Llaguitas en la boca: por qué aparecen y cómo aliviarlas

Las llaguitas son pequeñas úlceras redondeadas u ovaladas que se forman en el interior de la boca: labios. mejillas, en la lengua o en la base de las encías

Llaguitas en la boca: por qué aparecen y cómo aliviarlas

Mujer con llaguita en la boca. Crédito: New Africa | Shutterstock

Esa molesta úlcera que arde al comer algo salado o al hablar demasiado rápido tiene nombre técnico —estomatitis aftosa— pero casi todo el mundo la conoce simplemente como “llaguita” o “afta”. Se trata de una de las lesiones bucales más comunes: se calcula que una gran parte de la población la sufre al menos una vez en la vida, y en algunos casos se convierte en un problema recurrente que aparece varias veces al año.

Las llaguitas son pequeñas úlceras redondeadas u ovaladas que se forman en el interior de la boca: en la cara interna de los labios y mejillas, en la lengua o en la base de las encías. Suelen tener un centro blanquecino o amarillento rodeado de un halo rojo inflamado.

A diferencia del herpes labial, no son contagiosas ni están causadas por un virus que se transmita de persona a persona.

Las causas más frecuentes

No existe una única causa; en la mayoría de los casos se trata de una combinación de factores:

  • Traumatismos locales. Un mordisco accidental, un cepillado demasiado brusco, aparatos de ortodoncia o prótesis dentales mal ajustadas pueden lesionar la mucosa y desencadenar una úlcera.
  • Alimentos irritantes o ácidos. Cítricos, tomate, café, chocolate y frutos secos figuran entre los desencadenantes más citados por quienes sufren brotes recurrentes.
  • Estrés y falta de sueño. Numerosos estudios asocian los episodios de mayor tensión emocional con la aparición de más llaguitas.
  • Deficiencias nutricionales. La falta de hierro, ácido fólico, vitamina B12 o zinc se relaciona con brotes más frecuentes.
  • Cambios hormonales. Algunas mujeres notan más aftas en ciertas fases del ciclo menstrual.
  • Factores genéticos. Si los padres las han sufrido, es más probable que los hijos también las desarrollen.
  • Ciertas condiciones médicas. Enfermedades como la celiaquía, la enfermedad de Crohn, el síndrome de Behçet o alteraciones del sistema inmunitario pueden manifestarse con úlceras bucales recurrentes.
  • Uso de pastas dentales con lauril sulfato de sodio. Este componente espumante, presente en muchas pastas dentales, se ha vinculado en algunos estudios con una mayor incidencia de aftas.

Cómo aliviarlas mientras cicatrizan

La mayoría de las llaguitas desaparecen solas en un plazo de siete a catorce días, pero existen medidas que ayudan a reducir el dolor y acelerar la recuperación:

  • Enjuagues con agua salada o bicarbonato. Disueltos en agua tibia, ayudan a limpiar la zona y reducir la inflamación.
  • Geles y pastas orales de venta libre. Contienen principios como la benzocaína o el ácido hialurónico, que forman una película protectora y calman el dolor.
  • Evitar alimentos ácidos, picantes o muy calientes mientras la úlcera esté activa.
  • Enjuague con manzanilla o té frío, un remedio tradicional con propiedades antiinflamatorias suaves.
  • Suplementos, si un análisis confirma déficit de hierro, vitamina B12 o ácido fólico, siempre bajo indicación médica.
  • Mantener una buena higiene bucal con un cepillo de cerdas suaves, sin frotar directamente sobre la lesión.

Cuándo acudir al médico

Aunque en general son inofensivas, conviene consultar a un profesional si las llaguitas son muy dolorosas, si aparecen con mucha frecuencia, si tardan más de dos o tres semanas en curar, si son inusualmente grandes o si vienen acompañadas de fiebre, cansancio extremo o pérdida de peso.

Estos signos pueden indicar que se trata de otra causa subyacente que requiere un diagnóstico específico.

Prevención a largo plazo

Para quienes sufren brotes recurrentes, los especialistas recomiendan identificar y evitar los alimentos que actúan como desencadenantes personales, cuidar los niveles de estrés, mantener una alimentación equilibrada y revisar con el dentista si algún aparato o prótesis está causando roces constantes.

En muchos casos, pequeños ajustes en la rutina diaria bastan para espaciar considerablemente la aparición de estas molestas lesiones.

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