Red migratoria organizaba matrimonios falsos para tramitar Green Card de hasta $100,000
Once personas fueron acusadas de montar durante una década un negocio que habría generado decenas de millones de dólares
Un ciudadano extranjero (izquierda), Anthony Cheng (centro) y Erika Johnson (derecha) en una ceremonia de matrimonio simulada alrededor del 15 de enero de 2025. De la acusación formal. Crédito: DOJ | Cortesía
Una red que convirtió los matrimonios falsos en un negocio millonario quedó al descubierto en Nueva York. Autoridades federales acusaron a 11 personas de integrar una red que habría organizado más de 1,000 uniones matrimoniales falsas durante aproximadamente una década para ayudar a extranjeros a conseguir la residencia permanente en Estados Unidos.
El caso, dado a conocer este miércoles, fue reportado por el Departamento de Justicia (DOJ) a partir de la acusación federal presentada en el Distrito Sur de Nueva York. De acuerdo con los fiscales, los clientes extranjeros llegaron a pagar hasta $100,000 por cada matrimonio fraudulento, mientras los ciudadanos estadounidenses reclutados para participar podían recibir alrededor de $30,000.
La magnitud económica del esquema es uno de los elementos que más llama la atención. Los investigadores calculan que la organización y sus cómplices pudieron recaudar decenas de millones de dólares durante los años que estuvo activa.

Una red que iba mucho más allá de NY
Según la acusación, la operación funcionó al menos desde 2016 hasta julio de 2026 y tenía su principal centro de actividades en Nueva York, aunque sus presuntas operaciones llegaron a Connecticut, Massachusetts, Pensilvania, Kentucky, Tennessee, Georgia y Florida.
El alcance también habría cruzado las fronteras de Estados Unidos, con matrimonios simulados relacionados con China y Vanuatu, según los fiscales.
La estructura no se limitaba a conseguir parejas. La investigación describe un sistema con facilitadores, reclutadores y asistentes encargados de preparar documentos para solicitar la Green Card. También habrían participado abogados, asesores fiscales, compañías de seguros y personas que oficiaban las ceremonias.
Los ciudadanos estadounidenses eran reclutados para aparentar una relación auténtica con los solicitantes extranjeros. Después de la boda, los participantes supuestamente fabricaban evidencias: fotografías juntos, cuentas bancarias compartidas, servicios públicos, declaraciones fiscales y pólizas de seguro.

Incluso, de acuerdo con la acusación, algunas parejas recibían instrucciones sobre qué responder durante las entrevistas migratorias para ocultar que el matrimonio era un acuerdo pagado.
Blanche promete perseguir el fraude migratorio
El fiscal general Todd Blanche calificó el caso como una de las mayores investigaciones de fraude matrimonial en la historia de Estados Unidos.
“Este Departamento de Justicia está erradicando el fraude en todas partes, incluso en nuestro sistema de inmigración”, afirmó Blanche, quien acusó a los señalados de intentar obtener beneficios migratorios mediante matrimonios fraudulentos.
El fiscal federal Jamie McDonald sostuvo que la red representaba una operación multimillonaria y advirtió que las autoridades continuarán persiguiendo a quienes intenten aprovecharse del sistema migratorio.
Los 11 acusados enfrentan cargos por conspiración para cometer fraude matrimonial y migratorio, además de conspiración para fomentar la residencia ilegal de extranjeros. El primer cargo contempla una pena máxima de cinco años de prisión y el segundo puede alcanzar los diez años.

Las autoridades realizaron registros en distintos puntos de Nueva York, incluidos Brooklyn y Queens.
Como establece la ley, la acusación contiene únicamente alegaciones. Todos los acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.
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