window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Víctimas de la red de Epstein provenían de Europa, pero también de Brasil, Ecuador y México, señala Ro Khanna

El demócrata Ro Khanna señala que la red de abusos de Epstein orquestaron una "clase" de poder que abusó de hijas de familias trabajadoras

Obligado por el Congreso de EE.UU., el Departamento ha publicado millones de documentos del caso Epstein.

Obligado por el Congreso de EE.UU., el Departamento ha publicado millones de documentos del caso Epstein. Crédito: Jon Elswick | AP

La red de tráfico sexual de menores de Jeffrey Epstein en Estados Unidos se extiende a Europa y América Latina, confirma el congresista demócrata Ro Khanna (California), autor de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein.

“El siguiente paso será que el Congreso celebre audiencias, presente a personas que fueron a la isla y las cite a declarar. Necesitamos que se procese a los hombres poderosos que violaron a estas niñas de la clase trabajadora“, dijo a este diario. “Muchas de estas sobrevivientes son de Latinoamérica, así que bastantes de Brasil, México, Ecuador. Muchas de ellas son de clase trabajadora, y fueron hombres ricos y poderosos quienes las violaron, quienes las explotaron, porque eran hijas de inmigrantes, porque eran hijas de familias de clase trabajadora”.

Hasta ahora, el foco sobre las víctimas de Epstein han sido niñas y jóvenes estadounidenses y europeas, pero la publicación de los archivos por parte del Departamento de Justicia, presionado por el Congreso, han puesto los ojos en otras regiones, incluidos Brasil, Guatemala, Ecuador y México, donde Epstein y su grupo de poder tenía conexiones.

“Por eso se me ocurrió el término ‘la clase Epstein’. Esta es una lucha de clases: hombres ricos y poderosos violando a hijas de inmigrantes, inmigrantes de clase trabajadora”, insistió Khanna. “Entre las sobrevivientes, si nos fijamos en ellas, en sus hijas inmigrantes, son inmigrantes de clase trabajadora, muchas de Brasil, algunas de México, algunas de Ecuador, algunas de Guatemala, y algunas de Europa del Este, y muchas de ellas son de clase trabajadora”.

Khanna agrega que estas niñas y jóvenes no tenían padre y, agrega, desconocían una forma efectiva de defenderse de los depredadores sexuales.

“Muchas de ellas no tenían padre, así que fueron víctimas de estas personas ricas y poderosas porque sabían que estaban indefensas”, agregó. “Sabían que no conocían a las fuerzas del orden, sabían que no conocían al FBI, y que no podían alzar la voz. Así que este es un problema de clases sociales. Por eso dije que esta clase de Epstein es abuso. Estas chicas, y es un problema racial, porque muchas de ellas provenían de familias inmigrantes”.

El congresista Ro Khanna (derecha) advierte que gobierno de Trump está protegiendo a personas poderosas conectadas con la red de tráfico sexual de menores de Jeffrey Epstein.
Crédito: Comité de Supervisión de la Cámara | AP

Dos casos esenciales

En los más de tres millones de documentos publicados hace tres semanas por el Departamento de Justicia, hay uno de los casos más polémicos de la red de Epstein, relacionado con el exembajador de EE.UU. en México, Earl Anthony Wayne, quien habría tenido una relación sexual con una niña de 11 años a quien presuntamente dejó embarazada.

El caso, publicado en este diario, se expone en correos enviados por Ken Turner a un detective del NYPD, Walter E. Harkins –que en algunos archivos su nombre aparece tachado y en otros no– donde se expone que Turner y otras personas reportaron ataques por parte de otros agentes estadounidenses en México, mientras indagaban sobre el exmarine Richard  Marcinko, una fiesta en Chihuahua, México, y la presunta relación sexual del exembajador Wayne con una niña.

“Hemos sufrido cuatro ataques armados. Mi compañero ha disparado y matado a dos agentes estadounidenses y herido a cinco hasta la fecha. Numerosos agentes estadounidenses blancos nos siguen en camionetas asignadas por la Embajada”, dice parte del correo. “Quizás quieras interrogar al ex embajador de Estados Unidos en México, el Sr. Anthony Earl Wayne, sobre su participación con una menor de edad cuando asistió y fue arrestado por la Policía Federal. Creemos que Marcinko y Epstein participaron en la organización de esta fiesta, que se celebró en Ciudad Juárez, México, en 2014, en un centro de alojamiento controlado por el Consulado de Estados Unidos”.

El exembajador primero reaccionó en X con un mensaje acusando que todo era “mentira”, pero luego desactivó su cuenta.

En 2019, NBC News documentó el caso de Jennifer Araoz, quien contó que tenía 14 años cuando una joven se le acercó a la salida de su instituto en la ciudad de Nueva York en otoño de 2001. Fue llevada a casa de Epstein, quien luego le ofreció un recorrido por su mansión que culminó con una visita a lo que él describió como su “habitación favorita de la casa”, donde había una camilla de masajes y el cuadro de una joven desnuda.

En esa habitación, contó Araoz, Epstein la manipuló para que se desnudara y le diera masajes que terminaron con él dándose placer hasta el final, pero un año después la violó, acusó ella.

“Me violó, me violó a la fuerza… Sabía exactamente lo que hacía”, expresó.

Otras latinas han alzado la voz, como Rachel Benavidez y Marina Lacerda, cuyo testimonio impulsó la acusación contra Epstein en 2019.

Earl Anthony Wayne, exembajador de EE.UU. en México, aparece en los archivos Epstein.
Crédito: Departamento de Justicia de EE.UU. | AP

La presión mundial

El gobierno del presidente Trump y él mismo enfrentan presión en EE.UU., pero también en la esfera internacional por el caso Epstein.

Esta semana, un grupo de expertos independientes bajo mandatos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU advirtieron que los presuntos actos documentados en los archivos de Epstein podrían constituir algunos de los crímenes más graves según el derecho internacional.

“La magnitud, la naturaleza, el carácter sistemático y el alcance transnacional de estas atrocidades contra mujeres y niñas son tan graves que varias de ellas podrían razonablemente calificarse como crímenes de lesa humanidad”, declararon el lunes.

En su reporte señalan una conducta de Epstein y su red como parte de una red de esclavitud sexual, violencia reproductiva, desaparición forzada, tortura, tratos inhumanos y degradantes y feminicidio.

Sigue leyendo:
· Crisis en la diplomacia noruega: renuncia de embajadora por vínculos con Jeffrey Epstein
· Gobierno de Trump bajo presión: Howard Lutnick admite haber visitado la isla de Epstein y DOJ modifica archivos
· Ghislaine Maxwell, cómplice de Epstein, se acoge a la Quinta Enmienda para no declarar en el Congreso

En esta nota

Donald Trump Jeffrey Epstein Ro Khanna
Contenido Patrocinado