LAPD suspende las cámaras de vigilancia de matrículas tras polémica por posible acceso de ICE a los datos

La policía de Los Ángeles prioriza la privacidad ciudadana mientras redefine el uso de tecnología para combatir el crimen

Lectores automáticos de matrículas del LAPD quedan bajo revisión por preocupaciones sobre privacidad y manejo de datos.

Lectores automáticos de matrículas del LAPD quedan bajo revisión por preocupaciones sobre privacidad y manejo de datos. Crédito: David Goldman | AP

Los Ángeles. El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) suspenderá el uso de las cámaras de lectura automática de matrículas operadas por Flock Safety, una empresa de tecnología de vigilancia, debido a un desacuerdo sobre quién debe controlar y resguardar la información recopilada por estos dispositivos. La decisión ocurre en medio de un intenso debate sobre la protección de la privacidad, el uso de la tecnología en labores policiales y las preocupaciones por un posible acceso a los datos por parte de agencias federales.

De acuerdo con información publicada por el New York Post, el director de informática del LAPD, Dean Gialamas, explicó que la prioridad del departamento es garantizar que los datos obtenidos por las cámaras permanezcan bajo reglas claras y respeten los derechos constitucionales de los ciudadanos.

Privacidad y derechos civiles frenan el contrato

El conflicto gira en torno a la propiedad de la información que generan los lectores automáticos de matrículas. Aunque Flock Safety sostiene que no comparte datos con agencias federales sin autorización de sus clientes, la empresa ha sido señalada por organizaciones civiles que cuestionan la posibilidad de que esa información termine siendo utilizada por ICE en operativos contra inmigrantes.

“Nuestra prioridad es proteger los derechos constitucionales y las libertades civiles de aquellos a quienes servimos. Estamos tratando de aclarar los términos para que la propiedad y la seguridad de los datos queden bien definidas”, declaró Dean Gialamas.

La controversia también ha llegado a los tribunales. La organización Stop LAPD Spying demandó al departamento y al Ayuntamiento de Los Ángeles por negarse a entregar documentos relacionados con el funcionamiento de esta red de vigilancia basada en inteligencia artificial.

Una herramienta clave contra el crimen, pero bajo revisión

Los lectores automáticos de matrículas forman parte de una de las principales herramientas de investigación del LAPD. Estos dispositivos capturan la placa de los vehículos, registran la ubicación, fecha y hora, y comparan automáticamente la información con bases de datos de automóviles robados, órdenes de arresto y alertas AMBER.

Actualmente, el departamento opera cerca de 1,500 lectores instalados en patrullas y otras 160 cámaras fijas distribuidas principalmente en el oeste de Los Ángeles y el Valle de San Fernando.

Tan solo en 2024, el sistema realizó 1,132,441,520 lecturas de matrículas y generó 301,655 coincidencias, cifras que reflejan el alcance de esta tecnología en las investigaciones policiales.

Pese a esos resultados, la alcaldesa Karen Bass ha reiterado que respalda el uso de estas cámaras para combatir el crimen, pero rechaza que la información recopilada sea compartida con el Gobierno federal.

“Creo que esas cámaras son importantes, pero me parece completamente inaceptable que envíen esa información a funcionarios federales. No queremos que eso suceda”, afirmó la alcaldesa.

Mientras continúan las negociaciones con Flock Safety, el LAPD dejará de utilizar las cámaras de esta compañía, aunque mantendrá en funcionamiento los equipos de otros proveedores. La decisión marca un nuevo episodio en el debate nacional sobre el equilibrio entre la seguridad, la privacidad, la tecnología, la vigilancia, los datos personales y los derechos civiles.

Sigue leyendo:

En esta nota

Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) ICE Karen Bass matrículas
Contenido Patrocinado