló que ese tipo de discurso evidencia “lo que está mal en la política en California”.
Becerra añadió: “Necesitamos a alguien que luche contra Donald Trump, no que esté de acuerdo con él”.
Hilton respondió que los demócratas “no pueden hacer otra cosa que culpar a Trump”, lo que dio lugar a un intercambio de declaraciones entre ambos candidatos.
“Steve, ¿te opondrías a los recortes de Donald Trump?”, preguntó Becerra.
“La cantidad real de dinero que el gobierno federal destina a la atención médica aumentará este año”, respondió Hilton, desatando el rechazo de Becerra.
“La única persona que ha dirigido un sistema de salud, el más grande del mundo, soy yo”, afirmó Becerra. “Amplié la atención médica más allá de lo que jamás se había visto en la historia del país; así que, si quieren hablar de lo que funciona, pregúntenle a alguien que realmente lo haya hecho”.
Educación
En el tema educativo, un estudiante del Pomona College cuestionó a los candidatos sobre el costo de la educación.
Thurmond propuso un modelo de pago diferido: “Podrán usar ese dinero para comprar una casa o emprender un negocio”.
“Como gobernador, implementaré este programa para ayudar a reducir la deuda de los estudiantes de California”, dijo.
Antonio Villaraigosa calificó de “inaceptables” las matrículas en las principales universidades del estado, incluidas la Universidad del Sur de California y la Universidad de Stanford. Afirmó que su experiencia trabajando con el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, durante su mandato como alcalde, respalda su enfoque en materia educativa.
Katie Porter, por su parte, propuso dos años de matrícula gratuita en los sistemas públicos de educación superior del estado: la Universidad de California (UC) y la Universidad Estatal de California.
Así, el debate dejó en evidencia no solo las profundas diferencias entre los aspirantes, sino también la complejidad de los retos que enfrenta California. Con propuestas ambiciosas y posturas encontradas, la contienda por la gubernatura se perfila como una de las más disputadas en los últimos años.
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