EE.UU. rechaza inmunidad de Maduro: afirma que Venezuela tampoco la ha reclamado

Washington sostiene que Caracas sí reclamó protección como jefa de Estado para Delcy Rodríguez, pero no hizo lo mismo por el exmandatario

Nicolás Maduro permanece detenido en Nueva York mientras su defensa busca desestimar los cargos bajo el argumento de inmunidad de jefe de Estado.

Nicolás Maduro permanece detenido en Nueva York mientras su defensa busca desestimar los cargos bajo el argumento de inmunidad de jefe de Estado. Crédito: Bernat Armangue | AP

Estados Unidos pidió a un juez federal de Nueva York rechazar el intento de Nicolás Maduro de acogerse a la inmunidad de jefe de Estado y aseguró que el propio Gobierno venezolano nunca ha reclamado esa protección para el exmandatario ni para su esposa, Cilia Flores.

En un memorando presentado ante el juez Alvin K. Hellerstein, fiscales estadounidenses sostuvieron que “Venezuela no ha afirmado” que Maduro o Flores sean inmunes al proceso penal que enfrentan en Estados Unidos ni ha realizado esa petición en otros litigios pendientes.

Washington contrapone esa situación con la de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, cuya inmunidad sí fue solicitada por Caracas y posteriormente reconocida por el Gobierno estadounidense.

De acuerdo con el escrito judicial, el 14 de mayo la Embajada de Venezuela transmitió una solicitud formal para que Estados Unidos reconociera la inmunidad de Rodríguez en el caso civil Kenemore v. Maduro, tramitado en Florida y en el que también figura Maduro como demandado.

El 20 de julio, el Departamento de Justicia comunicó al tribunal que Rodríguez era reconocida como jefa de Estado de Venezuela y, por ello, gozaba de inmunidad frente a esa demanda. La Fiscalía subraya que Caracas no solicitó la misma protección para Maduro.

Ese contraste se convirtió ahora en uno de los principales argumentos de Washington para combatir la estrategia de defensa del exmandatario.

Washington reconoce a Rodríguez, no a Maduro

La posición estadounidense también se apoya en el reconocimiento diplomático. Washington dejó de reconocer a Maduro como presidente de Venezuela en enero de 2019 y, según la Fiscalía, nunca modificó esa decisión.

Tras la captura de Maduro el 3 de enero de 2026, Rodríguez asumió la conducción del Gobierno venezolano. El 7 de marzo, el presidente Donald Trump anunció el reconocimiento formal de su administración.

“Me complace decir que esta semana hemos reconocido formalmente al Gobierno de Venezuela”, afirmó Trump.

Los fiscales sostienen que corresponde al Ejecutivo estadounidense determinar quién es reconocido como jefe de un Estado extranjero y que los tribunales deben conceder “absoluta deferencia” a esa decisión.

La defensa de Maduro argumenta lo contrario. Su abogado, Barry Pollack, pidió desestimar la acusación al considerar que su cliente conserva la inmunidad correspondiente a un jefe de Estado.

“Este proceso penal sin precedentes viola la inmunidad absoluta frente a la jurisdicción penal que los jefes de Estado y los funcionarios extranjeros que actúan en sus funciones oficiales han disfrutado durante cientos de años”, sostuvo Pollack.

Una batalla clave para el juicio

Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero durante una operación de fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York. Ambos se declararon no culpables.

Maduro enfrenta cuatro cargos federales, entre ellos conspiración de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína a Estados Unidos. La Fiscalía lo acusa de utilizar su posición dentro del Estado venezolano para facilitar durante años operaciones de narcotráfico.

El exmandatario permanece detenido en una prisión federal de Brooklyn mientras su defensa cuestiona tanto los cargos como la legalidad de su captura y traslado a Estados Unidos.

El juez Hellerstein tiene programada para el 17 de noviembre una audiencia sobre las solicitudes para desestimar la acusación. Si fracasan, el juicio contra Maduro y Flores está previsto para junio de 2027.

Antes, Flores deberá comparecer el 8 de octubre por su petición para abandonar la prisión y permanecer bajo arresto domiciliario por motivos de salud. La Fiscalía se opone al considerar que existe un “extremo riesgo de fuga”.

Para Maduro, la disputa sobre la inmunidad puede definir el futuro inmediato del proceso: su defensa sostiene que conserva la protección de un jefe de Estado, mientras Washington responde que no lo reconoce como tal y que el propio Gobierno venezolano tampoco ha solicitado ante Estados Unidos que reciba ese trato.

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