California en alto riesgo de sequía, inundaciones y calor extremo por El Súper Niño

El fenómeno alterará los patrones meteorológicos en el estado y en todo Estados Unidos este año y el otro

El Súper NIño podría traer más calor extremos en los próximos meses.

El Súper NIño podría traer más calor extremos en los próximos meses.  Crédito: AP

El Súper Niño impactará en mayor medida a algunas regiones del mundo, entre ellas California, con un riesgo elevado de sequías, inundaciones y calor extremo en los próximos meses.  

“Prevemos que las temperaturas del agua específicamente las del océano frente a las costas de California, sobre todo en las zonas central y sur aumentarán aún más y se extenderán hacia el norte a lo largo de la costa oeste en las próximas semanas y meses”, dijo Daniel Swain, climatólogo del Centro Nacional de Investigación Atmosférica; y autor del blog Weather West .  

Durante la videoconferencia “El Súper Niño y su impacto en nuestro clima: en California y en todo Estados Unidos”, organizada por American Community Media (ACoM), el climatólogo Swain dijo que El Niño es un proceso natural tanto oceánico como climático que conlleva un calentamiento temporal de las aguas del Pacífico tropical oriental.   

En el caso de California, dijo que la elevación de las temperaturas en las aguas ha provocado una alteración significativa en los ecosistemas marinos.   

“Estamos viendo llegar a la costa del sur de California especies de peces subtropicales y otros animales que normalmente no estarían allí; simplemente siguen la corriente y se desplazan hacia donde se encuentran las aguas cálidas, las cuales ahora están mucho más cerca de lo habitual”.   

Dijo que las olas de calor de finales del verano y principios del otoño, agravará los efectos sobre la salud humana ya que aumentan la humedad y se reduce la capacidad del cuerpo para disipar el calor de forma natural mediante la sudoración.  

Como consecuencia, dijo que aumenta la necesidad de aire acondicionado, y para quienes no disponen de él, se incrementa el riesgo para su salud y bienestar personal, especialmente durante las horas nocturnas cuando las temperaturas no descienden tanto.   

“Otro fenómeno previsto es el aumento del nivel del mar a lo largo de la costa de California”.   

Dijo que ya estamos empezando a percibirlo, pero el fenómeno se intensificará al acercarnos a los meses de noviembre y diciembre.   

“El problema radica en que noviembre y diciembre coinciden con la temporada de tormentas invernales, capaces de generar grandes olas, cuya frecuencia podría aumentar debido a este importante episodio de El Niño y, simultáneamente, con las mareas astronómicas más altas”.   

Seguramente habrá oído hablar de las llamadas “king tides” que son mareas excepcionalmente altas que no están relacionadas con el cambio climático ni con El Niño.  

Qué es El Niño  

Swain dijo que este fenómeno se produce cuando las aguas, normalmente frías, frente a las costas de Perú y Ecuador y en torno a las islas Galápagos se ven alteradas por los vientos que dejan de soplar con fuerza de este a oeste, interrumpiendo el proceso que mantiene esas aguas frías.  

Así, dijo que en su lugar, recibimos una gran masa de agua cálida proveniente del Pacífico occidental; se trata, literalmente, de un efecto de oscilación o vaivén visible.  

“No es nada dramático, como olas gigantes o un tsunami, pero la superficie del océano suele presentar una inclinación natural: está más elevada en el oeste y más baja en el este”.   

Sostuvo que el aspecto más importante más allá de la complejidad científica del fenómeno es que El Niño se traduce en un calentamiento del Pacífico tropical oriental por encima del promedio y afecta al clima de las regiones circundantes.  

“Perú y Ecuador son probablemente los países más afectados, al estar más cerca de las zonas donde se producen los mayores cambios oceánicos”.  

Sin embargo, los efectos en otras partes del mundo desde Indonesia hasta California y Europa se deben a las consecuencias indirectas de El Niño.

Así que en los próximos meses afectará también al hemisferio norte y a Estados Unidos.  

“Debido a la combinación del calentamiento global y este episodio tan intenso de El Niño, prevemos que los próximos seis a doce meses traerán una nueva oleada de temperaturas máximas históricas, superando incluso los registros observados en muchas regiones durante los últimos años”.   

Indicó que es probable que además aumente la frecuencia de las precipitaciones extremas o de falta de lluvias, incrementándose así el riesgo de inundaciones, sequías e incendios forestales por todo el planeta.  

De hecho, externó que no solo las temperaturas actuales en esta región son iguales o superiores a cualquiera de las observadas anteriormente en esta época del año, sino que también la velocidad del calentamiento constituye un récord para cualquier periodo comprendido entre la primavera y mediados del verano.   

¿Cuál es nuestra perspectiva de futuro?    

“Todos los pronósticos sitúan los valores muy por encima de ese nivel. Me atrevería a sugerir que tal vez necesitemos una nueva categoría, en lugar de El Súper Niño debemos llamarle El Niño extremo, ya que el pronóstico para este año es verdaderamente extremoso”, dijo el climatólogo.  

Precisó que el pico en cuanto a su cronología se sitúa entre octubre y diciembre; y el punto central sería noviembre, aunque podría ocurrir tan pronto como en octubre o tan tarde como en diciembre.   

“Es probable que comience a disiparse a mediados del invierno y que su intensidad disminuya considerablemente para la próxima primavera. Por tanto, aún faltan varios meses para que probablemente se manifiesten los efectos más significativos”.  

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