El papa León XIV tiene un nódulo en el pulmón: ¿qué tan grave puede ser este tipo de afección?
El pontífice anunció que el nódulo fue detectado “en una etapa muy temprana”. Qué son estas lesiones, por qué la mayoría no es cáncer y qué significa operarlas
Papa León XIV | Foto archivo. Crédito: Paul Saad | Shutterstock
El papa León XIV anunció desde la Plaza de San Pedro que se someterá “en los próximos días” a una cirugía para retirar un nódulo en el pulmón, el primer episodio de salud importante de sus 17 meses de pontificado. Lo comunicó durante la bendición dominical del mediodía. Dijo que, según los médicos, el nódulo fue detectado en una etapa muy temprana y está bien localizado.
El portavoz vaticano, Matteo Bruni, informó que la operación está programada para los primeros días de la semana y que la recuperación posoperatoria se estima en alrededor de una semana. Se esperaba que el tratamiento se realizara en el Policlínico Gemelli de Roma, que cuenta con un apartamento especial para el pontífice. El Vaticano seguirá funcionando con normalidad, pero las decisiones que requieran la firma del papa quedarán en suspenso, se anunció.
Es de destacar que el Vaticano no reveló si el nódulo es canceroso. Tampoco precisó qué tipo de cirugía se hará.
¿Qué es un nódulo pulmonar?
Un nódulo pulmonar es una pequeña masa de tejido que se detecta mediante radiografía o tomografía. Suele descubrirse por casualidad, durante estudios hechos por otros motivos.
Los especialistas lo describen como un hallazgo frecuente y, en la gran mayoría de los casos, de buen pronóstico: la mayoría de los nódulos pulmonares son benignos.
Entre las causas no cancerosas están cicatrices de infecciones antiguas, procesos inflamatorios, granulomas y ganglios o tejidos de origen benigno.

¿Cuándo preocupa?
La gravedad depende de varios factores que los médicos evalúan en conjunto:
- Tamaño. Por lo general, los nódulos menores de un centímetro tienen menor probabilidad de ser malignos. Los más grandes requieren mayor atención.
- Aspecto en la imagen. Los bordes irregulares o espiculados y ciertas texturas despiertan más sospecha que los contornos lisos y regulares.
- Crecimiento. Un nódulo que no cambia durante dos años suele considerarse estable y benigno. Uno que crece merece estudios adicionales.
- Factores de riesgo. Los antecedentes de tabaquismo, la edad y los antecedentes familiares de cáncer de pulmón pesan en la evaluación. León XIV no es conocido como fumador.
Un oncólogo especialista en cáncer de pulmón consultado por Associated Press (AP) fue claro al respecto: hallar un nódulo de manera incidental no significa que haya cáncer, y lo peor que se puede hacer es ignorarlo.
¿Por qué operar si puede ser benigno?
Ante un nódulo, la conducta habitual es observarlo con tomografías periódicas o, si hay sospecha, estudiarlo con otras técnicas, como el PET-CT o la biopsia. La cirugía suele reservarse para los casos en que persiste la duda o el riesgo es significativo.
El doctor Ankit Bharat, jefe de cirugía torácica de Northwestern Medicine, citado por NBC News, explicó que haber encontrado un nódulo en una imagen no confirma un diagnóstico de cáncer, y que la cirugía aportará más información porque permite examinar el tejido al microscopio. En ese sentido, la operación sirve a la vez para diagnosticar y para tratar. Si el nódulo fuera un tumor en etapa inicial, extirparlo completo es, en muchos casos, el tratamiento con mayor probabilidad de curación.
Existen varios abordajes quirúrgicos, según el tamaño y la ubicación del nódulo y si los médicos sospechan cáncer. Las técnicas mínimamente invasivas, como la toracoscopia, permiten recuperaciones más rápidas. Si la cirugía es más extensa y se retira más tejido pulmonar, la recuperación completa puede tardar de tres a cuatro semanas.
¿Cómo está la salud del pontífice?
Los antecedentes del papa juegan a su favor. León XIV, de 71 años, no tiene problemas de salud previos conocidos y es físicamente activo: juega al tenis semanalmente y nada en Castel Gandolfo. Es relativamente joven para un papa y se lo considera en buen estado de salud, recogió CBS News.
El contraste con su predecesor es inevitable. Francisco murió el 21 de abril de 2025, tras una larga hospitalización por una crisis respiratoria que derivó en neumonía doble. Padecía una enfermedad pulmonar crónica y le habían extirpado parte de un pulmón en su juventud.
Los resultados de la anatomía patológica, que analiza el tejido extraído, serán los que definan si el nódulo era benigno o maligno y si se requiere algún tratamiento posterior. Hasta entonces, lo comunicado apunta a un hallazgo temprano, localizado y tratable.
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