Crespo puso el pastel y Camilo Vargas el milagro en el aniversario 110 del Atlas

Crespo y Camilo Vargas salvan el festejo de los 110 años del Atlas tras un cierre de puro infarto en el Jalisco

Guadalajara, Jalisco, 15 de agosto de 2026. , durante el partido correspondiente a la jornada 4 del torneo Apertura 2026 de la Liga BBVA MX, entre los Rojinegros del Atlas y los Tigres de la UANL, realizado en el estadio Jalisco. Foto: Imago7/ Hugo Ramirez

Camilo Vargas, portero del Atlas, en el momento de detener el penal a Juan Brunetta que consolidó la victoria rojinegra. Crédito: Hugo Ramirez | Imago7

El aniversario 110 del Atlas de Guadalajara no podía ser un día de campo; con los Zorros, el sufrimiento ya viene en el acta de nacimiento. Sin embargo, esta vez el drama tuvo un final feliz. Bajo el mando de Hernán Crespo, los Zorros firmaron una victoria de esas que se quedan grabadas en la memoria de ‘”La Fiel”.

Porque derrotar 2-1 a unos Tigres de la UANL que vendieron carísima la derrota en la cancha del Estadio Jalisco, no es sencillo y el nuevo técnico de los atlistas, para conseguir su primera victoria en la Liga MX, necesitó de socio al portero colombiano Camilo Vargas, que fue el héroe de la noche.

Poco a poco se empieza a notar el orden táctico que el llamado “Valdanito” busca inyectarle a su plantel, plantando un esquema versátil que supo golpear primero, aguantar los embates de la plantilla más cara del norte y capitalizar los regalos del rival.

Un arranque de fiesta y la respuesta felina

La pirotecnia en la tribuna apenas se estaba disipando cuando el Atlas pegó el primer zarpazo. Justo al minuto 3, Alfonso González cobró un tiro libre quirúrgico desde la banda izquierda, poniendo la pelota justo al corazón del área.

Ahí apareció el central Manuel Capasso, quien se levantó con autoridad para conectar un frentazo sólido que dejó sin opciones a la zaga universitaria. El 1-0 encendía la fiesta rojinegra que convirtió el estadio Jalisco en una sucursal del manicomio.

Pero Tigres no es un rival que se espante fácilmente. Con el orgullo herido, los de Nuevo León adelantaron líneas y empezaron a morder la salida de los locales. El pecado del Atlas llegó al 22’, cuando un error en la circulación de la jugada le permitió a Diego ‘Chicha’ Sánchez robar el esférico.

El juvenil habilitó de inmediato a Juan Brunetta, quien con la frialdad que lo caracteriza encaró a la zaga, amagó hacia el centro y sacó un disparo raso al poste izquierdo para decretar el empate 1-1, premiando el esfuerzo del juvenil mexicano que tuvo como mérito morder en la marca a los rojinegros.

El momento anímico cambió de bando. Al 32’, el propio Brunetta tuvo la ventaja con un remate a quemarropa, pero ahí apareció la figura de la noche: Camilo Vargas, monumental, achicó a tiempo para ahogar el grito de gol visitante.

Vértigo, drama y el VAR en acción

Para la parte complementaria, el partido se convirtió en un toma y daca de ida y vuelta. Al 65’, Brunetta hizo temblar el travesaño local con un bombazo de larga distancia, y apenas un par de minutos después, Florian Monzón perdonó de forma increíble frente al marco de Nahuel Guzmán en lo que parecía el segundo del Atlas.

La balanza parecía inclinarse a favor de la visita, y el panorama se puso color de hormiga para los locales al minuto 69. El central rojinegro, Juan Sánchez Purata, midió mal una barrida sobre Brunetta en tres cuartos de cancha.

Tras una obligada revisión en el VAR, el árbitro central determinó que era roja directa por cortar un avance manifiesto de gol. Los Zorros se quedaron con diez hombres y parecía que se les venía la noche en pleno festejo.

El oso del ‘Patón’ y la capa de héroe para Camilo

Cuando parecía que los felinos se acomodaban para firmar el empate con inferioridad numérica, llegó la jugada que nadie presupuestaba. Al minuto 81, Luis Andre Leite Esteves se animó con un disparo de media distancia que parecía no llevar mucho veneno.

Sin embargo, a Nahuel ‘El Patón’ Guzmán se le congelaron las manos y el balón se le escurrió de forma dramática entre los guantes, cruzando la línea de gol para el 2-1 atlista. El Jalisco volvió a convertirse en un manicomio.

Pero con el Atlas, si no se sufre, no vale. Dos minutos después del gol de la ventaja, el silbante decretó una pena máxima a favor de Tigres por una falta sobre el ‘Chicha’ Sánchez. El encargado de cobrar fue el hombre más peligroso de la visita, Juan Brunetta.

El argentino le pegó con potencia, a media altura y buscando la base del poste derecho. Fue ahí donde Camilo Vargas se vistió de santo; el guardameta colombiano se lanzó de forma espectacular y con un manotazo salvador desvió la pelota para mantener la ventaja en el marcador.

Los minutos finales fueron pura resistencia de los Zorros, que aguantaron el resultado con el corazón en la mano. Al final, Hernán Crespo consigue su primera victoria oficial en la Liga MX en el banquillo atlista, dándole a la directiva y a la afición el mejor regalo posible para apagar las 110 velas de una historia hecha para sufrir y gozar.

Seguir leyendo:
– Respira el proyecto de Crespo en el Atlas tras vencer 1-2 a Cincinnati
– “Valdanito” Crespo no se asusta con el petate del muerto por tres derrotas en el Atlas
– Camilo Vargas silenció al Toluca 0-0 y los Diablos Rojos dejaron de ser líderes generales



En esta nota

Atlas FC Camilo Vargas Hernán Crespo Liga MX Tigres UANL
Contenido Patrocinado