Eduardo Verástegui continúa sus embestidas contra Bad Bunny
Lo de Verástegui se ha convertido en una persecución constante con la que parecería querer demostrarle al mundo que Bad Bunny no merece lo que tiene.
Eduardo Verástegui en contra de Bad Bunny, otra vez... Crédito: Morry Gash | AP
Por alguna extraña razón, Eduardo Verástegui ha encontrado en Bad Bunny a su nuevo “enemigo”. Al menos eso es lo que parece por la forma en la que constantemente intenta desacreditar los últimos logros del cantante boricua. Sus opiniones en contra de este se manifestaron desde que ganó el Grammy en la categoría de mejor álbum del año. Hecho que lo dejó completamente consternado, ya que para el mexicano, lo que hace “El Conejito Malo” está lejos de ser música, buena música.
Las críticas hacia lo que un artista hace son permitidas, además de que son altamente recomendables, sobre todo cuando son constructivas. Pero lo de Verástegui se ha convertido en una persecución constante con la que parecería querer demostrarle al mundo que Bad Bunny no merece lo que tiene. Y esto, desde esa óptica, parece más personal que profesional.
Tras la victoria del boricua en el Grammy, Eduardo Verástegui escribió en redes sociales: “El Conejito Malo ganó el GRAMMY del año. ¡Qué tiempos aquellos en los que ese premio lo recibían Frank Sinatra, Adele o Stevie Wonder! Hoy basta con ponerse vestidos, balbucear letras ininteligibles, glorificar la vulgaridad y cantar con la boca llena de comida para que te lo regalen”.
Convengamos que es normal que alguien no aprecie o no sienta atracción o gusto por la forma de cantar de un intérprete, por su forma de gesticular o por el tipo de mensajes que entrega a su audiencia. Es normal. El mismo Sinatra que cita Verástegui en su crítica fue rechazado por muchos por su voz. Y así incluso otros grandes de la industria como Pedro Infante y Vicente Fernández han sido señalados como pésimos cantantes por algunos críticos. ¡Es normal que no le gustes a todos!
¿Cuál, entonces, es el problema con lo que hace Verástegui?
Es que, más allá de que te guste o no el artista en cuestión, está lo que su logro representa para la comunidad latina a nivel mundial. Gracias a muchos otros que llegaron al mercado anglosajón antes que Bad Bunny, ahora nuestra diversidad de dialectos, acentos y costumbres traspasa las barreras del idioma, al punto de que en los últimos años ser latino se ha puesto de moda.
Razón por la cual ahora el éxito de Bad Bunny y la visualización que a través de él se hace en dirección a Latinoamérica a nivel general es de beneficio, no en detrimento. Aunque, como siempre, buena parte de esto dependerá del ángulo con el que se le vea, también es cierto que el cinismo de querer verlo todo desde lo negativo no te permite concentrarte en lo positivo.
Después de lo anterior, el actor y director mexicano no se quedó callado. Siguió llenando plataformas como “X” con mensajes sobre el cantante. A quien incluso lo exhortó a convertirse en “el conejo bueno”. Básicamente, para que Verástegui crea en el cambio de Benito Antonio Martínez Ocasio, este debe cambiar en todos los sentidos que el actor expone en su comunicado, previo al espectáculo del Super Bowl LX.
Dice Eduardo Verástegui: “Lo primero sería ofrecer una disculpa pública por el daño que en el pasado causó con su comportamiento con letras tóxicas y denigrantes, las cuales han tenido un impacto negativo en la sociedad, especialmente en niños y jóvenes“.
“Si es cierto que realmente ha cambiado, ese cambio debe reflejarse con hechos: eliminando de sus conciertos y de su mensaje todo ese ruido tóxico que tanto daño ha provocado. Nunca es tarde para cambiar. Yo sería el primero en celebrar una conversión auténtica, en reconocerla públicamente y en extenderle la mano, dando gracias a Dios por su infinita misericordia. Porque la redención existe, pero también existe la responsabilidad”.
Continúa: “Este es también un llamado a todos los artistas a actuar con responsabilidad, usando los talentos que les han sido dados por Dios para trabajar en proyectos que hagan de este mundo un lugar mejor”.
El absolutismo es un problema…
Para empezar, el mundo está seriamente dividido en diversidad de creencias, costumbres, culturas, idiomas y religiones. No todos son católicos y no todos creen en Dios. Y Eduardo Verástegui parece no comprender que en la actualidad muchos no viven bajo los designios que él cree absolutos. E imponerlos no es la clave hacia el camino de la conversión. Según incluso su propio testimonio de vida, de cómo llegó al camino que ahora profesa con tanto ahínco, la imposición no habría funcionado con él.
Los pueblos ya fueron conquistados, descubiertos y educados, y cada ser humano dentro de su continente profesa una serie de creencias que provienen de aquellos que los colonizaron. Y muchos, hoy en día, debido a la misma globalización y a la necesidad intrínseca del ser humano de cuestionar y descubrir, ahora piensan y viven bajo paradigmas distintos.
¿Persecución de los que admiran a Bad Bunny?
Dos verdades pueden ser válidas dentro de un mismo análisis. Puede que Bad Bunny no sea el mejor de los cantantes, porque su voz es muy particular, puede que sus letras no sean las más prolijas de la industria. Pero también es cierto que el trabajo visual con el que traspasó las pantallas del televisor durante su espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LX pudo incluso con las barreras del idioma y que su mensaje fue sobre todo el amor, la aceptación, el respeto y el reconocimiento.
Si el mensaje de Bad Bunny fue positivo, tanto que hasta personas creyentes como no creyentes se sensibilizaron con él, entonces, ¿cuál es el problema real de Verástegui con el puertorriqueño?
Verástegui vs. Gloria Trevi
Gloria Trevi se sumó a una serie de artistas que han aplaudido el trabajo de Benito, y ahí apareció Verástegui para tratar de minimizar la opinión de la mexicana sobre la imagen de Bad Bunny.
La intérprete de “El Pelo Suelto” escribió: “Puerto Rico brilla mundialmente en el Super Bowl; el deporte y la música harán vibrar alto al mundo, como debe de ser. @sanbenito, sé que vibraremos alto”.
Eduardo no se hizo esperar y esta fue su respuesta: “No, Gloria. Puerto Rico brilla mundialmente a pesar del “conejito malo”. Lo que tu ídolo hace es basura muy tóxica y no vale la pena ni arrobarlo. ¿Sanbenito? Por favor, Gloria, con todo respeto, deja de tratar… de llamar la atención”.
En primer lugar, el usuario de Benito en redes sociales es @sanbenito, que puede ser por diversidad de razones, entre ellas, una fe profesa hacia ese santo o simple gusto por el mismo. Pero más allá de esto, parece que lo del actor y director es una lucha constante por exponer lo que para él parece ser falso y no digno de admiración y elogio.
En gustos se rompen géneros y que a ti no te guste un artista no te convierte en un crítico especializado sobre el tema; te convierte solo en alguien que no es público para este. Si en medio de esto te conviertes en un perseguidor que lo único que pretende es siempre humillar hasta el más mínimo de sus logros, que ni siquiera logra ver lo bueno en medio de lo malo, entonces eso te hace un “hater”. Y ser “hater” está lejos de las enseñanzas del Dios que dices amar.
En el nombre de Dios también se han hecho cosas atroces, que la misma deidad no aprobaría ni por asomo, sobre todo cuando el mensaje de este es básicamente: “Aménse los unos a los otros, como yo los he amado”.
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