Una de las articulaciones más afectadas por la vida moderna son las muñecas: aprende cómo fortalecerlas

Si sientes la mano fría o adormecida, o no puedes moverla normalmente, trátalo como una urgencia y visita al médico; puede tratarse de una artritis de muñeca

Una de las articulaciones más afectadas por la vida moderna son las muñecas: aprende cómo fortalecerlas

Trabajador de oficina experimenta dolor de muñeca y lesiones por tensión repetitiva por uso de computadora. Crédito: Seacalm | Shutterstock

La vida cotidiana somete las muñecas a esfuerzos constantes: escribir, usar el teléfono, practicar deportes, levantar objetos o repetir movimientos manuales. Lesiones aparentemente menores pueden alterar la alineación de huesos y ligamentos y favorecer, años después, la aparición de artrosis postraumática.

La muñeca está formada por ocho huesos del carpo, los huesos del antebrazo y las bases de los metacarpianos. Su funcionamiento depende de un equilibrio que, cuando se rompe por una lesión, el envejecimiento o la sobrecarga, puede causar dolor, rigidez y pérdida de movilidad.

“Cada ligamento y cada hueso de la muñeca que la conecta con los huesos del antebrazo se encuentra en un equilibrio muy preciso”; si este se altera, “es cuando comienza a desarrollarse la artritis de muñeca”, afirmó a BBC Mundo Andrew Abadeer, profesor adjunto de la Universidad del Sur de Florida.

El dolor no siempre termina cuando desaparece la lesión

Algunas personas desarrollan artritis de muñeca décadas después de un traumatismo que en su momento pareció leve.

Declara a la BBC Sara Larsson, investigadora de la Universidad de Lund (Suecia) especializada en rehabilitación de muñeca, que explica que este traumatismo puede ser tan simple como un movimiento de torsión repetitivo o una caída con la mano extendida. “Veo a muchas personas que sufrieron una lesión de jóvenes, aparentemente sin mayores complicaciones, y 20 años después, desarrollan problemas”, expresó.

La artritis puede dificultar acciones básicas como vestirse, cortar alimentos o abrir una puerta. El dolor persistente, la debilidad en el agarre, la inflamación y la pérdida de movimiento justifican una evaluación médica, especialmente si los síntomas empeoran o afectan la vida diaria.

Ejercicios y hábitos para protegerlas

Fortalecer toda la cadena del brazo puede reducir la carga que soporta la muñeca. Los especialistas citados recomiendan trabajar los hombros, mejorar la fuerza de agarre, realizar flexiones y extensiones con resistencia ligera y practicar movimientos de supinación y pronación.

Se aconseja mantener una alimentación con calcio y otros minerales, controlar el exceso de peso y evitar permanecer durante muchas horas con la mano en una posición fija. Una rutina de tres series de 10 repeticiones, tres o cuatro veces por semana, puede favorecer la movilidad y la estabilidad, siempre que no exista una lesión previa.

Las personas con dolor, una lesión conocida u otra afección deben consultar a un profesional antes de comenzar. Cualquier ejercicio que provoque dolor debe suspenderse. La fuerza de la muñeca puede ser un indicador de la salud general, la capacidad funcional y el riesgo de fragilidad en la vejez.

Señales que indican lesión de muñeca

Las señales de urgencia en una lesión de muñeca incluyen deformidad visible, dolor muy intenso, hinchazón rápida o marcada, entumecimiento u hormigueo en la mano, incapacidad para mover la muñeca o los dedos y cambios de color como mano pálida, azulada o fría. También es urgente si hay una herida profunda, sangrado importante, hueso visible o un objeto incrustado.

Cuándo ir de inmediato al médico. Busca atención médica inmediata si la lesión ocurrió tras una caída o golpe y además aparece cualquiera de estas señales: la muñeca se ve torcida, no puedes usar la mano, el dolor empeora rápido, o notas pérdida de sensibilidad.

Señales menos urgentes, pero importantes. Aunque no sea una emergencia, conviene evaluación médica si el dolor, la hinchazón o los moretones empeoran, o si el entumecimiento, el hormigueo o la dificultad para mover la muñeca no mejoran con el tiempo.

Regla práctica. Si la mano se ve “mal”, se siente fría o adormecida, o no puedes moverla normalmente, trátalo como una urgencia.

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