¿Es justo que un hombre sea condenado a cadena perpetua por violar a una niña?
La sentencia de Kevin Rojano-Nieto, quien violó a su pariente de 3 años, ha sido objeto de un intenso debate
Kevin Rojano-Nieto en la audiencia judicial. Crédito: captura de pantalla de abc7
La condena de un hombre de Santa Ana declarado culpable de sodomizar a una niña de tres años se ha aplazado hasta el 12 de enero.
Sin embargo, durante su audiencia judicial el viernes, el juez Marc Kelly puntualizó que piensa obligar a Kevin Rojano-Nieto, de 20 años, a cumplir la sentencia obligatoria mínima por su crimen, que es de 25 años en la cárcel hasta cadena perpetua.
De acuerdo con la fiscalía del condado de Orange, la niña, quien es pariente de Rojano-Nieto, entró a la cochera donde él estaba entretenido con videojuegos el 4 de junio de 2014. Fue entonces cuando atacó a la menor.
Durante la agresión, la madre de la niña intentó entrar a la cochera, pero la puerta estaba atrancada. Al no encontrar a su hija, la madre decidió buscarla en la casa de al lado.
De acuerdo con las autoridades, Rojano-Nieto tapó la boca de la niña para impedir que llamara a su madre. Luego obligó a la menor a tocarle los genitales.
La madre descubrió lo sucedido después de que la niña se quejó del dolor.
En 2015, el juez Kelly condenó a Rojano-Nieto a 10 años de cárcel, en lugar del castigo obligatorio de 25 años a cadena perpetua. En ese entonces, el juez calificó el castigo obligatorio como “cruel e inusitado”, lo cual conllevó a protestas a nivel nacional clamando por su destitución.
Un tribunal de apelaciones anuló el fallo de Kelly, ordenando que Rojano-Nieto sea condenado a la sentencia obligatoria.
La defensoría pública de Rojano-Nieto le pidió al juez que aplazara la sentencia. Melani Bartholomew, abogada del agresor, quiere presentar “factores juveniles” que se podrán considerar durante una audiencia de libertad condicional cuando el agresor cumpla 25 años en la cárcel.
El juez acordó darle tiempo para reunir más evidencia.
Matt Lockhart, fiscal general del condado de Orange, dijo que los “factores juveniles” pueden inlcuir el hecho de que el cerebro de Rojano-Nieto no estaba totalmente desarrollado cuando cometió el crimen, así como el haber tenido una infancia difícil.