Gobierno federal llama “atacante” al enfermero de la UCI que ICE mató en Minnesota
Alex Jeffrey Pretti era un enfermero titulado de 37 años que salvaba vidas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Veteranos de Minnesota
Kristi Noem en la sede de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), habla sobre el hombre que fue asesinado por un agente federal de inmigración. Crédito: Julia Demaree Nikhinson | AP
El hombre abatido por agentes federales durante una redada migratoria en el sur de Mineápolis fue identificado como Alex Jeffrey Pretti, un enfermero titulado de 37 años que salvaba vidas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Veteranos de Minnesota. Familiares, vecinos y colegas lo describen como un profesional dedicado, amante de la naturaleza y profundamente comprometido con la defensa de los derechos civiles.
Pretti, ciudadano estadounidense nacido en Illinois, había participado en protestas recientes contra las redadas masivas ordenadas por el gobierno del presidente Donald Trump. Su muerte, captada parcialmente en videos difundidos en redes sociales, ha reavivado la indignación en una ciudad aún marcada por el asesinato de George Floyd y por otro tiroteo ocurrido a principios de enero, cuando agentes del ICE mataron a Renee Good, también de 37 años, durante un operativo.
Videos, versiones encontradas y un clima de tensión
La Casa Blanca, a través de la secretaria Kristi Noem, afirmó que Pretti portaba una pistola de 9 mm y “buscaba causar el máximo daño”. Si bien la familia confirmó que Alex poseía un arma legalmente y tenía permiso para portarla, su familia asegura que nunca lo vieron llevarla durante protestas. Registros judiciales indican que no tenía antecedentes penales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que Pretti se acercó armado a agentes de la Patrulla Fronteriza y que estos dispararon en defensa propia. Funcionarios federales, incluidos altos cargos de la administración Trump, lo calificaron como un “atacante” que pretendía causar daño.
Sin embargo, videos verificados por agencias de noticias muestran a Pretti sosteniendo un teléfono móvil mientras intenta proteger a una mujer que era empujada por agentes. En las imágenes se observa cómo varios oficiales lo rocían con gas pimienta, lo derriban al suelo y, segundos después, le disparan por la espalda.
Testigos declararon bajo juramento que no lo vieron blandir un arma. “Las mentiras que se han dicho sobre nuestro hijo son repugnantes”, denunciaron sus padres. “Su último acto fue intentar proteger a una mujer”.
Un enfermero respetado y un activista indignado
Según relataron sus padres, Michael y Susan Pretti, Alex se graduó en la Universidad de Minnesota y obtuvo su licencia de enfermería en 2021, después de trabajar como investigador científico. En los últimos años atendía a veteranos gravemente enfermos en una unidad de cuidados intensivos. “Era un alma bondadosa que quería marcar una diferencia”, dijeron en un comunicado difundido a medios nacionales.
Familiares confirmaron que Pretti había participado en manifestaciones tras la muerte de Renee Good. “Estaba muy molesto por lo que estaba pasando en Minneapolis y en todo Estados Unidos con el ICE”, dijo su padre. “Sentía que protestar era una forma de expresar su preocupación por los demás”.
Vecinos lo recuerdan como alguien siempre dispuesto a ayudar. “Tenía un gran corazón”, dijo una residente del mismo edificio. “Si había un problema en el vecindario, él intervenía”. Amaba a su perro y disfrutaba de largas caminatas al aire libre.
Las redadas masivas en Mineápolis forman parte de una ofensiva federal sin precedentes, con miles de agentes desplegados en una ciudad donde la población inmigrante vive hoy entre el miedo y la rabia. En menos de tres semanas, dos ciudadanos estadounidenses han muerto a manos de agentes federales.
Mientras la familia de Alex Pretti espera respuestas, colegas del hospital, sindicatos de enfermeras y organizaciones civiles reclaman una investigación exhaustiva. “Era un héroe silencioso que cuidaba vidas”, dijo un compañero de trabajo. Ahora, su muerte se ha convertido en símbolo de una ciudad en tensión y de un país dividido por la política migratoria.
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