Yogur, prebióticos y probióticos se asocian a un menor riesgo de cáncer colorrectal

Un equilibrio adecuado de la microbiota intestinal, influenciado por la dieta, parece ser protector contra el cáncer colorrectal

Yogur, prebióticos y probióticos se asocian a un menor riesgo de cáncer colorrectal

Un bol con yogur griego y bayas. Crédito: Anastasia Kamysheva | Shutterstock

Investigadores han conectado el consumo de yogur, prebióticos y probióticos con una disminución en la probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal en adultos estadounidenses, según un análisis exhaustivo basado en los datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES).

El cáncer colorrectal sigue siendo una de las principales causas de mortalidad por cáncer en EE.UU. La epidemiología muestra que factores como la dieta juegan un papel crítico en su desarrollo. Este estudio añade evidencia sobre la influencia positiva de ciertos alimentos sobre la salud intestinal.

Un equilibrio adecuado de la microbiota intestinal, influenciado por la dieta, parece ser protector contra el cáncer colorrectal. Alimentos como el yogur, que contienen bacterias beneficiosas, como 
Bifidobacterium y Lactobacillus, son destacados por su potencial para mejorar la salud digestiva.

Metodología del estudio

Los investigadores del estudio, publicado en la revista Nutrition & Diabetes, utilizaron datos de la NHANES de 2001 a 2020, enfocándose en adultos mayores de 50 años para explorar la relación entre la ingestión de estos productos y la incidencia de cáncer colorrectal.

Los participantes completaron cuestionarios sobre su historial de cáncer y hábitos alimenticios. Se revisaron parámetros como la glucosa plasmática en ayunas y se llevaron a cabo análisis de regresión logística para determinar las relaciones.

Los hallazgos sugieren que un mayor consumo de yogur y prebióticos podría estar asociado con una menor probabilidad de cáncer colorrectal, aunque se subraya la necesidad de estudios longitudinales más profundos para establecer causalidades más claras. El estudio marca un paso importante hacia la comprensión de la relación entre la dieta y la salud intestinal.

Prebióticos y probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos (bacterias o levaduras) que, cuando se consumen en cantidades adecuadas, aportan un beneficio directo a la salud; los prebióticos son sustancias no digeribles (principalmente fibras) que sirven como “alimento” de esas bacterias y estimulan su crecimiento y actividad en el intestino.

Definición básica

  • Probióticos: microorganismos vivos que, ingeridos en dosis adecuadas, confieren un beneficio a la salud del huésped.
  • Prebióticos: componentes de los alimentos que el cuerpo no digiere, pero que son fermentados selectivamente por bacterias beneficiosas del intestino, favoreciendo su crecimiento.

Una analogía sencilla: los probióticos son las “bacterias buenas” y los prebióticos son su “comida”.

Los probióticos se encuentran en alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el chucrut y algunos suplementos. Su acción principal es colonizar temporalmente partes del intestino, competir con microorganismos dañinos, modular la respuesta inmunitaria y producir sustancias útiles (ácidos orgánicos, bacteriocinas) que mejoran el equilibrio microbiano y la función intestinal. Sus efectos dependen de la cepa, la dosis y la supervivencia hasta llegar al intestino; por eso un probiótico eficaz especifica la especie y la cepa (por ejemplo, Lactobacillus rhamnosus GG).

Los prebióticos, en cambio, son principalmente ciertos tipos de fibra y carbohidratos como la inulina, los fructooligosacáridos (FOS) y los galactooligosacáridos (GOS), que sirven de alimento selectivo para bacterias beneficiosas ya presentes en el intestino, como bifidobacterias y lactobacilos. Al fermentarse en el colon generan ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato, butirato) que nutren las células del colon, reducen el pH y contribuyen a la salud metabólica e inmunitaria.

Composición del yogur

La composición del yogur depende del tipo, pero en general está hecho de leche fermentada con cultivos lácticos, principalmente Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. También puede contener agua, proteínas, grasa, lactosa, ácido láctico, calcio y otros minerales, además de frutas, azúcar o saborizantes en algunas variedades.

Componentes principales:

  • Leche pasteurizada o concentrada.
  • Fermentos lácticos vivos.
  • Proteínas y grasas de la leche.
  • Lactosa, que disminuye durante la fermentación.
  • Minerales como calcio, fósforo, potasio y sodio.

Según el tipo de yogur:

  • El yogur natural suele tener solo leche y fermentos.
  • El yogur azucarado o con frutas añade azúcar, fruta o aromas.
  • El yogur desnatado tiene menos grasa.
  • La composición nutricional cambia según el proceso y los ingredientes añadidos.

Valor nutricional:

En promedio, el yogur aporta proteínas de alto valor biológico, calcio de fácil asimilación y fósforo. Su contenido de lactosa suele ser menor que el de la leche; por eso muchas personas lo toleran mejor.

También te puede interesar:

· 5 medidas prácticas para mejorar la digestión
· Estas pueden ser consecuencias del “efecto rebote” de medicamentos y no lo sabes
· Nueva terapia da esperanza de supervivencia a pacientes con cáncer de vejiga

En esta nota

cáncer colorrectal prebióticos Probioticos
Contenido Patrocinado