Reducir el miedo, la ansiedad y otros beneficios psicológicos de hacer oración

Orar puede regresar la calma en momentos difíciles
Reducir el miedo, la ansiedad y otros beneficios psicológicos de hacer oración
Recurrir a la oración durante la pandemia es algo común.
Foto: Unsplash

La pandemia de coronavirus no sólo ha cambiado mucho de nuestro estilo de vida, sino también la forma en que nos acercamos a la espiritualidad. Ante la emergencia y la incertidumbre, muchas personas recurren a prácticas religiosas como rezar, incluso sin profesar una creencia.

Y es que los efectos de rezar pueden ser muy positivos, como reducir el miedo, la ansiedad y otros beneficios psicológicos. Hacer oración puede ser una manera de recuperar la calma y sentir aliento.

Según una encuesta del Pew Research Center, el COVID-19 ha afectado los comportamientos religiosos de los estadounidenses, pues un 55 por ciento señalaron que han rezado por el fin de la pandemia. Un 86 por ciento dicen orar diariamente y 73 por ciento de cristianos han rezado en estos tiempos difíciles; pero un 24 por ciento de estadounidenses que aseguran no pertenecer a ninguna religión también han recurrido a la oración en estos meses.

“Las personas a menudo recurren a la oración en situaciones en las que experimentan intensos sentimientos negativos, como ira, dolor o miedo. Todo esto es común durante una pandemia. Las personas también rezan cuando sienten que algo está fuera de su control y necesitan la ayuda de un ‘poder superior'”, afirmó Brad Bushman, profesor de comunicación en la Universidad Estatal de Ohio, a CNN.

Es difícil reflejar científicamente los efectos positivos de hacer oración, pues se trata de una práctica interna relacionada con un poder superior que la ciencia no puede estudiar porque está fuera de los límites de un fenómeno natural. Pero a pesar de ello, las investigaciones han revelado que quienes rezan experimentan paz, aliento y calma, por lo que sus sentimientos de miedo, ansiedad y aislamiento se reducen.

Una investigación de la Universidad de Mississippi desveló que las personas presentaban menos depresión y ansiedad, y se comportaban de manera más positiva, después de participar en sesiones de oración. Otros estudios han mostrado que rezar ayuda a disminuir la ira, la agresión y el enojo.

“La oración puede ayudar a las personas a ver las situaciones ‘bajo una nueva luz’ o desde una perspectiva diferente”, aseguró Bushman, pues se trata de un proceso que permite enfocarse internamente para encontrar paz y tranquilidad.