Pareja de Oregón demanda a su vecina por un hedor insoportable que les obligó a usar máscaras antigás
Los demandantes aseguran que el olor les ha provocado problemas de salud y les impide disfrutar de la vivienda donde han residido durante más de cuatro décadas
La pareja sostiene que el hedor ha transformado su hogar en un lugar difícil de habitar y que la situación se mantiene pese a múltiples intentos de buscar una solución. Crédito: Shutterstock
John y Trudy Benjamin, residentes de Parkrose Heights, en Oregón, decidieron acudir a la justicia después de meses lidiando con un olor que describen como insoportable y potencialmente peligroso que se desprende de una casa vecina.
Según la demanda presentada contra su vecina, Karen Ward, una combinación de aguas residuales sin tratar y sustancias químicas procedentes de una pequeña casa móvil ubicada en el terreno contiguo habría generado un problema ambiental que afecta directamente su calidad de vida, de acuerdo con OregonLive.
La pareja sostiene que el hedor ha transformado su hogar en un lugar difícil de habitar y que la situación se mantiene pese a múltiples intentos de buscar una solución.
Puedes ver: Salario mínimo sube el 1 de julio en Oregon: cuánto cobrarán los trabajadores según la zona
El olor comenzó en agosto y fue empeorando
De acuerdo con el relato de Trudy Benjamin, de 67 años, los primeros indicios del problema aparecieron en agosto del año pasado.
La mujer explicó que inicialmente percibió un olor extraño procedente de la pequeña estructura instalada junto a la vivienda principal de la propiedad vecina.
Con el paso de las semanas, el olor se volvió cada vez más intenso.
“Mi marido pasó por allí, lo olió y dijo: ‘Dios mío, ¿qué es eso?’”, recordó Trudy.
Según la demanda, la situación llegó a impedirles disfrutar de actividades cotidianas como trabajar en el jardín o permanecer en el patio de su propia casa.
Máscaras antigás y ventanas cerradas
Los Benjamin afirman que el problema alcanzó tal magnitud que se vieron obligados a modificar completamente su rutina.
Según la acción judicial, mantienen las ventanas y puertas cerradas de manera permanente y utilizan máscaras antigás con filtros de carbono cuando salen al exterior o bajan de su vehículo en la entrada de la vivienda.
Incluso aseguran que visitantes y amigos han detectado el olor impregnado en su ropa.
Su abogado, Karl Anuta, sostiene que los médicos recomendaron a la pareja abandonar temporalmente la propiedad debido a los posibles riesgos para la salud.
Un desmayo y una lesión grave
Entre los daños alegados en la demanda figura un incidente sufrido por John Benjamin, de 77 años.
Según el documento, el hombre perdió el conocimiento debido al fuerte olor y cayó al suelo, fracturándose la rótula.
La lesión requirió cirugía y un prolongado proceso de rehabilitación física.
La pareja también asegura haber experimentado síntomas recurrentes como mareos y náuseas.
La teoría sobre el origen del problema
El abogado de los demandantes considera que el origen del hedor podría estar relacionado con un inodoro químico utilizado en la pequeña casa móvil.
Según esa hipótesis, el sistema habría sufrido una filtración que permitió que residuos líquidos se acumularan en el terreno.
Anuta sostiene además que se habría utilizado lejía para intentar neutralizar el olor, lo que pudo generar una reacción química al entrar en contacto con amoníaco presente en la orina.
La mezcla de ambas sustancias puede producir gases tóxicos conocidos como cloraminas.
No obstante, hasta el momento no se han divulgado resultados oficiales de estudios ambientales que confirmen esa teoría.
La versión de la propietaria
Karen Ward, quien no cuenta con representación legal en el proceso, rechazó parte de las acusaciones.
En declaraciones enviadas a medios locales, explicó que la pequeña vivienda disponía de un inodoro para vehículos recreativos y un tanque séptico portátil.
Asimismo, aseguró que ambos sistemas fueron retirados a finales de abril y que los residuos fueron limpiados.
Sin embargo, los Benjamin sostienen que el olor continúa presente incluso después de esos trabajos.
Puedes ver: Cierre de la I-35 en Texas: advierten por meses de desvíos cerca de San Antonio
La pareja solicita una compensación económica superior a los $200,000 dólares por los daños sufridos.
Según los documentos judiciales, reclaman una indemnización por perjuicios no económicos en una cantidad que determine un jurado, hasta un máximo de esa cifra.
Además, buscan una orden judicial que obligue a retirar la pequeña casa móvil o impedir su uso hasta que cuente con una conexión adecuada al sistema de alcantarillado.
Después de más de 40 años viviendo en la misma vivienda, los Benjamin aseguran que su principal objetivo no es económico.
Según su abogado, lo que desean es recuperar el uso normal de su hogar sin tener que depender de equipos de protección respiratoria para salir al jardín o abrir una ventana.
Sigue leyendo:
–Hallan muerto en río de Oregón a niño de dos años que desapareció del patio de su casa
–Arrestan a cuatro hispanos por decenas de robos a viviendas en Oregón
–Adolescentes matan a hombre que intentó impedir que robaran una tienda en Oregón