Oficiales de ICE y CBP rehúyen a responder en el Congreso sobre muertes en Minneapolis
Ambos incidentes han provocado protestas nacionales y locales, incluidos arrestos durante manifestaciones en Minneapolis
Dichos casos intensificaron las críticas contra las tácticas de aplicación de la ley por parte del gobierno federal. Crédito: Tom Brenner | AP
En una tensa comparecencia este martes ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, los altos mandos de las agencias migratorias del gobierno del presidente Donald Trump evitaron responder preguntas fundamentales sobre la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operaciones de inmigración en Minneapolis, Minnesota.
El director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, y el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, comparecieron ante legisladores preocupados por la creciente crisis política y social desatada tras los tiroteos que acabaron con la vida de Renée Nicole Good y Alex Pretti, ambos de 37 años y residentes en Minneapolis.
Lyons se negó a emitir una disculpa pública por la forma en que la administración describió inicialmente a Good y Pretti como “terroristas”, una caracterización que ha generado indignación y acusaciones de desinformación. “No voy a hablar sobre ninguna investigación en curso”, respondió Lyons cuando se le pidió que explicara los hechos detrás de las muertes de estas dos personas.
El presidente del comité, el republicano Andrew Garbarino, cuestionó la falta de transparencia y la necesidad de proporcionar todos los detalles del caso. Lyons, sin embargo, se limitó a comprometerse a entregar informes completos al comité una vez que se concluya la investigación.
Los funcionarios tampoco pudieron decir a los senadores cuántos agentes han sido sancionados por mala conducta en el marco de las recientes redadas migratorias, un punto que pone en duda la supervisión interna de estas agencias.
La audiencia reflejó la profunda división política que existe entre demócratas y republicanos en torno a las tácticas de inmigración.
Por un lado, los demócratas acusaron a los agentes federales de excesos, falta de rendición de cuentas y abusos de poder, y exigieron cambios operativos, como que los agentes solo puedan entrar a viviendas con una orden judicial o limitar el uso de máscaras faciales por parte de los agentes.
Los republicanos, por su parte, defendieron la necesidad de un control migratorio estricto y presentaron la aplicación de la ley como esencial para la seguridad nacional ante lo que consideran un aumento de la inmigración ilegal.
La comparecencia se dio en medio de una semana crucial para las negociaciones del presupuesto federal, donde los demócratas han condicionado su aprobación de fondos para el Departamento de Seguridad Nacional, del cual dependen ICE y CBP, a la implementación de reformas en protocolos operativos migratorios, lo que pone en riesgo un cierre administrativo del departamento si no se sale adelante con un acuerdo antes del sábado.
Los dos casos que han generado mayor escrutinio social y político ocurrieron en Minneapolis durante la llamada Operación Metro Surge, una campaña de detenciones migratorias federales iniciada en diciembre de 2025.
Renée Good fue asesinada por un agente del ICE el 7 de enero de 2026 mientras observaba las actividades de los agentes en su vecindario tras dejar a su hijo en la escuela.
Alex Pretti fue abatido a tiros el 24 de enero de 2026 en otro altercado con agentes federales durante la misma operación, en medio de protestas y resistencias ciudadanas.
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