Emprendedora de Riverside lucha por su sueño americano

La madre mexicana recibe aviso de 30 días para autodeportarse 

Karen empezó como vendedora ambulante vendiendo sus burritos desde unas hieleras y recientemente creció su negocio y pudo conseguir no solo sus permisos para vender, sino también un nuevo puesto móvil.

Karen empezó como vendedora ambulante vendiendo sus burritos desde unas hieleras y recientemente creció su negocio y pudo conseguir no solo sus permisos para vender, sino también un nuevo puesto móvil.  Crédito: Janette Villafana | Impremedia

“Hoy tengo un video muy diferente al de todos los días; hoy no estoy bien”, fue lo que Karen Torres, una emprendedora del Inland Empire, anunció a sus seguidores a principios de agosto. Sus lágrimas le recorrían el rostro mientras hablaba. “Hoy tuve mi corte y el juez me dio 30 días para salir del país”.

La emprendedora que ha vendido burritos al estilo de Sonora por los últimos tres años en Jurupa Valley, en el condado de Riverside, y en Bloomington dice que fue detenida por el ATF y el HSI el 14 de julio del año pasado, cuando salía del trabajo. Un año después de su arresto, durante su audiencia en la corte, le notificaron que debía autodeportarse. 

Ahora Torres, dueña de Ricos Burritos Estilo Sonora, lucha por su sueño americano, que, como para muchos inmigrantes, simplemente es hacer crecer su negocio de burritos y darle una buena vida a su hija de tan solo tres años. 

“Los que me conocen saben que he trabajado muy duro y que me ha costado crecer mi negocio; empecé desde abajo, con unas hieleras, y ahora tenemos nuestra trailita”, dijo Torres. “Y mi hija nació aquí y siento que en este país tendrá una mejor vida, por eso estoy luchando por poder quedarme en este país que ahora es mi hogar”.

De acuerdo con HSI, la emprendedora fue arrestada el año pasado porque le revocaron la visa por “uso indebido”, pero se quedó en los Estados Unidos de manera “ilegal”. Después de su arresto, Torres estuvo 48 días bajo detención en el centro de Adelanto, en el condado de San Bernardino. 

“Fue muy fuerte; es muy duro estar ahí, estar lejos de mi hija, pero ya estamos aquí afuera, trabajando y siguiendo las indicaciones de ICE”, dijo, dejando escapar un suspiro. “Estamos en apelación ahorita; solo falta esperar a ver si me quedo en este país si mi petición familiar da, y si no, pues ni modo, me tendré que ir. Pero esas son mis dos opciones”.

Karen empezó como vendedora ambulante vendiendo sus burritos desde unas hieleras y recientemente creció su negocio y pudo conseguir no solo sus permisos para vender, sino también un nuevo puesto móvil.
Karen empezó como vendedora ambulante, vendiendo sus burritos desde unas hieleras, y recientemente creció su negocio y consiguió no solo sus permisos para vender, sino también un nuevo puesto móvil.
Crédito: Janette Villafana
Karen Torres, dueña de Ricos Burritos estilo Sonora, posa para una foto junto a su negocio en un sábado caluroso de 2026.
Karen Torres, dueña de Ricos Burritos estilo Sonora, posa para una foto junto a su negocio en un sábado caluroso de 2026.
Crédito: Janette Villafana

Aunque la emprendedora de 33 años tiene un optimismo contagioso, dice que sí teme ser deportada y se conmueve al pensar en dejar atrás su vida en Estados Unidos. 

“Ya tengo mucha comunidad aquí; tengo muchos clientes y también pienso en mis trabajadoras; ellas dependen de nosotros. No quisiera dejarlas”, dijo Torres.

Cuando Torres subió por primera vez su video a sus redes sociales, para informar a su público sobre su caso, dijo que no estaba preparada para el apoyo tan grande que iba a recibir. 

“Oh my gosh, no me la creía cuando vi todo el apoyo”, explicó Torres, con lágrimas en los ojos. “Dije: realmente me quieren, la comunidad realmente me respalda y me han estado brindando un apoyo por el cual estoy bien agradecida”.

Un apoyo que aún se puede observar en sus locales de venta en el Inland Empire. El sábado por la mañana, la gente no paraba de llegar a su negocio en Jurupa Valley para comprar unos burritos bien cargados.

Burritos que se han ganado el estómago y el corazón de muchos camioneros, de trabajadores de la construcción y de la comunidad que circula por las calles del condado de Riverside. 

Una línea espera para comprar burritos.
Crédito: Janette Villafana
Karen graba un video para las redes sociales con Marina, una seguidora de TikTok que vino desde Anaheim para apoyar a la emprendedora y quien se llevo una orden de sus ricos burritos.
Karen graba un video para las redes sociales con Marina, una seguidora de TikTok que vino desde Anaheim para apoyar a la emprendedora y quien se llevo una orden de sus ricos burritos.
Crédito: Janette Villafana

Ese día ya eran alrededor de las 10 de la mañana y sus burritos casi se acababan; cada cliente que venía se llevaba entre dos y cinco burritos. Uno de ellos era Arcadio Contreras, un cliente que ha recurrido a su negocio desde que empezó a vender. 

“Si notas que es una persona muy trabajadora y no le está haciendo daño a nadie, como cliente, es muy triste ver lo que está pasando a Karen”, dijo Contreras. “De hecho, creo que es injusto; tiene una niña; solo está sacando adelante a su familia”.

A lo largo de la mañana, pasaban más clientes. Torres dice que, desde que subió el video, ha tenido nuevos clientes que vienen de diferentes partes para apoyarla y probar sus burritos. 

Marina es un clienta que manejo desde Anaheim para finalmente probar los burritos que tanto anhelaba al ver los videos de Torres en las redes sociales. Dijo que ella y sus hijas solían ver los videos de Torres que suele subir a sus redes sociales y que, cuando vieron su más reciente video, decidieron ir a Riverside para apoyarla. 

“Es tan triste; la verdad, no entiendo cómo están dañando a gente buena como ella. Lo único que hace es trabajar”, dijo Marina. “Hoy venimos no solo para probar la comida, pero para brindarle apoyo, para que sepa que no está sola y que tiene gente que la apoya”.

Torres dice que todavía le falta esperar los resultados de su petición y aún no tiene una fecha para su siguiente corte, pero dice que, pase lo que pase, ella es una mujer que lucha y que no se dará por vencida, no importa en dónde esté. 

“Lo único que sí se es que yo voy a seguir chambeando hasta que Dios me dé licencia aquí”, dijo. “Hasta que me den mi siguiente corte, vamos a saber más sobre lo que va a pasar, pero por lo pronto vamos a trabajar bien duro para que todos prueben nuestros burritos”.

9978 Bellegrave Ave, Riverside, CA 92509

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