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Mentalidad del envejecimiento está cambiando: casi la mitad de las personas mayores mejoran con la edad

Investigadores observaron que las creencias positivas acerca del envejecimiento están asociadas con mejores resultados en la cognición y la capacidad física

Mentalidad del envejecimiento está cambiando: casi la mitad de las personas mayores mejoran con la edad

Adulta mayor con energía. Crédito: MexChriss | Shutterstock

Investigaciones recientes de la Universidad de Yale desafían la noción común de que el envejecimiento se asocia exclusivamente con el deterioro. Un estudio que abarcó más de una década reveló que una proporción significativa de adultos mayores experimenta mejoras en la función cognitiva y física.

Los hallazgos del estudio, publicado en la revista Geriatrics, indican que casi el 45 % de los participantes de 65 años o más mostró mejoras en su salud cognitiva o física durante un período de 12 años. Del total, el 32 % mejoró en aspectos cognitivos y el 28 % en su función física, medida a través de la velocidad al caminar.

Los investigadores observaron que las creencias positivas acerca del envejecimiento están asociadas con mejores resultados en la cognición y la capacidad física. Este vínculo se mantuvo incluso al considerar factores como la edad, el sexo y enfermedades crónicas.

“En contraste con la creencia o estereotipo predominante de que la edad es un momento de deterioro continuo e inevitable, encontramos evidencia de que un número significativo de personas mayores en realidad muestra una mejora a lo largo de 12 años en la salud cognitiva y/o física”, dijo a Fox News Digital Becca Levy, autora principal y profesora de ciencias sociales y del comportamiento en Yale.

Limitaciones y futuras direcciones de la investigación

A pesar de sus reveladoras conclusiones, el estudio tiene limitaciones. No se analizó cómo los cambios biológicos en músculos o células cerebrales pueden contribuir a las mejoras observadas. Los autores sugieren que futuras investigaciones explorarán patrones de mejora en diferentes tipos de cognición y en grupos demográficos más diversos.

Los hallazgos tienen el potencial de modificar la percepción societal sobre el envejecimiento, subrayando que el declive físico y cognitivo no es una consecuencia irremediable. Esto podría llevar a una reevaluación de las políticas de salud y bienestar dirigidas a los adultos mayores.

Papel que juegan los hábitos de vida

Los hábitos de vida juegan un papel fundamental en el mantenimiento y la mejora de la salud cognitiva y física durante la tercera edad, ayudando a prevenir el deterioro y promoviendo el envejecimiento activo.

Salud cognitiva. La actividad física regular, como caminatas o ejercicios moderados, mejora el riego sanguíneo cerebral y reduce el riesgo de deterioro cognitivo, según estudios que vinculan el ejercicio con un mejor rendimiento mental. Una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, omega-3 y antioxidantes protege la función cognitiva al evitar azúcares refinados y grasas saturadas. Además, la estimulación mental mediante lectura, juegos de memoria, hobbies o interacciones sociales mantiene la reserva cognitiva y retrasa problemas como la demencia.

Salud física. El ejercicio moderado fortalece los músculos, mejora el equilibrio y previene enfermedades como hipertensión, diabetes y problemas cardíacos, aumentando la autonomía en los mayores. Dormir 7-9 horas diarias y mantener una buena hidratación son esenciales para la energía física y la prevención de fatiga o delirios. Evitar tabaco, alcohol en exceso y estrés, junto con revisiones médicas regulares, contribuye a un bienestar general sostenido.

Hábitos combinados. Adoptar un estilo de vida integral —actividad física, dieta saludable, sueño adecuado y vida social activa— se asocia con mayor rendimiento cognitivo y físico en la mediana y tercera edad, fomentando autoestima y control personal.

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