Qué es el azúcar turbinado y cómo mejora la apariencia de tus preparaciones

El azúcar turbinado es menos refinado que el de pastelería y proporciona un acabado increíble

Crédito: Jorge Guillen/Pixabay
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Foto: Jorge Guillen / Pixabay

Probablemente hayas visto algunas recetas que sugieran el uso de azúcar turbinado y tengas la duda de cuál es la diferencia entre este y otros azucares.

El azúcar turbinado puede confundirse por algunos con el azúcar moreno natural, sin embargo no es exactamente lo mismo.

El azúcar moreno se fabrica a partir de los cristales de azúcar obtenidos del almíbar de las melazas, aunque también puede producirse al agregar melaza al azúcar blanca granulada.

El azúcar turbinado es azúcar menos refinado que el de pastelería y aún conserva algo de su melaza.

Es fruto de la cristalización del jugo de caña que posteriormente pasa por una centrifugadora o turbina para eliminar agua y algunas impurezas. Tiene poca humedad y mínimamente refinado.

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Presentación elegante

Los granos del azúcar turbinado son más gruesos que el azúcar refinado y su textura es ideal para decorar panes y tener una presentación sencilla, pero elegante a la vez.

El turbinado no se derrite al hornear, así que formará un acabado crujiente, brillante y con apariencia de una panadería fina.

Puedes mezclarlo con nueces y semillas y espolvorear sobre galletas, rollos de canela, pan de plátano y otros panes, no solo lucirán bien, tendrán ese toque delicioso supera esa “cereza en el pastel”.

Te compartimos una receta de Food Hero, pan de calabaza cajo en grasa, ideal para embellecerse con azúcar turbinado.

Crédito: Pxhere

Pan de Calabaza Bajo en Grasa

(16 rebanadas)

INGREDIENTES

  • aceite para cocinar en aerosol anit-adherente o aceite
  • 1 1⁄2 taza de harina de trigo integral
  • 1 1⁄3 taza de harina blanca
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1⁄2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela
  • 1⁄2 cucharadita de clavos molidos
  • 1⁄4 de cucharadita de jengibre molido
  • 1⁄4 de cucharadita de nuez moscada
  • 4 huevos
  • 1 taza de calabaza tipo “pumpkin” enlatada
  • 1 taza de puré de manzana
  • 3⁄4 de taza de azúcar morena empacada
  • 3⁄4 de taza de azúcar blanca
  • azúcar turbinado para decorar

PREPARACIÓN

  1. Precaliente el horno a 350 grados F. Unte ligeramente un recipiente para hacer pan de 8 ½ x 4 ½ pulgadas, con aceite o spray para cocinar.
  2. En un tazón mediano, combine las harinas, el polvo de hornear, el bicarbonato de soda, la canela, la sal, los clavos, el jengibre, y nuez moscada.
  3. En un tazón separado, combine los huevos, la calabaza tipo “pumpkin”, el puré de manzana, el azúcar morena y la azúcar blanca. Mezclar hasta que esté bien combinado.
  4. Añada los ingredientes humedos a los ingredientes secos. Revuelva hasta que los ingredientes secos se humedezcan. No revuelva demasiado.
  5. Vierta la masa en un recipiente para hornear y espárzala hacia las esquinas del recipiente.
  6. Cocine aproximadamente 60 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro del pan salga limpio.
  7. Saque el horno y deje que se enfríe en el recipiente por 10 minutos.
  8. Sáquelo del recipiente y deje que se enfríe completamente en una rejilla.

Cada porción aporta 120 calorías y 5 gramos por porción (sin decorado).

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