Ritmo del corazón influye directamente en cómo te sientes emocionalmente
Los estudios han sugerido, aunque indirectamente, que el corazón es capaz de enviar señales que inducen miedo al cerebro
Una frecuencia cardíaca elevada puede causar comportamientos ansiosos. Crédito: Rawpixel.com | Shutterstock
Una investigación publicada en Nature sugiere que los estados físicos pueden influir en los emocionales y que una frecuencia cardíaca elevada puede causar comportamientos ansiosos en circunstancias de riesgo.
El estudio sugiere que las intervenciones dirigidas al corazón podrían ser tratamientos efectivos para los trastornos de pánico.
“Pensé que era una demostración muy elegante de lo que instintivamente creemos y hemos demostrado usando métodos poco sistemáticos: que los estados corporales informan los estados emocionales”, dice Sarah Garfinkel, neurocientífica cognitiva del University College London.
Para probar formalmente esta idea, los científicos desarrollaron un marcapasos optogenético no invasivo para un control preciso y específico del tipo de célula de los ritmos cardíacos de hasta 900 latidos por minuto en ratones.
Los animales eran monitoreados mientras se movían libremente y el marcapasos estaba habilitado por un arnés micro-LED portátil y el virus sistémico suministro de una potente canalrodopsina similar a una bomba.
Los hallazgos se relacionan con la ansiedad
En el documento, los científicos descubrieron que la taquicardia evocada ópticamente mejoraba el comportamiento similar a la ansiedad, pero de manera crucial solo en contextos de riesgo, lo que indica que tanto los procesos centrales (cerebro) como periféricos (cuerpo) pueden estar involucrados en el desarrollo de estados emocionales.
“Para identificar los mecanismos potenciales, utilizamos la detección de actividad cerebral total y la electrofisiología para encontrar regiones del cerebro que se activaron por ritmos cardíacos impuestos”, aseguraron.
De esa forma identificaron la corteza insular posterior como un mediador potencial del procesamiento interoceptivo cardíaco de abajo hacia arriba, y encontró que la inhibición optogenética de esta región del cerebro atenuó el comportamiento similar a la ansiedad que fue inducido por el marcapasos cardíaco óptico.
Esto revela que las células tanto del cuerpo como del cerebro deben considerarse juntas para comprender los orígenes de los estados emocionales o afectivos.
En la reseña de TheScientist, Garfinkel asegura que los estudios han sugerido, aunque indirectamente, que el corazón es capaz de enviar señales que inducen miedo al cerebro.
Pero aún se cuestiona si es la emoción lo que hace que cambie la frecuencia cardíaca o es la emoción una consecuencia de la frecuencia cardíaca cambiante.
Concluyen que estos hallazgos muestran que enfocarse en la frecuencia cardíaca podría ser una buena vía terapéutica para los trastornos de pánico.
Por ejemplo, en las personas que tienen un ritmo cardíaco elevado y trastornos de ansiedad, la modulación del ritmo cardíaco puede ser un objetivo del tratamiento en sí mismo.
También puedes leer:
– CDH declara brote de sífilis en cuatro condados de Estados Unidos
– Se acerca el cambio de horario en EE.UU.: todo lo que debemos saber
– Más de la mitad del mundo será obeso para 2035, según un informe global