Apollo EVO: radical, exclusivo y brutalmente rápido
Es un hiperdeportivo V12 atmosférico de producción ultralimitada que prioriza emoción, la aerodinámica extrema y rendimiento por encima de cualquier comodidad
El increíble y especial Apollo EVO. Crédito: Apollo Automobil. Crédito: Cortesía
No fue concebido para ser práctico, ni cómodo, ni políticamente correcto dentro de la industria automotriz moderna. El Apollo EVO nace con una sola misión: provocar una reacción visceral en quien lo vea y una descarga de adrenalina en quien tenga el privilegio de conducirlo.
Lee también: Delicado: el error invisible que puso en jaque a Genesis
En una era dominada por la electrificación, los asistentes digitales y la eficiencia energética, este modelo aparece como una declaración de rebeldía mecánica.
Puedes leer: Con molestia: Jaguar se planta y no quiere nada de híbridos
Apollo Automobil, firma alemana especializada en vehículos de producción extremadamente limitada, vuelve a sacudir el universo de los hiperdeportivos con una máquina que ignora deliberadamente las tendencias actuales. Su antecesor, el Intensa Emozione presentado en 2019, ya había demostrado que la compañía no estaba interesada en medias tintas. Con el EVO, esa filosofía se lleva varios pasos más allá.
No se trata de un simple sucesor, sino de una reinterpretación total del concepto de auto radical: más ligero, más rígido, más potente y, sobre todo, más emocional.
Diseño esculpido por el aire
La carrocería del Apollo EVO parece sacada de una película de ciencia ficción con asesoría de ingenieros aeronáuticos. Cada panel, cada conducto de aire y cada arista tiene una función aerodinámica concreta. El resultado es una figura agresiva, baja y afilada, imposible de confundir con cualquier otro vehículo de producción.

El capó tipo concha flotante, los faros delanteros con forma de estrella y las luces traseras radiales de seis puntas conforman una firma visual que parece más cercana a un prototipo de Le Mans que a un automóvil homologado para circular por carretera.
Toda la estructura exterior está fabricada en fibra de carbono y envuelve un monocasco completamente nuevo que pesa apenas 363 libras. Esta cifra representa una reducción del 10 % frente al chasis del Intensa Emozione, al mismo tiempo que incrementa la rigidez estructural en un 15 %. Una combinación pensada para soportar fuerzas extremas sin comprometer la precisión de conducción.
Las puertas tipo mariposa no solo elevan el dramatismo estético, sino que facilitan el acceso a un habitáculo muy bajo, reforzando la sensación de estar entrando a un vehículo de competición más que a un automóvil convencional.
Aerodinámica activa llevada al límite
Si el EVO impresiona detenido, en movimiento se transforma en algo casi irreal. Apollo ha desarrollado un sistema de aerodinámica activa completamente funcional, donde el alerón trasero hidráulico se despliega en menos de un segundo y modifica su ángulo de ataque de forma constante según la velocidad, la frenada o el paso por curva.
A 199 mph, el EVO genera hasta 3,013 libras de carga aerodinámica, una cifra que supera ligeramente su propio peso en vacío de 3,035 libras. En términos prácticos, esto significa que el vehículo puede “pegarse” literalmente al asfalto, manteniendo estabilidad incluso en condiciones extremas.
Este nivel de carga aerodinámica está reservado normalmente para autos de competición pura. En el caso del Apollo EVO, se integra en un modelo que, al menos técnicamente, puede circular por vías públicas.

Un V12 atmosférico como manifiesto mecánico
Lejos de optar por sistemas híbridos o sobrealimentación, Apollo apostó por un motor que ya casi es una especie en extinción: un V12 atmosférico de 6.3 litros.
Derivado del propulsor utilizado en el Intensa Emozione, este bloque ha sido profundamente revisado para ofrecer 800 caballos de fuerza y 610 Nm de par. Su régimen máximo alcanza las 8,500 rpm, acompañado por un sonido metálico que recuerda a los autos de resistencia de antaño.
La potencia se envía exclusivamente al eje trasero mediante una transmisión secuencial Hewland de seis velocidades, controlada por levas electroneumáticas. Según cifras de la marca, el EVO acelera de 0 a 60 mph en aproximadamente 2.5 segundos y alcanza una velocidad máxima cercana a las 221 mph.
Números que lo colocan directamente en la élite de los hiperdeportivos más rápidos del planeta.
Chasis de competición y cabina sin concesiones
La experiencia de conducción es coherente con el resto del concepto: extrema. La suspensión utiliza un sistema de varillas de empuje con amortiguadores ajustables en ambos ejes, similar al de los prototipos de carreras.

Los frenos carbocerámicos de 15 pulgadas trabajan en conjunto con llantas forjadas de bloqueo central de 20 pulgadas adelante y 21 atrás, calzadas con neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 R.
En el interior no hay pantallas gigantes ni sistemas multimedia sofisticados. Todo está reducido a lo esencial: fibra de carbono, aluminio, un volante compacto y asientos tipo baquet atornillados directamente al monocasco. La pedalera ajustable permite adaptar la posición a distintos pilotos, pero fuera de eso, el confort pasa a segundo plano.
Exclusividad extrema y precio acorde
El Apollo EVO no está pensado para las masas ni siquiera para los coleccionistas promedio. Solo se fabricarán 10 unidades en todo el mundo, cada una configurada de manera personalizada según los deseos de su propietario.
El precio de entrada ronda los $3,500,000 dólares, una cifra que refleja tanto su nivel de ingeniería como su carácter prácticamente artesanal.
Seguir leyendo:
Este país vende el Tesla Model 3 más barato del planeta
Estudio revela: autos eléctricos sí reducen la contaminación
Camionetas usadas por menos de $5,000 que sí valen la pena