OPINIÓN: El “arrepentimiento” de la NFL

Roger Goodell se pronunció ante el momento social que vive Estados Unidos, pero hay dudas sobre si es genuino

Roger Goodell prometió una nueva visión para combatir el racismo.
Roger Goodell prometió una nueva visión para combatir el racismo.
Foto: Maddie Meyer / Getty Images

En medio de las voces que en muy pocos días han logrado tomar el control de la narrativa social por la muerte de George Floyd víctima del abuso policial, ha sorprendido la aparición de la NFL a través de su comisionado Roger Goodell incorporándose al diálogo en la esfera deportiva en algo así como un mensaje de arrepentimiento por hacer oídos sordos a las constantes manifestaciones que desde hace años se han dado en la Liga, y que lejos de entenderlas, fueron apagadas.

“Condenamos el racismo y la sistemática opresión de la gente negra, admitimos que nos equivocamos en no escuchar las voces antes”, confesó el viernes Goodell, quien además reconoció que sin jugadores negros, no habría NFL. Buscaré a los jugadores que han alzado sus voces para saber cómo podemos mejorar y salir adelante como una familia más unida”.

Sin embargo, al menos que con el paso del tiempo los hechos nos indiquen lo contrario, el nuevo discurso de la NFL pareciera ir cargado más de un cálculo político que de una convicción de cambio.

La postura de la liga llega justo un día después de las disculpas públicas hechas por el quarterback de los Saints de New Orleans, Drew Brees, luego de cuestionar las protestas con los símbolos patrios de por medio, comentario que le ganó las críticas tanto de aficionados como de deportistas ajenos a la esfera del fútbol americano como LeBron James.

Pareciera que aquel 2016 cuando Colin Kaepernick se atrevió a poner su rodilla en el césped en protesta silenciosa mientras se entonaba el himno de los Estados Unidos, correspondiera a un momento mucho más lejano en la historia.

El triunfo de Donald Trump apenas unas semanas después sentenció la carrera profesional de Kaepernick y le marcó una línea a la NFL obedeciendo a su base de seguidores más radical, en su mayoría blanca, quienes se sintieron ofendidos por la protesta de “Kap” y se presentaron como una amenaza para el negocio.

Hoy, la aguas parece que cambian de dirección y la NFL se quiere anticipar con un viraje que bien podría interpretarse como una apuesta a que la Casa Blanca cambie de huésped distinguido y adecuarse a una “nueva normalidad” determinada por el virus del racismo.