Arte sobre ruedas: Porsche 911 Turbo S Land Down Under
Un Porsche 911 Turbo S único combina arte, tecnología y paisajes australianos en una creación de más de 300 horas de trabajo artesanal
El Porsche 911 Turbo S Land Down Under. Crédito: Porsche AG. Crédito: Cortesía
Australia dejó de ser solamente el lugar elegido para celebrar los 75 años de Porsche en el país. Ahora también está representada sobre la carrocería de un 911 Turbo S único, creado para convertir algunos de sus paisajes más reconocibles en una pieza de colección.
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El proyecto nació dentro de Sonderwunsch, el programa de personalización de Porsche que permite llevar un automóvil mucho más allá de las configuraciones habituales.
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Para esta ocasión, Porsche Cars Australia trabajó junto a Style Porsche y el artista australiano Werner Bronkhorst para crear un deportivo que mezcla diseño, pintura artesanal y altas prestaciones.
Un exterior que cambia con la luz
La carrocería es probablemente el elemento que más llama la atención. Porsche desarrolló dos colores Chromaflair exclusivos para el proyecto, Terra Australis Roja y Cruz Azul del Sur, aplicados a mano para generar una transición entre los tonos cálidos del desierto y los azules del cielo australiano.
El efecto no permanece estático. Dependiendo de cómo incida la luz, la pintura puede mostrar matices anaranjados, verdes, azules, dorados y violetas. El secreto está en los pigmentos utilizados, que incorporan partículas microscópicas de aluminio recubiertas por una capa transparente.
Conseguir ese resultado exigió siete capas de pintura y más de 300 horas de trabajo manual. Las llantas Turbo Exclusive, de 20 pulgadas adelante y 21 pulgadas atrás, también recibieron un acabado Southern Cross Blue.
Los detalles están donde menos se esperan
El Land Down Under guarda varios guiños que pueden pasar inadvertidos a primera vista. Uno de ellos es el número 75, incorporado mediante una técnica de pintura que lo convierte prácticamente en una imagen fantasma sobre el techo.
Hay otro detalle todavía más curioso. Cuando el conductor activa Sport Plus o supera aproximadamente los 80 km/h, el alerón trasero se eleva y deja al descubierto una inscripción con la tipografía de Bronkhorst que dice “See ya, mate” (“Hasta luego, colega”).
La personalización continúa dentro del habitáculo. Porsche combinó cuero Dark Night Blue con Coolibah Brown y detalles Kalahari, todos ellos inspirados en diferentes elementos del paisaje australiano.
Un interior convertido en lienzo
Los asientos deportivos adaptativos recibieron un patrón de perforaciones completamente nuevo. En total, se utilizaron 14,417 perforaciones para reproducir visualmente las pinceladas características de las obras de Bronkhorst.
La madera también tiene un papel importante. Algunas superficies utilizan roble sedoso australiano trabajado artesanalmente, sobre el que aparecen representaciones topográficas inspiradas en las Montañas Azules.
El techo lleva otro de los homenajes más particulares del proyecto. Sus bordados reproducen las constelaciones visibles sobre Uluru durante 1951, el año en que Porsche comenzó oficialmente su presencia comercial en Australia.

Mucho más que una pieza de diseño
Aunque toda la atención puede recaer sobre su personalización, este 911 sigue siendo una máquina de altas prestaciones. Utiliza un sistema híbrido asociado a un motor bóxer de seis cilindros y 3.6 litros con doble turbocompresor.
La potencia alcanza los 710 caballos de fuerza y el torque llega a 590 libras-pie. Con esa configuración, el deportivo puede acelerar de 0 a 60 mph en 2,4 segundos y superar las 199 mph, equivalentes a más de 320 km/h.
Bronkhorst también participó directamente en la concepción estética. El artista, conocido por explorar la textura y profundidad de los paisajes australianos, aportó ilustraciones inspiradas en la fauna local y en figuras humanas.
El resultado es un 911 que no busca simplemente llamar la atención por sus prestaciones. Porsche aprovechó esta unidad única para contar una historia sobre Australia a través de la pintura, los materiales, los bordados y pequeños detalles que solo aparecen cuando se mira el automóvil con detenimiento.
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