Agentes migratorios comenzarán a abandonar Minneapolis este martes, confirma el alcalde Jacob Frey
Además, el alcalde dijo que, si bien algunos agentes comenzarán a irse, seguirá presionando para que más involucrados en Operación Metro Surge también se vayan
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, ofrece una conferencia de prensa mientras el jefe de policía, Brian O'Hara, escucha, el sábado 10 de enero de 2026, en Minneapolis. Crédito: Jen Golbeck | AP
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, aseguró que “algunos agentes” de inmigración involucrados en las redadas masivas en la ciudad se irán el martes, tras conversar por teléfono con el presidente estadounidense Donald Trump, y de cara a rebajar la tensión en la urbe tras la muerte del enfermero Alex Pretti, abatido por agentes federales durante un operativo el pasado sábado.
Frey confirmó en redes sociales que el mandatario reconoció que “la situación actual no puede continuar” y que algunos de los agentes involucrados en la llamada Operación Metro Surge abandonarán el área en las próximas horas.
Desde enero, cerca de 3,000 efectivos federales fueron enviados a la mayor ciudad de Minnesota como parte de una ofensiva migratoria ordenada por la Casa Blanca.
La retirada parcial ocurre en medio de protestas, demandas judiciales y fuertes cuestionamientos políticos por el uso de la fuerza en operativos migratorios que ya han dejado dos civiles muertos en menos de un mes.
Presión local y salida de mandos clave
Entre los funcionarios que se espera dejen la ciudad figura Greg Bovino, comandante de alto rango de la Patrulla Fronteriza y rostro visible de la ofensiva migratoria en Minneapolis. Bovino ha sido duramente criticado por autoridades locales y defensores de derechos civiles, especialmente tras defender públicamente el tiroteo que acabó con la vida de Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años.
“El despliegue debe terminar”, insistió Frey, quien reiteró que su gobierno no colaborará en arrestos inconstitucionales ni en la aplicación directa de leyes federales de inmigración. “Los delincuentes violentos deben rendir cuentas por sus crímenes, no por su origen”, subrayó el alcalde.
Trump, por su parte, calificó la llamada como “muy productiva” y anunció el envío de su zar fronterizo Tom Homan a Minneapolis, para continuar las conversaciones y supervisar los cambios en la operación. La decisión fue interpretada como un intento de la Casa Blanca por rebajar la presión política tras el escándalo.
Investigaciones, demandas y tensión política
La muerte de Pretti, así como la de Renée Good el pasado 7 de enero, desató una oleada de indignación nacional. Videos difundidos por medios locales contradicen la versión oficial de que Pretti amenazaba a los agentes con un arma. En las imágenes, el hombre aparece con un teléfono en la mano segundos antes de ser abatido.
Actualmente, tres investigaciones federales están en curso, incluyendo indagatorias del FBI y del Departamento de Seguridad Nacional. Un juez federal ordenó además preservar todas las pruebas relacionadas con el tiroteo.
En paralelo, el estado de Minnesota y las ciudades de Minneapolis y St. Paul mantienen una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional para frenar la operación migratoria.
La jueza Katherine Menéndez cuestionó en audiencia reciente los alcances del poder ejecutivo y expresó dudas sobre las solicitudes federales de acceso a padrones electorales y registros de asistencia social.
“¿No hay límite a lo que el ejecutivo puede hacer con el pretexto de hacer cumplir la ley migratoria?”, cuestionó la magistrada durante una audiencia para detener las redadas.
Al mismo tiempo, el gobernador Tim Walz, quien también conversó con Trump, exigió investigaciones “imparciales” ante las pruebas de video que parecen contradecir la versión oficial de la Casa Blanca, la cual sostenía que los agentes actuaron en defensa propia.
El gobernador Tim Walz confirmó que Trump se comprometió a estudiar una reducción adicional del número de agentes y a mejorar la coordinación con autoridades estatales.
La crisis ya tiene repercusiones en Washington. Senadores demócratas amenazaron con bloquear proyectos de financiación para el Departamento de Seguridad Nacional, lo que podría derivar en un cierre parcial del gobierno a finales de la semana.
Mientras tanto, en Minneapolis, la salida parcial de las tropas federales es vista como un primer paso para desactivar una crisis que ha puesto en jaque la política migratoria de la administración Trump y reabierto el debate sobre el uso de la fuerza en operativos de inmigración.
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