Migrante venezolano recibe dos disparos de agente de ICE en Texas y termina en un centro de detención
La víctima fue trasladada directamente a un centro de detención federal de acuerdo con su abogada, aunque sus familiares aún desconocen la ubicación exacta
Este caso se suma al ocurrido el pasado 7 de julio en Houston, donde un oficial de ICE mató al mexicano Lorenzo Salgado Araujo, y a una lista de al menos 17 conductores baleados por agentes federales en operativos recientes. (Imagen ilustrativa). Crédito: Eli Hartman/ Archivo | AP
Un migrante venezolano de 28 años permanece en condición “grave” después de recibir al menos dos disparos durante un incidente en el que estuvo involucrado un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en el norte de Austin. Wilber Rafael Garcés fue atendido inicialmente en un hospital de la ciudad por una herida de bala en el torso, pero posteriormente fue trasladado a un centro de detención, confirmó su abogada. Hasta el momento, sus familiares y la defensa desconocen el lugar al que fue llevado.
El incidente ocurrió alrededor de la 1 p.m., cuando un agente de ICE que viajaba en una camioneta negra sin identificación habría interceptado el automóvil de Garcés. Mike Siegel, concejal de Austin que acudió al lugar, dijo que el vehículo del agente “chocó” contra el Ford azul de la víctima antes de que el funcionario descendiera y disparara.
El automóvil de Garcés permanecía estacionado en medio de la calle cuando llegaron las autoridades locales. La escena fue acordonada mientras investigadores y servicios de emergencia atendían al migrante.
Testigos cuestionan la actuación del agente federal
Un hombre identificado como Juan, quien pidió utilizar un nombre ficticio por temor a represalias, dijo que escuchó los disparos desde un negocio cercano y encontró a Garcés dentro del automóvil. Según su relato, el venezolano le dijo: “Me tiraron por la espalda”.
El testigo aseguró que Garcés parecía exhausto y con dolor. También afirmó que el agente no se acercó a auxiliarlo antes de la llegada de la policía y los paramédicos. “Lo esposaron, le rompieron la camisa y ahí fue que vi que tenía dos balazos en la espalda”, relató.
El alcalde de Austin, Kirk Watson, y la jefa de la Policía de Austin, Lisa Davis, señalaron que los agentes municipales no participaron en la operación migratoria y que únicamente intervinieron para controlar el tránsito y asegurar el área. El concejal Siegel pidió una investigación transparente y expresó preocupación por la posibilidad de que el agente federal abandone Texas. “Mi principal preocupación es que al sospechoso de este crimen se le impida la salida del estado”, declaró.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa a ICE, no respondió de inmediato a solicitudes de información sobre el caso. El tiroteo ocurre poco más de dos meses después de que un agente de ICE matara en Houston al mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años. ICE sostuvo entonces que el hombre intentó embestir a agentes con su vehículo, una versión cuestionada por testigos.
Los nuevos hechos se producen mientras el gobierno de Donald Trump intensifica las operaciones migratorias. Un análisis de The Washington Post contabilizó al menos 17 conductores baleados durante operativos federales desde el regreso de Trump a la Casa Blanca; seis murieron.
Sigue leyendo: