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Increíble: Porsche replantea el Cayman y Boxster eléctricos

Porsche enfrenta una gran decisión: definir si el icónico 718 dará el salto definitivo a la electrificación o si la marca optará por conservar su ADN clásico

Porsche 718 Cayman

Porsche 718 Cayman. Crédito: Porsche. Crédito: Cortesía

Las señales que llegan desde Stuttgart ya no apuntan en una sola dirección. La estrategia eléctrica de Porsche, que hasta hace poco parecía inamovible, empieza a mostrar fisuras justo en uno de sus modelos más emblemáticos: el 718 Cayman y el 718 Boxster.

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Según un informe revelado por la agencia Bloomberg, la marca alemana estaría evaluando seriamente cancelar el desarrollo de las versiones completamente eléctricas de ambos deportivos.

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La noticia no pasó desapercibida entre fanáticos y analistas de la industria. No se trata solo de un ajuste de calendario o de un retraso menor, sino de una posible marcha atrás en una promesa que Porsche había realizado de forma explícita.

El 718 EV estaba destinado a convertirse en el primer coupé deportivo eléctrico de la marca, una pieza clave dentro de su transición hacia la movilidad cero emisiones.

Un proyecto que empezó a perder impulso

La hoja de ruta original era ambiciosa. Porsche había confirmado que la siguiente generación del Cayman y el Boxster abandonaría por completo los motores de combustión interna para apostar por un sistema 100% eléctrico. El objetivo era claro: trasladar el carácter deportivo del 718 al nuevo paradigma eléctrico sin sacrificar sensaciones ni rendimiento.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el proyecto comenzó a enfrentarse a obstáculos internos. Desde finales de 2024, ingenieros de la propia marca advirtieron que el desarrollo estaba “seriamente retrasado”, una frase que encendió las primeras alarmas dentro del sector. A partir de ahí, el calendario se volvió cada vez más incierto.

En mayo de 2025, la situación se complicó aún más con la quiebra de Northvolt, proveedor clave de baterías. Este hecho obligó a Porsche a pausar parte del desarrollo técnico del 718 EV, afectando directamente la viabilidad del programa en los plazos previstos.

La incertidumbre del Porsche 718 Cayman
La incertidumbre del Porsche 718 Cayman. Crédito: Porsche.
Crédito: Cortesía

El contexto económico no ayuda

Más allá de los problemas técnicos, el entorno económico tampoco ha sido favorable. El aumento sostenido de los costos de desarrollo, especialmente en tecnologías asociadas a la electrificación, ha impactado de lleno en los márgenes del proyecto. Componentes clave, materiales y procesos industriales se han encarecido, obligando a la marca a replantear prioridades.

A esto se suma la desaceleración del mercado chino, uno de los pilares históricos de las ventas de Porsche. La caída en la demanda de vehículos eléctricos de alto rendimiento en ese país ha generado dudas sobre el retorno de inversión de un deportivo eléctrico puro como el 718.

En Estados Unidos, el panorama tampoco es ideal. La falta de incentivos claros y el menor entusiasmo del público por los deportivos eléctricos han enfriado las expectativas comerciales. Para una marca que basa gran parte de su identidad en la experiencia de conducción, el riesgo de lanzar un modelo que no conecte emocionalmente con su público resulta demasiado alto.

Un nuevo liderazgo y decisiones clave

El escenario se vuelve aún más complejo con la llegada de Michael Leiters como nuevo CEO de Porsche, quien asumió el cargo el 1 de enero de 2026. Entre sus primeras tareas está la revisión profunda de los programas estratégicos de la compañía, incluido el futuro de los deportivos eléctricos.

Leiters analiza un cóctel de factores delicados: retrasos técnicos, costos en alza, ventas eléctricas por debajo de lo esperado y un mercado global menos receptivo de lo previsto. Bajo este contexto, la continuidad del 718 eléctrico ya no parece garantizada, aunque desde la marca insisten en que no hay una decisión definitiva tomada.

¿Regreso a la combustión interna?

Mientras el proyecto eléctrico pierde fuerza, una alternativa gana terreno dentro de Porsche. La marca estaría considerando lanzar una nueva generación del 718 manteniendo motores de combustión interna. Lo que inicialmente se planteó como un plan B podría convertirse en la opción principal.

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