BMW acelera: el i3 2027 ya entró en su fase final
El próximo sedán eléctrico de BMW está dejando atrás la fase conceptual y entra en la recta decisiva antes de su debut comercial
Viene el BMW i3 2027. Crédito: BMW. Crédito: Cortesía
Las señales que llegan desde Alemania son claras: BMW está afinando los últimos detalles de uno de sus lanzamientos eléctricos más esperados. El nuevo BMW i3 2027 ya no es un proyecto a futuro ni un ejercicio de diseño, sino un modelo que avanza firmemente hacia su presentación oficial.
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La marca alemana confirmó que el inicio de su comercialización está previsto para el segundo semestre de 2026, un calendario que refuerza la sensación de que el sedán está prácticamente listo.
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Para BMW, este modelo representa mucho más que una ampliación de su gama eléctrica. El i3 2027 nace como una respuesta directa a la creciente demanda de sedanes eléctricos premium que combinen autonomía realista, tiempos de carga ultrarrápidos y un alto nivel tecnológico.
Por eso, la marca decidió mostrar imágenes del vehículo en plena línea de ensamblaje, una maniobra poco habitual que busca transmitir un mensaje concreto: el proyecto ya está en su fase industrial definitiva.
Un sedán eléctrico con ADN del iX3
El nuevo BMW i3 comparte su base tecnológica con el iX3, el SUV eléctrico que la marca presentó recientemente. Sin embargo, BMW dejó claro que no se trata de una simple adaptación de carrocería. El sedán incorpora ajustes específicos en aerodinámica, configuración mecánica y puesta a punto, con el objetivo de posicionarse como una referencia dentro de su categoría.
Una de las configuraciones que más expectativas genera es la posible versión 50 xDrive, similar a la del iX3. Esta variante contaría con dos motores eléctricos, uno por eje, lo que permitiría ofrecer tracción total y una potencia cercana a los 463 caballos de fuerza.

A ello se sumaría una batería de gran capacidad, estimada en 112 kWh, pensada para maximizar la autonomía sin comprometer el rendimiento.
De confirmarse esta configuración, el BMW i3 2027 se colocaría directamente en el grupo de sedanes eléctricos más potentes y avanzados del mercado, compitiendo no solo por cifras, sino también por experiencia de conducción y eficiencia.
Autonomía y carga rápida como argumentos clave
Uno de los datos más relevantes para el mercado estadounidense es la autonomía estimada. Según las proyecciones actuales, el BMW i3 2027 podría alcanzar cerca de 398 millas, equivalentes a unos 640 kilómetros, bajo el ciclo EPA. Esta cifra resulta especialmente atractiva en estados donde las distancias largas forman parte de la rutina diaria, como California, Texas o Arizona.
Pero la autonomía no es el único punto fuerte. BMW también apunta a resolver una de las principales preocupaciones de los compradores de vehículos eléctricos: el tiempo de carga. El i3 2027 estaría preparado para soportar potencias de carga de hasta 400 kW, lo que permitiría recuperar aproximadamente 370 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos, siempre bajo condiciones óptimas.
Este nivel de rendimiento en carga rápida coloca al sedán alemán en una posición muy competitiva frente a rivales consolidados como el Tesla Model 3, el Mercedes-Benz EQE y los nuevos modelos eléctricos de origen chino que buscan ganar terreno en Estados Unidos.
Producción real antes del lanzamiento oficial
A diferencia de los prototipos tradicionales, los vehículos de preserie del BMW i3 2027 están atravesando todos los procesos industriales definitivos. Cada componente sigue los flujos logísticos finales, los robots operan con las configuraciones de producción en serie y cada estación de ensamblaje es evaluada minuciosamente para detectar posibles mejoras.

BMW puso un énfasis especial en la integración digital de sus plantas, un aspecto clave en la fabricación de vehículos eléctricos, donde la precisión en baterías, motores y software es fundamental.
Los datos obtenidos durante esta fase permitirán optimizar los procesos antes de que comience la producción a gran escala.
Una transformación interna para un modelo global
El lanzamiento del i3 2027 también implicó una profunda reorganización dentro de las plantas de BMW. Desde talleres de prensado modernizados hasta nuevas áreas de montaje final, toda la infraestructura ya opera como si se tratara de producción en masa, aunque todavía con volúmenes limitados.
La formación del personal fue otro punto clave. Los empleados comenzaron su entrenamiento mediante realidad aumentada y simulaciones virtuales, y actualmente continúan su preparación directamente en las instalaciones físicas.
Este enfoque busca garantizar que cada área, desde logística hasta control de calidad, funcione de manera coordinada desde el primer día de producción plena.
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