La infección por coronavirus se propagó por el mundo desde octubre de 2019, afirma un estudio

Los investigadores encontraron rastros del virus desde antes de que se registrara el paciente cero en China

Personal médico transporta a una paciente mayor en Reino Unido.
Personal médico transporta a una paciente mayor en Reino Unido.
Foto: EFE

Los esfuerzos científicos por encontrar el origen de la pandemia de coronavirus COVID-19 que ha causado una crisis mundial, continúan. En medio de las acusaciones de que China ocultó la información inicial del brote, una investigación revela que el virus pudo haber aparecido mucho antes de que surgieran las primeras informaciones.

Un estudio realizado por el Instituto de Genética del University College de Londres, señala que la infección por coronavirus pudo propagarse por el mundo desde octubre de 2019, cuando saltó de un huésped animal a un huésped humano.

“Las estimaciones filogenéticas respaldan que la pandemia de COVID-2 comenzó alrededor del 6 de octubre y el 11 de diciembre de 2019“, especifica el estudio publicado en la revista Infection, Genetics and Evolution.

Los investigadores analizaron las muestras de más de 7,600 infectados de COVID-19 en el mundo para tratar de encontrar la fecha aproximada en que inició el contagio. A partir de ese intervalo entre octubre y diciembre del año pasado, la enfermedad se extendió rápidamente por el mundo.

Sin embargo, que este virus sea tan nuevo no es una buena noticia para la comunidad científica que busca una vacuna o un tratamiento. El hecho de que el SARS-CoV-2 no haya estado en circulación mucho antes de último trimestre del año pasado, descarta la esperanza de que ya existiera cierta inmunidad en algunas poblaciones.

Francois Balloux, uno de los autores de la investigación, explicó a CNN que aproximadamente sólo un 10 por ciento de la población mundial ha sido expuesta al virus, un porcentaje muy bajo para generar un grupo inmune.

El especialista en genética explicó que, de acuerdo con su investigación, existen muchos pacientes cero en el mundo, pues las primeras infecciones ocurrieron no sólo en China, sino también en Europa y Estados Unidos. Habló también sobre las mutaciones del coronavirus: “El virus está cambiando, pero esto en sí mismo no significa que esté empeorando”.

El estudio señala que las pandemias han afectado a la humanidad durante milenios, pero “el COVID-19 actúa como un recordatorio desagradable de la gran amenaza que representan las enfermedades infecciosas en términos de muertes e interrupciones”.

Sin embargo, destaca un aspecto muy positivo de la situación que enfrenta el mundo en estos momentos: “La disponibilidad sin precedentes de medios científicos y tecnológicos para enfrentar COVID-19. En particular, el rápido desarrollo de medicamentos y vacunas que ya ha comenzado”.