¿Realmente merece la pena dejar el café? Expertos aclaran cuándo NO es necesario
El café no tiene por qué desaparecer de tu rutina: expertos explican cuándo puedes seguir tomándolo y qué beneficios disfrutar
Tomar entre tres y cuatro tazas al día puede ser compatible con una buena salud. Crédito: Rachata Teyparsit | Shutterstock
Renunciar al café no necesariamente implica gozar de una mejor salud. Algunas personas asocian dejar esta bebida con obtener beneficios, pero ¿es realmente cierto?
La realidad es que no. Diversos estudios han comprobado que cuando se consume café con moderación y el organismo lo tolera bien, esta bebida puede formar parte de una alimentación saludable. Lo importante es la cantidad diaria y la respuesta individual.
Para la mayoría de los adultos, tomar entre tres y cuatro tazas al día puede ser compatible con una buena salud, siempre que no provoque síntomas como ansiedad, palpitaciones, temblores, acidez o dificultades para dormir, según el porta médico Mayo Clinic.
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¿Cuándo no es necesario dejar el café?
No existe una razón general para dejar de tomar café si no provoca estos efectos: molestias digestivas, alteraciones del sueño o nerviosismo excesivo.
Además, es importante observar cómo podría afectar en tu descanso, por ejemplo, una persona que tiene problemas de insomnio puede tolerar una taza por la mañana, mientras que tomarla durante la tarde podría afectar el descanso.
Asimismo, cuando aparecen molestias leves tampoco significa necesariamente que haya que abandonar el café. En algunos casos puede ser suficiente reducir la cantidad, cambiar el método de preparación, elegir una variedad con menor contenido de cafeína o recurrir al descafeinado.
El café podría aportar beneficios al organismo, pero esto depende de la cantidad que se consume, el género biológico, los medicamentos que se toman e incluso los genes, añade Mayo Clinic.
En este sentido, diferentes investigaciones han relacionado su consumo habitual con un menor riesgo de algunas enfermedades, entre ellas Parkinson, diabetes tipo 2 y Alzheimer. También se han observado asociaciones favorables con la enfermedad renal crónica, el síndrome metabólico y determinadas enfermedades hepáticas, incluida la cirrosis.
El consumo de café también se ha asociado a un mejor estado de ánimo en personas con enfermedades de salud mental como la depresión.
¿Y cuándo sí es necesario limitar el consumo del café?
Quienes presentan síntomas de reflujo, ansiedad, insomnio o palpitaciones pueden necesitar reducir su consumo.
Las personas embarazadas, que buscan estarlo o que están en su periodo de lactancia también deben prestar especial atención a la cantidad de cafeína y limitarla según las recomendaciones médicas.
En definitiva, dejar el café no es una obligación para quien lo consume con moderación, duerme bien y no presenta efectos adversos. Más que convertirlo en un alimento prohibido, la recomendación general pasa por conocer los límites del propio organismo y ajustar la cantidad cuando sea necesario.
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