Cómo los republicanos continúan su intento de limitar el derecho al voto

Al menos 361 nuevas leyes han sido propuestas en 47 estados para limitar el voto por correo, el voto temprano en persona y el voto en el día de las elecciones

Hay planes para restringir el voto en persona con menos centros de votación.
Hay planes para restringir el voto en persona con menos centros de votación.
Foto: DAN ANDERSON / EFE

El impulso nacional del Partido Republicano para promulgar cientos de nuevas restricciones electorales podría poner a prueba todos los métodos disponibles de votación para decenas de millones de estadounidenses, lo que podría representar la mayor contracción del acceso a las boletas electorales en Estados Unidos desde el final de la Reconstrucción, cuando los estados del sur recortaron el derecho de voto de hombres negros anteriormente esclavizados, según un análisis de The Washington Post.

En 43 estados de todo el país, los legisladores republicanos han propuesto al menos 250 leyes que limitarían la votación por correo, en persona y el día de las elecciones con restricciones tales como requisitos de identificación más estrictos, horas limitadas o una elegibilidad más limitada para votar en ausencia, según datos compilados el 19 de febrero por el no partidista Brennan Center for Justice.

Desde entonces se han presentado aún más propuestas republicanas para restringir el derecho al voto.

Para el 24 de marzo, los legisladores han presentado 361 proyectos de ley con disposiciones restrictivas en 47 estados. Eso es 108 más que los 253 proyectos de ley restrictivos contabilizados al 19 de febrero de 2021, un aumento del 43 % en poco más de un mes, según Brenan Center for Justice.

Para no perder las elecciones en 2022

Tras la derrota de Donald Trump en las pasadas elecciones, los republicanos están impulsando cambios legislativos que han puesto en pie de guerra a demócratas, activistas y al sector empresarial por considerarlas un intento de limitar el derecho al voto de las minorías.

Con la vista puesta en los comicios de medio mandato de 2022, los legisladores conservadores han presentado propuestas de ley con el argumento de que quieren proteger “la integridad” de la votación, después de que Trump asegurara, sin pruebas, que hubo fraude en las elecciones de noviembre, un mensaje que ha calado en el electorado republicano.

De salir adelante esas iniciativas podrían restringir el voto por correo y el presencial por anticipado, además de exigir requisitos más estrictos de identificación para poder sufragar.

Estas medidas han comenzado a promulgarse

Ya se han promulgado cinco proyectos de ley restrictivos del voto en Georgia, Iowa, Arkansas con 2 proyectos y Utah.

Además, al menos 55 proyectos de ley restrictivos en 24 estados están pasando por las legislaturas: 29 han aprobado al menos una cámara, mientras que otros 26 han tenido algún tipo de acción de comité (por ejemplo, una audiencia, una enmienda o una votación de comité), según el reporte de marzo de Brenan Center for Justice.

La cofundadora del grupo Black Voters Matter (los votantes negros importan) LaTosha Brown explicó a Efe que estas prácticas de supresión del voto de las minorías no son nuevas en EE.UU., aunque reconoció que “el ataque contra la democracia se ha intensificado”, a raíz de “la gran mentira” de Trump de que hubo fraude electoral.

Para evitar la ola que arrolló las urnas en noviembre

EE.UU. vivió en las elecciones de 2020 una afluencia histórica a las urnas, con 116 millones de personas que acudieron a sufragar, es decir, el 73 % del electorado, según el diario The Washington Post.

El caso reciente más sonado sobre restricciones al voto ha sido el de Georgia, donde los republicanos aprobaron una reforma electoral que, según sus detractores, limita el derecho a sufragar porque añade nuevos requerimientos en caso de querer hacerlo por correo y porque prohíbe dar comida y bebida a los electores que esperen para depositar su papeleta, entre otras disposiciones.

El voto por correo, precisamente, fue esencial en las pasadas elecciones generales debido a la pandemia, y también fue el blanco favorito de Trump, que no paró de criticarlo y considerarlo una fuente de fraude electoral.

El rechazo de las grandes empresas

La reforma electoral de Georgia no solo ha desencadenado las críticas de activistas y demócratas, hasta el punto de que el mismo presidente del país, Joe Biden, se ha pronunciado para rechazarla, sino que grandes compañías como Coca Cola, Apple y Delta han expresado su repulsa.

Mike Ward, cofundador y vicepresidente de Civic Alliance, una coalición empresarial no partidista que lucha para defender la democracia, detalló que el mundo corporativo cada vez se está implicando más en este tipo de batallas.

“Una democracia sana es buena para los negocios en EE.UU.”, resumió Ward.

En Georgia, Civic Alliance impulsó un comunicado firmado por más de 170 firmas, entre las que figuraban Paypal, Uber, Twitter y H&M, que pedía a los responsables políticos proteger el acceso al sufragio.

La batalla por el derecho al voto

Ante la respuesta d el sector empresarial a las restricciones del voto, el líder de la minoría republicana en el Senado Mitch McConnell advirtió a las compañías de “consecuencias serias”, después de que muchas condenaran la reforma electoral en Georgia.

Tras Georgia se avecinan batallas similares en varios estados, entre los que Latosha Brown destaca Texas, uno de los bastiones republicanos, donde la dinámica demográfica puede hacer modificar el sentido del voto. “Es un estado que está cambiando, la mayoría de la población menor de 18 años son comunidades de color”, indicó la activista.

En definitiva, la lucha por el derecho a voto se irá intensificando conforme el calendario vaya avanzando hacia las elecciones de medio mandato en 2022.

Con información de The Washington Post, Brennan Center for Justice y Agencia EFE